HOUSTON.- Francisco Cervelli no pretende tener todas las respuestas, pero tiene claro dónde están sus pies. El exreceptor de Grandes, ahora al mando de la selección de Italia, encara el Clásico Mundial de Béisbol 2026 con la misma intensidad que defendía el plato, pero con la humildad de quien se reconoce aprendiz.
"Mi mente está donde están mis zapatos": Francisco Cervelli y su meteórico ascenso como mánager en el Clásico Mundial
El timonel de Italia encara el torneo con humildad y un staff de lujo. Del plato al dugout, una apuesta por el aprendizaje y el proceso diario
Entre consejos de coaches veteranos y la gestión de un roster en tiempo récord, Cervelli apuesta por el proceso sobre la jerarquía, convencido de que en un torneo corto la capacidad de ajuste es más valiosa que cualquier currículum previo.
"No creo que haya que pasar por ligas menores (para ser mánager) y he venido practicando en Europa, asumo el reto y vamos aprendiendo”, dijo el venezolano que ahora dirige Italia, selección con la que jugó el clásico en 2017 por su ascendencia paterna.
En su primer torneo oficial, Cervelli debutó como mánager con un triunfo que reflejó una pizarra de 8-0 ante Brasil, justo un día después de su cumpleaños. Y si bien el juego quedó con un resultado abultado, el dirigente de Italia tuvo que apoyarse en su staff para manejar de la mejor manera un juego que estuvo sin carreras hasta la sexta entrada.
“Lo importante es que tenemos un grupo de coaches muy experimentados y con ellos aprendo bastante, hago siempre preguntas y ahí vamos. Día a día, poco a poco aprendiendo”, soltó.
Y el pasado jueves, el día pautado para que las selecciones reconocieran el terreno, el exgrandeliga se mostró con el temple que le permitió estar 13 años en MLB llevando pitcheos. Asimismo, estuvo atento a cada detalle y se mantuvo en comunicación constante con Ron Wotus, su coach de banca, y Jorge Posada, asistente de coach de bateo. Así como el resto del staff.
Cervelli tiene clara una misión: hacer entender que en Italia, históricamente conocida en el deporte por el fútbol, también hay béisbol a un alto nivel. Pero sabe que esta oportunidad, más allá de permitirle enseñar su misión, puede abrirle las puertas para dirigir en el sistema organizado.
“No sé, probablemente sí”, respondió ante la interrogante de que si el Clásico podría servirle como vitrina para mostrarse como dirigente.
“El otro día dije que los resultados positivos te llevan a otros lugares, todo el mundo empieza a mirarte de una manera diferente. Ahora mismo mi mente está donde estén mis zapatos. Estoy concentrado aquí, después que pase esto vuelvo a Italia a seguir con mi plan, mi meta en el béisbol de allá. Lo que venga no sé, voy a seguir preparándome primero, concentrándome en el proceso y después se verá”.
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