MIAMI.- Hay momentos en que agradecer, por lo mucho o lo suficiente que se tiene para vivir, es necesario. Y en estos días, cuando celebramos 400 años de la llegada de los peregrinos del barco Mayflower y la posterior celebración del primer Thanksgiving o Día de Acción de Gracias, en pleno apogeo de la pandemia de coronavirus, sentir gratitud es vital, fundamental.
Agradecer es vital, fundamental, ahora y siempre
Cuentan los historiadores que la festividad se remonta al año 1620, cuando un grupo de inmigrantes ingleses desembarcaron en la costa de lo que hoy conocemos por el estado de Massachusetts y tras un duro invierno aprendieron a cultivar y cazar para comer, con la ayuda de los indios que habitaban la zona.
Los apuntes de época señalan como la tierra rindió una buena cosecha de maíz y otros granos, que rindió lo suficiente para almacenar alimentos para varios meses, que en agradecimiento los ingleses invitaron a un grupo de indios a una gran cena para compartir los productos recolectados.
Aquella cena fue el origen de la fiesta de la cosecha, que más tarde convertirían en el Día de Acción de Gracias.
Con el paso del tiempo, la popularidad de la festividad creció y fue celebrada en múltiples fechas. Desde la época de los colonos hasta el tiempo del presidente Abraham Lincoln en 1862, Thanksgiving contó con varias fechas de un estado a otro hasta que la mayoría adoptó celebrarlo el último jueves de noviembre.
De hecho, en 1863, el entonces presidente Lincoln proclamó la celebración del Thanksgiving Day el último jueves de noviembre.
Casi un siglo después, en 1941, el Congreso de Estados Unidos adoptó la fecha y declaró oficialmente el día de Acción de Gracias jornada festiva nacional.
El lugar
En la costa noroeste del país, donde el océano Atlántico es más bravo y abundan los pueblos de pescadores y marinos, hay un pequeño lugar que tiene mucho que ver con la historia del Día de Acción de Gracias.
Prácticamente oculto en los mapas de la región, a sólo 40 millas de Boston, yace el enclave que los peregrinos del barco Mayflower llamaron Plymouth en 1620, donde unos meses después realizaron la gran cena que dio lugar a Thanksgiving.
El pequeño enclave, que cuenta hoy con cerca de 60.000 habitantes, cuenta en su haber con la singularidad de haber sido fundado por quienes buscaban nuevas tierras donde profesar libremente su fe religiosa y laborar sin grandes conocidos ánimos de lucro. Un lugar que hoy luce elegante casonas de antaño y calles muy pintorescas que parecen indicar la ruta a seguir para llegar al monumento Plymouth Rock, donde se cree desembarcaron los peregrinos.
Mayflower II
A unos pasos de Plymouth está situado una especie de parque temático que rememora el asentamiento de 1620. Allí, bajo el nombre Plimoth Plantation, escrito con “i” y faltando la “u”, como originalmente le llamaron los peregrinos hace exactamente 400 años, muestra una singular reproducción de aquel primer poblado con calles y caminos, pequeñas moradas acondicionadas a la época de entonces.
Destacan además algunas edificaciones públicas, como pequeños salones donde aquellos primeros habitantes se reunían para orar, escuchar a su líder o simplemente atender los asuntos comunitarios. Es una típica aldea que es siempre armonizada por una plantilla de empleados y guías turísticos que vistiendo viejas prendas remontan al visitante a la época alegórica.
Sin embargo, es la réplica del barco Mayflower el principal punto de atracción. Una reproducción realizada por un grupo de investigadores en 1956 y que fue bautizada como Mayflower II.
Desde entonces, la singular embarcación, de unos 100 pies de largo, descansa atada al pequeño muelle que distingue a la comarca, donde se aprecia igualmente la famosa piedra cuya inscripción lee 1620.
Desfile
Este año, cuando el país batalla aún la pandemia de coronavirus, el muy esperado Desfile del Día de Acción de Gracias de Macy's en Nueva York apuesta por limitar la celebración a una transmisión especial por televisión.
Para evitar reunir grandes multitudes, los organizadores del desfile renuncian a andar por la ruta de 2.5 millas en Manhattan. En cambio, la cabalgata será limitada a la zona de Herald Square y únicamente podrá ser disfrutada por televisión.
“Para los neoyorquinos, que normalmente ven en persona el desfile, el cambio necesario será ver lo que el resto del país ha visto por televisión por tantos años”, señaló la directora ejecutiva de la celebración, Susan Tercero. "Pero creo que, para el resto del país, no será muy diferente”.
“Todos verán los grandes globos, las carrozas. Veremos a Santa y Broadway y todos los elementos que están acostumbrados a ver todos los años. Vamos a verlos todos. Puede que tengan algunas diferencias en que vamos a ver un poco de distanciamiento social. Vamos a tener mascarillas, cosas así. Pero seguirá siendo el desfile que tanto conocen y quieren”, subrayó.
Controversias
Hay quienes cuestionan el lugar dónde se celebró aquella cena: si fue cerca de Plymouth o en Berkeley Hundred, en Virginia, donde otro grupo de colonos se asentó.
Otros incluso reclaman que el primer Día de Acción de Gracias fue celebrado por los exploradores españoles en Texas, en una localidad que llaman hoy San Elizario, en 1598.
Hay más, académicos de University of Florida aseguran que esa primera gran cena de agradecimiento se realizó en un lugar que hoy conocemos por San Agustín, en Florida el 8 de septiembre de 1565.
Pero lo importante es que Thanksgiving se celebra para agradecer lo que parece ser el fin de la pandemia, con la llegada de la muy esperada vacuna, tras la muerte de más de 260.000 personas en el país y más de 12 millones que han sufrido al menos el estigma de haber sido contagiados.
NULL
