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CASA BLANCA

Trump: "El Estrecho de Ormuz está abierto y no hay diálogo con Irán"

"No hay diálogo ni conversaciones en curso, ni tampoco están previstas, con Irán. El bloqueo naval sigue aplicándose. El Estrecho de Ormuz está abierto y en operaciones. Todas las minas en el agua han sido retiradas o detonadas", escribió el jefe de la Casa Blanca

Por Leonardo Morales

El presidente Donald Trump aseguró este martes que no hay conversaciones en curso con el régimen de Irán ni tampoco están previstas y puntualizó que el bloqueo a los puertos iraníes está vigente y continuará.

Trump hizo la aclaración en un mensaje en su plataforma Truth Social, lo que aleja las probabilidades de alguna salida pacífica y definitiva con el régimen terrorista de los ayatolás, análisis que se ha reiterado en diversos artículos publicados en DIARIO LAS AMÉRICAS.

La gran división interna en Irán entre el poder civil y el brazo armado de los ayatolás (la Guardia Revolucionaria) no permite que salga adelante ningún acuerdo y mucho menos con garantías de que se cumpla por parte de los radicales islámicos, quienes desde hace décadas se preparan para exterminar a Israel y atacar a gran escala el mundo occidental, en especial a EEUU.

Estas son las razones del por qué buscaban fabricar 11 bombas nucleares con el enriquecimiento de uranio casi al 80%, como confirmaron expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

"No hay diálogo ni conversaciones en curso, ni tampoco están previstas, con Irán. El bloqueo naval sigue aplicándose. El Estrecho de Ormuz está abierto y en operaciones. Todas las minas en las aguas han sido retiradas o detonadas", escribió el jefe de la Casa Blanca.

EEUU en control del Estrecho de Ormuz

Mientras, los voceros del régimen se encargan de repetir por su medios de prensa estatales y controlados que son los iraníes quienes controlan el Estrecho de Ormuz.

Trump advirtió este lunes a Omán de que será atacado si llega a algún acuerdo con los extremistas iraníes sobre la vía marítima con la intención de cobrar peajes.

Omás desde hace dos meses intenta aprovechar el conflicto para llevarse parte de una supuesta tajada financiera por el cobro de impuestos en la ruta comercial, en negociaciones a espaldas de Washington. Como es de suponer, la Casa Blanca no admitirá ningún trato de este tipo.

Hasta el momento, las conversaciones entre representantes de EEUU y el régimen islámico sólo han servido para darle tiempo a la Guardia Revolucionaria de continuar con su estrategia de resistencia, ataques a vecinos de la región y reclamo de acciones de apoyo a los grupos terroristas de Hezbolá y los hutíes de Yemen en el Mar Rojo, que han recibido la respuesta conjunta de Washington y Arabia Saudita.

Los supuestos negociadores iraníes siguen en el mismo punto de partida como si estuvieran en posición de exigir.

Un representante iraní citó como condiciones "el levantamiento del bloqueo naval (estadounidense), el descongelamiento de los activos (iraníes), el levantamiento del embargo petrolero", así como "el fin de las operaciones militares en todos los frentes".

Por supuesto, nada de los puntos anteriores están por ahora en ninguna agenda de la Casa Blanca para análisis y menos sobre el escritorio de la Oficina Oval del Presidente

Un régimen iraní aniquilado

Trump publicó el martes en su plataforma Truth Social un mapa en el que mostraba el Estrecho de Ormuz como "NUEVO territorio estadounidense", reiterando así su mensaje de la soberanía de esa vía marítima del comercio internacional.

La guerra entre Irán y Estados Unidos estalló el 28 de febrero con la ofensiva conjunta de EEUU e Israel contra el régimen islámico por la alta y peligrosa amenaza de que lograran en semanas la capacidad de fabricar armas nucleares.

Con una inflación que llega al 300%, una hiperrescesión, segunda etapa de un férreo bloqueo naval sin importaciones ni exportaciones y su capacidad militar reducida en más de un 90%, el régimen de Teherán sólo lanza patadas de ahogado y amenazas sin respaldo real de peligro. Intenta, además, dar una imagen de fuerza y poder, cuando está casi aniquilado.

Aún así, los militares de los ayatolás prefieren llevar a más de 90 millones de iraníes al declive total antes de rendirse y dejar el poder.

Trump no considera la entrada de tropas estadounidenses en Irán, que es lo que desea la Guardia Revolucionaria para infligir cientos de bajas a EEUU en un territorio montañoso, lleno de cuevas y túneles subterráneos que lo convierten en una trampa mortal.

lmorales@diariolasamericas.com

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FUENTE: Con información de AFP, EFE y The Epoch Times

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