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EEUU

Precios del petróleo y consecuencias de sanciones a Rusia 

Rusia es el segundo exportador de petróleo crudo en el planeta, de ahí las serias implicaciones en el precio del barril y en las economías

La guerra en Ucrania ha sido la tilde para la fallida estrategia económica de la administración de Joe Biden desde su llegada a la Casa Blanca en enero del 2021.

La campaña contra la industria petrolera estadounidense y el regreso forzado a la dependencia energética de Estados Unidos, mediante órdenes ejecutivas del Presidente han demostrado ser solo un fracaso.

Esta política condujo a los estadounidenses a sufrir una escalada de precios en los combustibles sin un final aún pronosticado y mucho menos inmediato, la causa fundamental de que el resto de los productos de consumo protagonizaran un ascenso mensual sostenido e histórico durante el 2021 hasta el 7,5% de inflación.

El precio del barril de petróleo en EEUU y el Brent en Europa antes de la invasión a Ucrania oscilaba ya entre $98 y $100 dólares el barril, debido a las políticas globales de energía limpias y como máximo impulsor Washington, que revirtió con el gobierno de Joe Biden todas las medidas que hicieron a Norteamérica independiente energéticamente en el 2019 y el mayor exportador de petróleo en el mundo.

El [evitable genocidio en Ucrania] empeora todo. Biden pedirá al Congreso de EEUU 32.000 millones de dólares para asistir a Ucrania con la coletilla y el gastado pretexto del COVID-19. Resultado: Mayor inflación y deuda (más de $30 billones) para los contribuyentes estadounidenses, que se suman a los gastos de movimientos de tropas, armamentos y logística hacia Europa. Y por supuesto, la [nueva excusa prefabricada] para justificar buena parte de la nefasta gestión del actual gobierno en Washington.

Las consecuencias de la crisis en Ucrania

Rusia es el segundo exportador de crudo en el planeta, de ahí las serias implicaciones en el precio del barril.

En Nueva York el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en abril subió el viernes 4 de marzo a 115,68 dólares (+7,43%), un máximo desde septiembre del 2008.

En Europa, el barril de Brent del mar del Norte cerró el viernes en 118,11 dólares, un máximo también desde agosto del 2008, impulsado por la caída de las exportaciones rusas.

La situación se ha recrudecido en Ucrania y parece extenderse si Rusia, decidida a lograr sus objetivos, no llega a un acuerdo de negociación para el cese del fuego y su retirada; al tiempo que el gobierno ucraniano desista finalmente de su entrada en la OTAN, que ha sido la “causa fundamental” de la invasión militar rusa.

El genocidio a nombre de la tirantez, el odio e intereses ocultos pudo evitarse fácilmente con una intervención inteligente de la Casa Blanca para promover la paz y no desafiante contra Moscú para incentivar este ataque. Así lo hizo el expresidente Donald Trump, acusado por la izquierda de “guerrerista”, “loco” y “arrogante”.

Biden ha reiterado que Rusia pagaría un alto precio si invadía a Ucrania, pero el alto precio no lo pagará el Kremlin únicamente.

Rusia ha realizado en los últimos días maniobras nucleares que elevan las amenazas de una guerra a gran escala. Las preocupaciones aumentan con la advertencia del Ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, de que “la alternativa a las sanciones contra Rusia es una Tercera Guerra Mundial con el uso de armas nucleares”. Mientras, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) amenaza con entrar directa y militarmente en el conflicto. Milicias y parte del desmembrado ejército ucraniano ha pasado a la fase de resistencia, lo que puede extender la situación bélica y sus consecuencias.

Medidas moderadas de los exportadores de petróleo

Representantes de los 13 miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus diez socios, entre ellos Rusia, con los que forman el acuerdo OPEP+ convinieron "ajustar al alza su nivel total de producción en 400.000 barriles diarios para el mes de abril del 2022".

Además, se decidió poner en el mercado internacional 60 millones de barriles de crudo adicionales de la reserva estratégica mundial, de ellos 30 millones corresponden a EEUU.

En el 2021, el consumo mundial diario de petróleo fue de 96,5 millones de barrilles (mb) y se pronostica que en el 2022 suba a 99,4 mb. La liberación de esa cantidad de crudo para supuestamente paliar los precios no significa [absolutamente nada], y mucho menos alguna solución.

Desde julio, la coalición ha aumentado mensualmente la producción de petróleo para compensar gradualmente los recortes durante los picos de la pandemia de coronavirus, cuando la demanda cayó en picada.

Cientos de millones de personas en el planeta retomaron los viajes en autos, otros tipos de transporte terrestre y por avión a medida que se mitigan las restricciones por el COVID-19 en distintas partes del mundo, pero la cantidad de petróleo en el mercado no ha mantenido el paso de la demanda.

La dependencia de los precios internacionales del petróleo y las restricciones impuestas por la Casa Blanca a la industria de combustibles fósiles ha puesto entre la espada y la pared al gobierno de Biden y la Reserva Federal que subestimaron la relevancia de la persistente inflación en el país, causada en gran parte por los precios del combustible y el exceso de estímulos federales por la pandemia.

Las reservas estratégicas de EEUU, localizadas en grandes cavernas subterráneas en el sur del país, son las mayores del mundo y rondan los 600 millones de barriles.

Una guerra prolongada en Ucrania y sus fronteras, sin acciones de emergencia y efectivas de la administración Biden, agudizaría la crisis de precios del petróleo, mayor inflación y una respuesta más agresiva en las tasas de interés, que frenarían la recuperación económica estadounidense ya de por sí desacelerada desde septiembre del 2021.

Inacción de la Reserva Federal frente a la alarmante inflación

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, indicó que propondrá un aumento de las tasas de referencia de un cuarto de punto porcentual en la próxima reunión del comité monetario del organismo el 15 y 16 de este mes.

Si la inflación fuera más alta, "estaríamos dispuestos a actuar de forma más agresiva en el incremento de las tasas. Precisamente, su tibieza ante el alza histórica de precios durante el 2021 ha llevado el nivel inflacionario por encima de 7,5%.

Powell, en un titubeo sin precedentes, primeramente señaló que las instituciones financieras y la economía estadounidense no tienen "grandes interacciones con la economía rusa". Las sanciones contra Moscú "no deberían tener un impacto directo" en Estados Unidos, añadió. Sin embargo, aclaró que es "difícil, no obstante, predecir los efectos secundarios".

Horas después reconoció el impacto que tendrá la crisis en Ucrania en la economía estadounidense. EEUU sigue importando el petróleo de Rusia, un elemento no incluido dentro de las sanciones anunciadas por la Casa Blanca.

Alrededor del 8% de las importaciones estadounidenses de petróleo crudo y productos refinados provienen de Rusia, dijo el miércoles Andy Lipow, experto en el mercado petrolero de Lipow Oil Associates en Houston, citando cifras de la Agencia Energy International en 2021.

El Departamento de Comercio estadounidense anunció restricciones adicionales a la industria rusa, entre ellas la prohibición de exportaciones de equipos clave de refinación para "limitar la capacidad de Rusia de aumentar los ingresos de la venta de sus productos refinados, incluida la gasolina, que puede usar para apoyar sus esfuerzos militares", comentó Andy Lipow.

Una guerra innecesaria y en el peor momento

En un panorama bastante sombrío ya desde principios del 2021 para los estadounidenses por la política económica de la administración Biden, el segundo productor de petróleo y gas en el mundo [Rusia] invade a otro gran exportador de cereales y metales como Ucrania. El final: totalmente incierto.

Moscú, además, suministra el 40% de las importaciones de gas en Europa y una cuarta parte del petróleo que consume el viejo continente.

Las materias primas que produce Rusia siguen disparando los precios.

El aluminio y el carbón alcanzaron nuevos récords en la última semana, mientras que el trigo escaló a un máximo en 14 años. Rusia y Ucrania representan el 30% del comercio mundial de trigo y desde la invasión rusa a Ucrania, los precios del cereal subieron 32% en Chicago.

Las consecuencias económicas para Rusia son graves al enfrentar sanciones con una economía debilitada desde los últimos años, pero para Europa y EEUU también lo serán. Después de dos años de la peor pandemia en un siglo, la única solución beneficiosa era llegar al entendimiento mutuo. Pero al parecer, ese no era el objetivo de la Casa Blanca ni de Ucrania.

lmorales@diariolasamericas.com

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