MIAMI- La explosión del mercado inmobiliario en los últimos cinco años, y de antes de la crisis del 2008, impulsó la construcción en el sur de Florida sobre todo en los condados Miami-Dade, Broward y Palm Beach.
Sergio Pino: el protagonismo de un exitoso urbanizador
Miami ha sido la ciudad estadounidense de más rápido crecimiento inmobiliario en la más reciente década y un paraíso para las inversiones en esta industria. Las razones son muchas: desde el clima hasta los incentivos estatales y locales en beneficio de los inversionistas.
Century Homebuilders Group (CHG), uno de los constructores de viviendas más grandes del sur de Florida, es parte vital de ese auge inmobiliario, en especial en Miami-Dade.
Un 2021 para festejar
La compañía cerrará este año con unas 550 viviendas vendidas y 22 comunidades activas.
Sergio Pino, su fundador y presidente ejecutivo, afirma que “este increíble logro y reconocimiento durante un año crucial ilustra cómo nuestro producto, en armonía con las distintas comunidades que construimos, personifica resultados excepcionales”.
Sobre el mercado de bienes raíces en el sur de Florida, Miami-Dade y Miami, Pino comenta.
“El 2021 ha sido, en los últimos 10 años, el mejor para nuestra empresa. Programamos vender 180 casas este año y debemos cerrar el año con 550, es decir, tres veces la cantidad que habíamos previsto”.
“El mercado inmobiliario sigue fuerte, con problemas de suministros de materiales y de equipos. Al final del día las cosas se demoran un poco más, pero siempre se solucionan; y hay muchos compradores que quieren aprovechar la oportunidad de los intereses bajos”.
“Más personas quieren vivir en el sur de la Florida, después de la pandemia; así que ha sido algo muy positivo para nuestra industria”.
“El 2008 fue el mejor año con más de 1.000 casas vendidas. Después en el 2009 vino la debacle y de ese año en adelante todo cambió hasta el 2021 que ha sido muy bueno y creo que el 2022 continuará igual. Nosotros estamos anunciando varias comunidades para el primer trimestre y el mercado luce que seguirá fuerte”.
El boom inmobiliario en el sur de Florida
La pandemia, los bajos intereses y el flujo de compradores desde otros estados y diferentes países han contribuido al boom inmobiliario que disfruta hoy el sur de Florida. El capitán de Century Homebuilders Group habla sobre las diversas causas.
“La pandemia y ciertas políticas fallidas en otros estados han provocado que una mayor afluencia de compradores del centro y norte del país llegue al sur de Florida. Tengo muchas personas en Coral Gables, por ejemplo, que han podido vender su propiedad en dos millones o más. Estas casas tienen 20 o 25 años de construidas. Luego se trasladan más hacia el sur y compran por 500.000 o 600.000 otra vivienda con un lote mayor”.
“Muchos quieren vivir en áreas como South Miami, Coral Gables, Pinecrest, etc., y vienen del norte con la capacidad económica de hacer esa inversión, entonces los vendedores locales aprovechan, sacan ganancias y adquieren al contado, lotes mayores en Homestead, donde nosotros también construimos varios proyectos. Eso lo vemos a diario, personas moviéndose más al sur, comprando una vivienda nueva y vendiendo en un área central. También siguen llegando al mercado compradores de Chile, Perú, Colombia y mientras peor se ponga la situación en esos países, pues más gente viene a vivir a EEUU. Todas esas causas nos han ayudado mucho aquí en el sur de Florida”.
“Llegan de todas partes. Yo te diría que un 5% de nuestras ventas ahora son a clientes de Nueva York, muchos que compran en planos y esperan a que se terminen sus inmuebles. También de Texas, California. Miami está bendecido por todas estas razones. Y el clima también es muy importante”.
“Hoy no muchos quieren vivir en edificios de 40 o 60 pisos donde -si se extiende la pandemia- tienen que entrar en elevadores con 10 o 12 personas. Ahora buscan casas o townhouses”.
La inminente alza de los intereses
La Reserva Federal anunció para el 2022 tres subidas de tasas de interés de 0.25% cada una, lo que podría frenar en cierta forma las ventas de propiedades. Sergio Pino es un experto y exitoso empresario en el sector, por eso es tan válida su opinión.
“Si la Reserva Federal comienza a incrementar los intereses, definitivamente eso pone a muchas personas fuera del mercado, aunque las tasas pudieran subir un poco y siguen siendo atractivas”.
“En estos momentos, los compradores pagan sobre un 3% o menos. Yo creo que hasta un 4% o 5% todavía es sostenible, pero si pasa de ahí considero que comienza un cierto freno que puede impactar el mercado”.
“Sin embargo se sigue construyendo igual, lo que ocurre es que cambias de mercado: de la persona que quería comprar a la que busca una renta por no poder pagar la hipoteca con precios, intereses e impuestos más altos”.
Hoy el mercado está saludable lo mismo para condominios, apartamentos para renta, townhouses y casas de lujo por las razones antes mencionadas, además de grandes compañías que han trasladado sus negocios al sur de florida por los incentivos que ofrece el estado, Miami-Dade y Miami. Todos esos factores se han alineado para beneficio de uno de los mayores condados del país.
La evolución de Century Homebuilders Group
El relevante urbanizador habla sobre la evolución de la compañía.
“En el 2000 nos convertimos en los constructores de viviendas más grandes en Miami-Dade hasta el 2008. Nosotros construimos más de 1.000 propiedades anualmente. En el 2009, cuando el mercado se cayó, estábamos muy cargados de inventario, nos quedamos con unas 500 viviendas porque los compradores no vinieron al cierre y perdimos un 70% de ingresos”.
“A partir de ese momento, nos reorganizamos y comenzamos de nuevo una compañía un poco más pequeña, pero que ha evolucionado a un crecimiento que creo que en el 2021 cerraremos como la empresa que más casas vendió en este condado. Eso nos ubica en una posición con mucho orgullo y el plan es seguir creciendo. El próximo año debemos hacer un poco más de lo que logramos en este”.
“Tenemos dos centros de venta, uno en el sur. Nunca habíamos construido en Homestead o en Florida City, pero hay un mercado ahí para las personas de esa área, que quieren una vivienda en los 300.000 dólares o 400.000 dólares que no las pueden conseguir en las zonas del centro del condado. Los precios actuales de los terrenos y la falta de ellos en ciudades como Coral Gables, Miami-Beach y Miami no te permiten construir viviendas en esos precios”.
“Para una familia que adquiere un townhouse por 300.000 dólares paga de hipoteca menos de lo que pagaría de renta en estos momentos por un apartamento. Por tal motivo, nos va muy bien con nuestra oficina de ventas en el sur y la otra en Coral Gables. Como compañía, lo que tratamos de hacer es diversificar nuestros productos”.
“Tenemos 22 comunidades activas, la más pequeña es una de 6 casas en South Miami, por valor de 2 y 3 millones de dólares. En el sur vendemos por 300.000 dólares y en el centro hay otros 20 proyectos donde es muy difícil que la persona que busca una vivienda venga a nosotros y no la encuentre. Estamos en 22 lugares diferentes con precios que rondan los 300.000 dólares hasta por encima de 3 millones”.
“Seguimos comprando terrenos en cualquier área de Miami-Dade. No tenemos planes de salir de este condado, queremos seguir creciendo en nuestro patio y es nuestra meta para el futuro”.
Los altos costos y los resultados
¿Cómo les ha afectado la subida de precios de los materiales de construcción?
“Sí, los costos han subido. La parte positiva es que también los precios de venta han subido mucho más que los costos. Hay inflación, hay escasez. Tuvimos un año de fuerte impacto de la pandemia donde muchas fábricas cerraron y ahora se enfrentan a la alta demanda, el atraso y la falta de empleados, Pero eso cambia y se nivela. Atravesamos ahora una crisis incómoda. Muchas veces tenemos una casa terminada y no contamos con los electrodomésticos y tenemos que salir a buscarlos por todos los lugares del sur de Florida”.
“La General Electric, la compañía con la cual trabajamos, no los tiene o se demoran y nosotros los necesitamos pronto. Ahora pagamos más por la labor porque hay tanta oferta de trabajo que cuesta conseguir empleados para las obras; muchas veces se trabaja los siete días de la semana para cumplir con los contratos; sin embargo, no ha sido tan malo como preveíamos y continuamos con las entregas y las ventas de unidades con un mayor trabajo, pero al final lo que cuenta son los buenos resultados”.
lmorales@diariolasamericas.com
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