ver más
ECONOMíA

La deuda pública de EEUU supera los 40 billones de dólares

La deuda del Tesoro estadounidense asciende ahora a 40,047 billones (trillions) de dólares, tras el incremento del costo vinculado a la salud y la seguridad social junto a los intereses pagados por el país

Por Leonardo Morales

La deuda pública estadounidense superó por primera vez los 40 billones de dólares, según datos publicados el miércoles por el Departamento del Tesoro.

Tras la última emisión del martes, la deuda del Tesoro estadounidense asciende ahora a 40,047 billones de dólares, tras el incremento del costo vinculado a la salud y la seguridad social junto a los intereses pagados por el país

La cifra contrasta con un pronóstico anterior de la Oficina de Presupuesto del Congreso, que preveía que el endeudamiento total alcanzaría los 39,4 billones de dólares para el final del año fiscal 2026, al finalizar septiembre.

Los costos de endeudamiento se han disparado para Estados Unidos, principalmente debido a las preocupaciones relacionadas con la inflación.

Subida del rendimiento de los bonos de deuda

Los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo (30 años) subieron el martes hasta su nivel más alto desde 2007, reflejo de una presión creciente sobre los precios debido a la guerra en Medio Oriente y de la inquietud por el déficit fiscal.

El incremento obliga al gobierno estadounidense a refinanciar deuda a las tasas más altas desde antes de la crisis financiera global de 2008.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos intervino a primera hora del miércoles para estabilizar el mercado de bonos a largo plazo, e hizo bajar los rendimientos.

La deuda sin freno en los últimos 40 años

El gobierno federal opera con déficit y pide dinero prestado para cubrir la brecha.

Pero "se sabe desde hace tiempo que el gobierno de Estados Unidos va por una trayectoria bastante insostenible en materia de déficits", señaló Jessica Riedl, especialista en presupuesto e impuestos en la Brookings Institution.

La deuda del país se ha más que duplicado desde la crisis financiera de 2008 y ahora representa casi el 125% del Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos.

Si bien en el pasado los déficits de entre el 3% y el 4% del PIB eran motivo de preocupación para los mercados financieros, Riedl destacó que estos niveles ahora rondan entre el 6% y el 7% del PIB.

"Esto generó más nerviosismo en los mercados", agregó.

"El Congreso debe controlar sus gastos y EQUILIBRAR EL PRESUPUESTO. Los estadounidenses merecen algo mejor", comentó el senador republicano Rick Scott, también en X.

El fallo de la Corte Suprema

El presidente Donald Trump ha recortado los gastos del gobierno y ha enfrentado el déficit anual con la imposición de aranceles en el comercio mundial, pero la decisión de la Corte Suprema de frenar estos gravámenes fue un golpe fuerte a la política económica de la Casa Blanca.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, indicó que su objetivo era reducir el déficit estadounidense al 3% del PIB.

Sin embargo, en los últimos meses aumentó, debido en parte a la obligación del reembolso a las empresas de los aranceles, que la Corte Suprema anuló en febrero.

Las reducciones de impuestos y el gasto militar, en particular con la guerra en Ucrania que ha financiado EEUU y ahora contra Irán en más de cinco meses, con un gasto que supera los 20,000 millones de dólares pero nada comparable con los más de 350.000 millones para Kiev.

Los analistas señalan que no existe un nivel de endeudamiento respecto al PIB que desencadene automáticamente una crisis.

La grave crisis financiera del 2007

También recuerdan que la deuda en manos del público, que excluye los créditos de una administración federal sobre otra, suele ser un indicador más seguido que la deuda total.

"Pero desde un punto de vista psicológico, son estos indicadores los que alertan a los mercados financieros sobre la necesidad de volver a prestar atención al aumento de la deuda", según Riedl.

Los préstamos federales se dispararon durante la grave crisis financiera de 2007-2009 y volvieron a aumentar considerablemente durante la recesión provocada por el COVID-19 y luego el despilfarro durante cuatro años del gobierno de Joe Biden, recuerda Caleb Quakenbush, director de política presupuestaria del Bipartisan Policy Center.

Según él, ni el Congreso ni los gobiernos estadounidenses han abordado la trayectoria del gasto presupuestario de manera "significativa o sostenible", lo que plantearía serios desafíos en caso de una nueva crisis.

 NULL

    

FUENTE: Con información de AFP y EFE.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar