Hay cierto cinismo en la conducta de muchos medios de comunicación tradicionales.
Doble rasero ante la IA
En este escenario, los medios se ven atrapados o arrastrados a aceptar estos programas que benefician a unos pocos y debilitan al grupo
Esta semana, unos 400 medios aceptaron participar en Google News IA, un proyecto piloto de pago por contenido que la empresa tecnológica usará para alimentar sus motores de inteligencia artificial y ofrecer resúmenes de noticias.
Lo irónico es que son los mismos medios que venían reclamando que los resúmenes de noticias que ofrecen las empresas de IA han reducido el tráfico de usuarios a sus sitios de noticias. Según Chartbeat, empresa de medición de medios, el tráfico de Google hacia los medios cayó en promedio un 40 % en el último año, un 60 % en los medios pequeños y medianos y un 22 % en los más grandes.
Más irónico aún es que varios medios que entraron en este programa demandaron a Google por extraer sus contenidos sin consentimiento ni pago. Incluso algunos de ellos, como The Guardian y el Financial Times, crearon la coalición SPUR para presentar un frente común de negociación o presión contra las plataformas por el raspado de contenidos. SPUR está ganando adeptos en todo el mundo, especialmente entre las asociaciones de medios latinoamericanas.
La escena del pasado reciente se repite con News IA. Hace menos de 5 años, cuando no existía la IA y los medios ya se quejaban de que Google y Facebook les robaban audiencia, Google lanzó Showcase, un programa de noticias de pago del que todavía se benefician varios medios. El pago a los medios es confidencial, aunque no es un secreto que sea insuficiente, casi una limosna, como se quejan muchos.
No creo que la situación sea muy diferente con el programa News IA, aunque los medios grandes y de referencia que se adhirieron,argumentan que “algo es mejor que nada”. El problema es que ese “algo” termina favoreciendo solo a los medios grandes y perjudicando a la coalición SPUR, al diluir el poder de negociación de los medios pequeños y medianos que también se han adherido a ella.
La política de Google siempre fue la misma frente a los medios. Showcase nació como respuesta a la negociación obligatoria que exigió el gobierno de Australia para que los medios (grandes, medianos y chicos) se pusieran de acuerdo y Google y Facebook les pagaran por sus contenidos de forma justa, equitativa y proporcional. El nuevo programa también busca reducir la fricción con los medios.
Showcase terminó siendo una “curita” para los medios, y este nuevo programa seguramente será lo mismo. En unos años, cuando la tecnología evolucione, Google seguirá creando programas para mantener contentos y bajo su control a los medios. Es decir, Google gana silencio, dilata los procesos judiciales en su contra y debilita las fortalezas de las coaliciones de medios, ya que sus miembros encuentran cada vez más resistencia por parte de los medios más grandes que firmaron acuerdos independientes con la empresa tecnológica.
Obviamente, la excusa de los medios es comprensible. Por un lado, hay redacciones que mantener; la asimetría con Google es enorme y no tienen forma de imponerle condiciones. Incluso SPUR carece de poder para obligar a las tecnológicas a aceptar sus términos.
En este escenario, los medios se ven atrapados o arrastrados a aceptar estos programas que benefician a unos pocos y debilitan al grupo. Seguramente, las plataformas utilizarán estos acuerdos como atenuantes ante los jueces o las autoridades cuando llegue el momento de negociar.
Lo más lamentable es que la dependencia del periodismo a estos programas de pago termina socavando el valor de la independencia que los medios defienden y garantizan a rajatabla en sus propios códigos de ética.
NULL
