LA HABANA - Varias empresas internacionales comenzaron a reducir o cancelar sus operaciones en Cuba ante la proximidad del plazo fijado por Estados Unidos para que compañías extranjeras corten vínculos comerciales con el conglomerado militar GAESA, uno de los principales pilares económicos de la dictadura cubana.
La medida forma parte del endurecimiento de la política de la administración del presidente Donald Trump contra el régimen de La Habana y busca aumentar la presión sobre las estructuras empresariales controladas por las Fuerzas Armadas cubanas.
El plazo otorgado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) vence este viernes. A partir de esa fecha, las compañías que mantengan negocios con GAESA podrían exponerse a sanciones financieras, restricciones bancarias y limitaciones para operar en el sistema financiero internacional.
Hoteleras comienzan a retirarse
Entre las primeras consecuencias de la medida figura la reducción de operaciones de importantes cadenas hoteleras extranjeras.
El grupo español Iberostar dejó de administrar 12 hoteles que operaba en asociación con GAESA, aunque mantendrá actividades en otros establecimientos vinculados al Ministerio de Turismo cubano.
Por su parte, la cadena canadiense Blue Diamond anunció el cese de sus operaciones en la isla, mientras que otras compañías del sector, como Meliá y Archipiélago International, evalúan reducir significativamente su presencia o abandonar el mercado cubano.
De concretarse esos planes, Meliá podría dejar de operar en 14 de los 35 hoteles que administra actualmente en Cuba.
También se resienten el transporte y la minería
Las repercusiones no se limitan al turismo.
Las navieras europeas CMA CGM, de Francia, y Hapag-Lloyd, de Alemania, suspendieron temporalmente nuevos envíos y operaciones de transporte de mercancías hacia la isla.
En el sector minero, la empresa canadiense Sherritt anunció en mayo su salida de Cuba, donde mantenía operaciones de extracción de níquel y cobalto desde la década de 1990 mediante asociaciones con entidades estatales.
La compañía se convirtió en la primera firma extranjera de gran tamaño en anunciar oficialmente su retiro tras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses.
Presión sobre el aparato económico de la dictadura
GAESA es considerado uno de los conglomerados más poderosos de Cuba y controla amplios sectores de la economía, incluidos hoteles, puertos, comercios, servicios financieros e inversiones estratégicas.
El secretario de Estado, Marco Rubio, acusó recientemente a los dirigentes cubanos de utilizar la estructura empresarial para sostener mecanismos de corrupción y concentración de poder económico.
Según cifras citadas por autoridades estadounidenses, el conglomerado controlaría activos valorados en aproximadamente 18.000 millones de dólares y tendría influencia sobre una parte sustancial de la economía de la isla.
La dictadura cubana defendió esta semana el papel de GAESA y aseguró que el grupo empresarial constituye una herramienta clave para la captación de divisas y el funcionamiento de sectores estratégicos del país.
Sin embargo, el creciente retiro de inversionistas extranjeros y la incertidumbre generada por las nuevas sanciones amenazan con profundizar la crisis económica que enfrenta Cuba, marcada por escasez de alimentos, apagones recurrentes, falta de combustible y una sostenida caída de la actividad productiva.
FUENTE: Con información de AFP