MIAMI.- Detrás de las letras de muchas canciones están las manos del boricua Yoel Henríquez, uno de los compositores más prolíficos de la industria y quien durante sus bastos años de trayectoria ha regalado los temas que han perdurado en la memoria colectiva.
Yoel Henríquez, la inspiración convertida en melodía
Actualmente sus composiciones acompañan las noches de Telemundo en Guerra de ídolos, serie que le permitió explorar la televisión como plataforma creativa.
“Este proyecto le fue asignado a mi amigo Andrés Saavedra y él nos invitó a mí y a Edgar Barrera, porque los tres teníamos cierta especialidad en la música y la serie abarcaba muchos géneros como regional mexicano, urbano y pop”, explicó el músico a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Y aunque Henríquez ha pasado la mayoría de su vida creando, entrelazando ideas y melodías, esta vez fue diferente y tuvo que modificar su método de trabajo.
“Antes de comenzar a componer nos empapamos bastante de lo que era la serie, de la descripción de los personajes, hicimos la lectura de los capítulos para ver de qué se trataba y crear canciones acordes con los protagonistas”, dijo el compositor, quien aseguró que además de un reto era un trabajo interesante.
En Guerra de ídolos Henríquez dio rienda suelta a sus emociones y logró crear, junto a sus colegas, 17 de las 31 canciones que se escuchan en la serie. Esos sencillos también se encuentran disponibles en otras plataformas digitales como Spotify, algo que considera una puerta más abierta hacia la audiencia.
“Es muy interesante porque estos temas fueron creados exclusivamente para Telemundo. La televisión es un campo nuevo para mí, y aunque ya había escrito un par de temas para algunos proyectos, estos pertenecían a la carrera de algunos artistas y de ahí fueron adaptados para la pantalla chica”, relató.
Esta experiencia dejó en el autor de Día tras día, tema popularizado en la voz del cantante colombiano Andrés Cepeda, un vestigio de inquietud por continuar explorando el mundo de las cámaras y escenas.
“Me interesa mucho la televisión y el cine. La música tiene muchas lecturas y se mueve por diferentes vertientes. Creo que se pueden hacer cosas realmente trascendentales sin importar el género que se va a utilizar”, agregó.
Más que una pasión
La música siempre fue el centro de su vida. Desplazarse en ella de diferentes maneras fue la vía que encontró para volcar toda su imaginación y acercarse desde las letras, con composiciones con una lírica inteligente.
“Cuando era adolescente quería cantar, pero no fue hasta hace poco que me decidí a lanzar Músico, poeta, medio loco, un disco con cinco éxitos popularizados por otros artistas y otros siete que son totalmente nuevos. Siempre sentí el canto como algo orgánico y alejado de lo profesional, y con el tiempo aprendí que la composición era paralela, pero también diferente”, aseguró.
Según comentó, se siente afortunado por haber hallado su camino en la vida, algo que descubrió tras muchos intentos de acoplarse a un sector específico.
“Me gusta mucho lo que hago como compositor y productor, y siempre había querido cantar, pero haber estado de este lado hizo que me diera cuenta de que en realidad prefiero esta vida”, puntualizó.
La experiencia lo dotó de perspicacia para sentir qué canción debía ser para determinado artista, algo que hoy surge de manera espontánea mientras compone, ejercicio que realiza a diario.
“En antaño componía por componer, pero cuando vas conociendo la industria vas conociendo más cómo es y aprendes qué tipo de canción le queda mejor a un artista o a otro. Cuando escribo lo hago pensando ya en quien quiero que la cante, pero eso no significa que siempre suceda así. Me ha pasado infinidad de veces que compongo pensando en alguien y por alguna razón no se puede concretar”, relató.
Sobre el lado de la fama en el que se encuentran los compositores, Henríquez asintió que también era una manera tranquila de vivir.
“El anonimato es parte del trabajo, y eso también tiene sus ventajas. Hay lugares, como por ejemplo México, donde el público se interesa más por conocer al compositor, y eso se ve mucho en la televisión, en los créditos de los programas”, resaltó.
Más de 200 canciones pertenecen a su autoría, una cifra que muchas veces no le permite al boricua decidir cuál canción es su preferida.
“Siempre a los compositores nos gustan más unas canciones que otras. Y las de mi autoría que más han calado en el público han sido Si nos quedara poco tiempo, de Chayanne, Amante a la antigua, de Pedro Fernández, Cambio de piel, de Marc Anthony o Disparo al corazón, que la compuse el año pasado para Ricky Martin”, contó.
Desde la raíz
Saborear el éxito de sus letras solo es posible a través de la audiencia y de la manera en la que consumen sus composiciones. “Para un compositor lo más importante es la reacción del público, y cuando notas que se vuelca hacia las canciones, es maravilloso”, dijo.
Durante sus años de trayectoria confiesa guardar con recelo muchas historias que lo han hecho sentirse útil como ser humano, y eso, señaló, es algo incomparable.
“Me llevo el privilegio de poder vivir de lo que me gusta hacer, soy muy afortunado por eso. Además, haber podido tocar el corazón de muchas personas a través de la música, también es muy satisfactorio. Hay muchas anécdotas de personas que se han casado o reconciliado con mis canciones. Hacer una diferencia en la vida de la gente es algo invaluable”, explicó.
Con respecto a la industria de la música, específicamente el ámbito de la composición, hizo un paréntesis para opinar sobre el desempeño de las féminas, que aunque son pocas, demuestran su inteligencia a diario.
“Hay muchas mujeres talentosas en la industria, y aunque sí es cierto que hay más hombres, creo que es algo circunstancial. No hay ningún tipo de rechazo o marginación de la mujer, considero que cualquiera que tenga el talento puede dedicarse a la composición”, resaltó.
Para aquellos que sientan inclinación hacia el arte de componer, Henríquez, reconocido con múltiples premios como el Latin Grammy, asintió que la pasión es el elemento más esencial.
“Lo primero debe ser tener pasión por la música y también por la letras, algo que se está perdiendo, aunque creo que habrá un regreso a mejores líricas. Es importante que las personas se formen y conozcan a fondo el idioma en el que desean componer”, puntualizó.
NULL
