REDACCIÓN.- Luego de quedar a un paso de saborear "las mieles del triunfo", se piensa que con mínimos ajustes para la temporada consiguiente se puede llegar a la gloria. Sin embargo, en el último lustro quedar segundo en la NBA tiene una tendencia: una pésima campaña. Y el Heat vive este año "la maldición del subcampeón".
El Heat vive "la maldición del subcampeón"
El conjunto de Miami, que llega al juego de esta noche contra los Wizards de Washington con 7-14, vive temporadas similares a las que sufrieron los Cavaliers de Cleveland y los Warriors de Golden State tras caer en las finales de 2018-19 y 2019-20, respectivamente.
Hace dos zafras los Cavs culminaron con marca de 19-63, tras la salida de LeBron James, mientras la campaña pasada los Warrios de Golden State fueron quienes sufrieron la nueva "maldición", según reseña el portal en español de la NBA. El equipo que comanda en cancha Stephen Curry tuvo registro de 15-50 en la abreviada temporada por el coronavirus.
Este curso la "maldición" persigue al Heat. El equipo de Miami no ha conseguido el ritmo que mostró el año pasado, cuando en "la burbuja" de Orlando sorprendió y dejó en el camino incluso a los favoritos Bucks de Milwaukee, para perder posteriormente la final (4-2) ante los Lakers de Los Ángeles liderados por LeBron.
“Miren, todos estamos decepcionados e incómodos. Todos, el personal y los jugadores por igual. Queremos ser mejores de lo que hemos mostrado”, dijo Erik Spoelstra a los medios tras caer el miércoles en la noche ante los Wizards.
Al inicio de la temporada se especuló que el mal comienzo del Heat se debía al golpe que le dio el coronavirus COVID-19. Pues solo dos jugadores de Miami han estado presente en todos los compromisos: el alero titular Duncan Robinson y el pivote suplente Precious Achiuwa.
Bam Adebayo y Andre Iguodala faltaron a dos partidos, Goran Dragic se perdió cinco, Tyler Herro estuvo ausente en siete, Kendrick Nunn no jugó ocho, Jimmy Butler apenas pudo disputar nueve y entre las incorporaciones Bradley y Harkless suman 19 partidos y para colmo, Leonard Meyers quedó descartado para el resto de la campaña.
Sin embargo, ya con la mayoría de sus titulares en juego el Heat sigue en estado crítico. Solo han triunfado en tres de sus últimos 10 compromisos.
No es la primera vez que el Heat atraviesa un mal año tras caer en una final, ya le sucedió en la 2014-15 cuando terminó con récord de 37-45.
Pero el mismo conjunto de Miami, ya en la lejana temporada 2005-06, logró levantarse de una situación adversa como la que atraviesa en estos momentos. Era otro ADN, pero quizás una mirada al pasado ayude a encontrar ese ritmo que les ayude a quebrar esa nueva teoría de la nueva "maldición del subcampeón".
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FUENTE: Con información de NBA y AP
