Un enérgico grupo de jovencitas cantaba de alegría mientras una máquina soltaba burbujas y música de fiesta. El escenario: La Corte Suprema de EEUU. El motivo: se acababa de revocar el derecho federal al aborto. Alguien gritó "ganamos" y un coro se elevó desde los manifestantes de la campaña antiaborto.
EEUU: un paso por la vida y los derechos frente al aborto
En un voto histórico, la Corte Suprema de EEUU revocó el viernes 24 de junio el derecho al aborto. Tras la decisión de revocar su emblemática sentencia "Roe vs. Wade", que desde 1973 garantizaba el derecho de las mujeres estadounidenses a abortar, varios estados aprovecharon para prohibir las interrupciones del embarazo en sus territorios. Según el Instituto Guttmacher, la mayoría de los estados prohibirán el aborto a más o menos corto plazo. La decisión abre la puerta para que los estados restrinjan o prohíban el aborto, pero no los previene de permitir el procedimiento.
"La Constitución no hace ninguna referencia al aborto y ninguno de sus artículos protege implícitamente este derecho", escribió el juez Samuel Alito, en nombre de la mayoría. Roe v. Wade "debe ser anulada". Y añadió que "es hora de devolver el tema del aborto a los representantes elegidos por el pueblo".
La sentencia llegó después de 50 años de lucha para los religiosos, para quienes representa una enorme victoria, pero no el final de la batalla: seguirán movilizándose para intentar que la mayor cantidad de estados lo prohíban e incluso en busca de una prohibición federal. Dicha sentencia "es una de las más importantes en la historia de la Corte Suprema desde su creación en 1790", afirma el profesor de derecho sanitario Lawrence Gostin.
Concretamente la sentencia se basa en una ley de Mississippi que se contentaba con reducir el límite de tiempo legal para abortar. Desde la vista judicial de diciembre, varios jueces habían insinuado que tenían la intención de aprovechar la oportunidad para revisar la jurisprudencia de la Corte.
Los tres magistrados progresistas discreparon de la mayoría que, según ellos, "pone en peligro otros derechos a la privacidad, como la anticoncepción y los matrimonios entre homosexuales", un temor avivado por el llamamiento de uno de los jueces conservadores, Clarence Thomas, a reabrir estos expedientes.
La mayoría incumplió "su obligación de aplicar la ley con honestidad e imparcialidad", denuncian en un texto.
El jefe de la corte, el conservador moderado John Roberts, mantuvo una "posición más ponderada", en nombre de la "moderación judicial". Era partidario de dar la razón a Misisipi y revisar los plazos para abortar sin tumbar Roe v. Wade.
Por su parte, Facebook e Instagram estaban borrando rápidamente mensajes que ofrecían envíos por correo de píldoras de aborto a estados que restringen su uso. Las plataformas dijeron que borraron los mensajes porque violaban políticas contra la venta o regalo de ciertos productos, incluyendo medicamentos, drogas y armas de fuego.
En un caso, Instagram cubrió un mensaje en una página con más de 25.000 seguidores que compartió un texto que decía: “Abortos en Estados Unidos; cómo puede ayudar usted”. El mensaje alentaba a los seguidores de la cuenta a donar dinero a organizaciones de abortos y a protestar contra la decisión de la Corte Suprema de anular el derecho constitucional al aborto en Estados Unidos.
Reacciones
"Estoy extasiada, demasiado feliz, emocionada por la revocación de Roe vs. Wade. Esta es una nueva era de feminismo", gritó con la música de fondo Faith Montgomery, una estudiante de 18 años.
Cientos de personas expresaron su alegría o tristeza delante del templo del derecho, en Washington. "Es difícil imaginar vivir en un país que no respete los derechos de las mujeres", dijo Jennifer Lockwood-Shabat, de 49 años, entre sollozos. Por el contrario, Gwen Charles, de 21 años, se alegraba: "Entramos en una nueva cultura de protección de la vida".
Clínicas que practican abortos en estos territorios van cerrando sus puertas una tras otra, pero otros estados se comprometieron a defender el acceso a la interrupción del embarazo. Las clínicas en Arizona dejaron de realizar abortos tras la decisión en Washington, al igual que las de Alabama, Arkansas, Kentucky, Missouri, Dakota del Sur, Virginia Occidental, Virginia y Wisconsin.
El presidente Joe Biden denunció el hecho como un "error trágico" que "pone en peligro la salud y la vida de las mujeres" y llamó a los estadounidenses a defender el derecho al aborto durante las elecciones de medio mandato que se celebrarán en noviembre. No obstante, muchos celebran la noticia como un avance en el respeto a la vida y los derechos del ser humano desde que es un embrión.
El gobernador de Montana, Greg Gianforte, firmó una ley antiaborto entre risas y celebración por parte de allegados. Así mismo han hecho otros como Kevin Stitt, gobernador de Oklahoma; Doug Ducey, gobernador de Arizona; Jim Justice, gobernador de West Virginia; Mike DeWine, gobernador de Ohio; Brian P. Kemp, gobernador de Georgia; y Greg Abbott, gobernador de Texas.
El senador republicano de Missouri, Josh Hawley, celebró el fallo en una conferencia telefónica con periodistas.
El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, estaba satisfecho con el resultado de sus muchos años de trabajo.
“Millones de estadounidenses han pasado medio siglo rezando, manifestándose y trabajando por las victorias históricas de hoy”, dijo en un comunicado. “Les he apoyado con orgullo durante nuestro largo viaje y comparto su alegría hoy”.
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FUENTE: Con información de agencias
