Comienza la cuenta regresiva para el inicio de la temporada del béisbol de las Grandes Ligas y el cubano Yasiel Puig continúa desempleado. Si bien es cierto, que nunca cuajó como la gran estrella que se avizoraba tras su extraordinario debut con los Dodgers de Los Ángeles, Puig hoy por hoy es, sin lugar a dudas, mejor jardinero que al menos uno de cada organización y pareciera que, a sus recién cumplidos 30 años, le queda mucho en el tanque para brillar o al menos aportar en una temporada larga.
Un caballo loco sin establo
“El Caballo Loco” tiene una línea vitalicia de .277 de average con 135 batazos de cuatro esquinas y 415 carreras fletadas. Ello sumado a uno de los brazos más certeros y potentes de la Gran Carpa.
Sin embargo, siempre existió, esa otra cara del cienfueguero, inmiscuido en trifulcas en el diamante y episodios con la ley fuera del terreno. De hecho, fuentes cercanas a las negociaciones de la temporada muerta, aseguran que el no haber conseguido contrato se debe a alegaciones actuales por un presunto asalto sexual.
Según trascendió en la prensa especializada, investigadores de Grandes Ligas entrevistaron a una mujer que asegura que Puig la agredió sexualmente en un baño del Staples Center. La identidad de la demandante permanece en el anonimato y está identificada en documentos de la corte federal con el seudónimo de Jane Roe. Acorde a su testimonio, el jardinero la habría seguido hasta un baño después de un juego de los Lakers en octubre de 2018, «la inmovilizó con un brazo» para evitar que se fuera, la tocó y se masturbó frente a ella.
Vale la pena subrayar que, la supuesta víctima no presentó, en su momento, un informe policial y Puig no ha sido acusado de ningún delito a tiempo que niega las acusaciones y pide que se desestime la demanda.
Los abogados de Puig argumentan que la petición de anonimato “otorga credibilidad injustificada" a las acusaciones y "el efecto de todas estas declaraciones es condenar al Puig en el tribunal de opinión pública, incluso antes que Puig tenga la oportunidad de defenderse”
Puig debutó en la MLB con los citados Dodgers de Los Ángeles en junio de 2013, y ese mes lideró a todas las Grandes Ligas con un astronómico promedio ofensivo de .436. No le faltaron comparaciones con leyendas del juego e incluso creó una especie de “Puigmanía” entre los fanáticos de los actuales campeones de la Serie Mundial.
Algunos sostienen que la imagen de Puig le está pasando factura. El pelotero fue arrestado dos veces por conducir de forma imprudente en 2013 y en 2015. Fue investigado después de una pelea con un portero y fue acusado de empujar a su hermana en un bar de Miami.
La última vez que vistió un uniforme de Grandes Ligas fue en 2019, cuando apareció en 100 juegos para los Rojos de Cincinnati. Una prueba positiva de COVID-19 positiva en julio echó al traste un potencial contrato con los Bravos de Atlanta. Y, así las cosas.
No faltaron (faltan) los que soñaban con Puig jugando en los Marlins. Otros, se conforman solamente con verlo, pues lo consideran uno de los jugadores más emocionantes. La leyenda Luis Tiant declaró en una ocasión: “Es buen muchacho. Esa es su manera de ser y no se la puedes quitar mientras respete y se haga respetar. Eso es lo principal”.
Entretanto la agente del pelotero, Rachel Luba dijo hizo hincapié en conversación con Andy McCullough del “The Athletic”: “El béisbol necesita a Puig, realmente lo creo. Yasiel se dio cuenta que él también lo necesita. Solo está buscando una oportunidad para jugar y estar de regreso en el juego y recordarle al béisbol lo que aporta”.
Los días pasan, los equipos aceitan su engranaje, preparan estrategias de cara a la temporada. Resta por ver si alguno de los “establos” se convierte en hogar para “El caballo loco”, y logra saldar las deudas con la afición y consigo mismo.
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