WASHINGTON — El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso este jueves sanciones financieras al designado gobernante de Cuba, Miguel Díaz-Canel, a parte de su familia y a Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro.
EEUU sanciona al designado gobernante cubano y a miembros de la familia de Raúl Castro
Los otros sancionados son la esposa de Díaz-Canel, Lis Cuesta Pedraza; el hijo de esta e hijastro del designado gobernante, Manuel Anido Cuesta; además del único hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro
Los otros tres sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos son la primera dama y segunda esposa de Díaz-Canel, Lis Cuesta Pedraza; el hijo de esta e hijastro de Díaz-Canel, Manuel Anido Cuesta; además del único hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro.
La medida, que afecta asimismo a cinco entidades cubanas, es un paso más en la campaña de presiones del Gobierno de Estados Unidos contra las autoridades de la isla.
Nueva oleada de sanciones
Díaz-Canel ya había sido sancionado en julio del año pasado por causa de la represión de las protestas ciudadanas de 2021.
En esta nueva oleada de sanciones se añade a Alejandro Castro Espín, hijo del líder dictador cubano Raúl Castro, al nieto, Raúl Alejandro Castro, y al hijastro de Díaz-Canel, Manuel Anido Cuesta.
Estados Unidos mantiene un embargo comercial contra la isla comunista desde 1962 por la confiscación de propiedades a estadounidenses, y bajo el segundo mandato de Donald Trump el cerco ha ido aumentando.
Washington está combinando las sanciones económicas contra figuras y empresas del régimen, las medidas jurídicas, como la histórica inculpación de Raúl Castro, de 95 años, por el abatimiento de dos avionetas en 1996 —en el que fueron asesinadas cuatro personas, tres de ellas ciudadanos estadounidenses y un residente legal—, y un bloqueo petrolero de facto desde principios de año.
Cuba vive su peor crisis económica y humanitaria desde el triunfo de la Revolución castrista de 1959. Washington y La Habana mantienen negociaciones para una salida a la crisis, que por ahora no arroja frutos.
Washington acusa a Cuba, situada a 90 millas de Florida, de ser una amenaza a su seguridad, mientras que La Habana asegura estar dispuesta a negociar sin renunciar a lo que considera su soberanía.
Régimen reacciona a sanciones
El régimen cubano condenó este jueves las sanciones financieras de EEUU contra Díaz-Canel, y parte de su familia, y aseguró que toda acción dirigida a "construir un escenario de conflicto" está destinada al "fracaso".
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró en redes sociales que la "vil inclusión" de Díaz-Canel, parte de su familia y otras personas e instituciones cubanas en la lista de sancionados es "la última muestra del plan intervencionista estadounidense" para presentar a La Habana "como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos".
"Cada acción estadounidense dirigida a construir un escenario de conflicto entre los dos países estará destinada al fracaso. Cada amenaza contra la independencia y soberanía de Cuba tendrá como respuesta más unidad y determinación de nuestro pueblo", concluyó el ministro.
El presidente Donald Trump firmó el pasado 1 de mayo la Orden Ejecutiva 14404 que impone sanciones secundarias a compañías extranjeras que trabajan de conjunto con GAESA. La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) puso como plazo este 5 de junio para que terminen esos vínculos o enfrentarán sanciones de Washington.
Más de un centenar de empresas e instalaciones turísticas en Cuba han dejado de ser operadas por compañías internacionales a pocas horas de que este 5 de junio expire el plazo dado por la Administración Trump para que empresas foráneas corten sus vínculos con GAESA, el emporio militar en la isla.
Negocios abandonan la isla
El Departamento del Tesoro ya había sancionado recientemente a ministros, generales y a los servicios de inteligencia cubanos.
Además, su presión económica llevó esta semana a importantes cadenas hoteleras, como la española Meliá, a anunciar que abandonaban sus negocios en la isla.
Las operaciones de pago con tarjeta Visa y Mastercard quedan igualmente suspendidas.
A juicio de Washington, Cuba vive de hecho bajo el control del conglomerado militar GAESA, que gestiona los principales sectores económicos del país, empezando por el turismo, que aporta divisas al país, fondos que van dirigidos a la cúpula militar y del Partido Comunista.
Las sanciones de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) impiden cualquier tipo de actividad económica a las personas y empresas con contrapartes estadounidenses.
Además del designado gobernante y de los miembros de la familia Castro, Washington sanciona a los Comités de Defensa de la Revolución, al ministerio de las Fuerzas Armadas, al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y a las empresas Amistur y Minera La Victoria.
NULL
FUENTE: Con información de AFP y Europa Press
