WASHINGTON.-EFE
Candidatos republicanos prometen poner fin al acuerdo con Irán
La mayoría de los precandidatos republicanos coincidieron además en que, si llegan a la Casa Blanca, su receta para hacer crecer la economía sería eliminar la reforma sanitaria del presidente Barack Obama y aplicar rebajas de impuestos. Coincidieron al criticar el aborto, pero bajaron el tono al abordar el matrimonio gay
Los 17 candidatos de las primarias republicanas se opusieron ete jueves en bloque al acuerdo nuclear con Irán en los dos primeros debates de las elecciones de 2016 y prometieron poner fin a ese pacto inmediatamente si un conservador consigue llegar a la Casa Blanca en las elecciones de 2016.
Tanto en el debate principal, con los diez candidatos más populares, como en el de los siete más rezagados, el asunto del acuerdo nuclear con Irán se zanjó sin apenas discusión, ya que todos los aspirantes se oponen sin ambages al pacto.
"Irán no es un lugar en el que deberíamos negociar. Mi primer día en la Casa Blanca yo podría fin al acuerdo nuclear, pediría al Congreso más sanciones y convencería a nuestros aliados de hacer lo mismo", dijo Scott Walter, gobernador de Wisconsin y tercero en los sondeos.
"Este acuerdo es malo respecto a Irán y también respecto al EI. Está todo unido. Es un ejemplo de la política fallida de Obama", añadió Walter en el debate principal, emitido por la cadena conservadora Fox en horario de máxima audiencia.
El único matiz lo introdujo el senador por Kentucky y político libertario Rand Paul, al afirmar: "no creo que el presidente Obama negociara desde una posición de fuerza, pero yo no renuncio a negociar, lo que le pasó a él es que dio mucho y demasiado pronto".
Como quedó patente hoy en los debates, los aspirantes presidenciales conservadores, como los republicanos del Congreso, se oponen radicalmente al acuerdo alcanzado en julio en Viena entre Irán y las potencias del Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania).
Eliminar Obamacare y reducir impuestos
La mayoría de los precandidatos republicanos que participan este jueves en el primer debate televisivo en EEUU coincidieron en que, si llegan a la Casa Blanca, su receta para hacer crecer la economía sería eliminar la reforma sanitaria del presidente Barack Obama y aplicar rebajas de impuestos.
El senador Marco Rubio, de origen cubano, prometió revocar esa reforma sanitaria, conocida como "Obamacare", y también la ley Dodd-Frank de reforma del sistema financiero promulgada por Obama, de la que dijo que está "destripando" a los pequeños bancos.
El gobernador de Wisconsin, Scott Walker, prometió igualmente anular la "Obamacare" y también aplicar "impuestos más bajos", al defender el éxito de sus políticas en el estado que gobierna.
Mientras, el gobernador de Ohio, John Kasich, comentó que "el crecimiento económico es la clave de todo", al igual que "recortar impuestos" y "balancear presupuestos".
Por su parte, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, señaló que uno de los principales problemas del país es que el sistema del Seguro Social "está roto" y hace falta "un líder fuerte que diga la verdad y lo arregle".
Critican el aborto, pero "asimilan" la unión gay
Los aspirantes a la candidatura del Partido Republicano para las elecciones presidenciales de 2016 que debatieron este jueves en Cleveland (Ohio) se mostraron duros contra el aborto, pero rebajaron el tono con respecto al matrimonio homosexual, legalizado recientemente por el Tribunal Supremo.
Los aspirantes Jeb Bush, exgobernador de Florida; Marco Rubio, senador por Florida; y Donald Trump, magnate inmobiliario, se posicionaron contundentemente como "provida" y Trump, a quienes algunos acusan de tener posiciones más liberales en cuestiones sociales, aseguró que "odia el aborto".
Bush recordó que como gobernador de Florida eliminó fondos de Planned Parenthood, una organización de planificación familiar sin ánimo de lucro, y que fomentó que se aumentasen las adopciones, por lo que calificó su historial personal de "completamente provida".
A Bush le preguntaron los moderadores por su etapa en la fundación filantrópica del millonario y exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, que donó fondos a Planned Parenthood, a lo que el exgobernador de Florida respondió que no conocía esas donaciones y que él no votaba los programas individualmente.
Por su parte, Marco Rubio aseguró que "todas las vidas humanas, en todas sus etapas, merecen protección", independientemente de "si pueden hablar o no, de si pueden contratar a un abogado o no".
El debate sobre el aborto, uno de los temas que más polariza la opinión pública en el país, se ha reactivado al conocerse que Planned Parenthood vende tejido de fetos abortados para propósitos de investigación.
La polémica tiene su origen en cuatro vídeos grabados con cámara oculta y editados por un grupo antiabortista, en los que miembros de Planned Parenthood hablan sobre la venta a investigadores médicos del tejido de los fetos abortados en sus clínicas.
En contraposición a la dureza mostrada contra el aborto, los aspirantes conservadores se mostraron mucho más suaves con respecto al matrimonio homosexual, legalizado el 26 de junio por el Tribunal Supremo en una decisión histórica que anuló la potestad de los estados para prohibir las uniones entre personas del mismo sexo.
"Fui a una boda de un amigo mío que es gay. Si una de mis hijas fuese lesbiana, por supuesto que la amaría y la aceptaría. Hay que tratar a todo el mundo con respeto. Amaré a mis hijas independientemente de lo que hagan", respondió el gobernador de Ohio, John Kasich, a la pregunta de si aceptaría que una de sus hijas fuese lesbiana.
El senador por Kentucky, Rand Paul, de tendencia libertaria, dijo que no quiere que "su matrimonio o sus armas estén registradas en Washington", e insistió en que el Gobierno no debe interferir en las creencias religiosas.
(NOTICIA EN DESARROLLO)
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