Entran en vigor nuevas sanciones de EEUU a Rusia por el caso del espía ruso
27 de agosto de 2018 - 11:08
Por primera vez, Rusia es castigada conforme a una ley estadounidense contra la proliferación de armas de destrucción masiva

WASHINGTON.- Estados Unidos puso hoy en vigor las nuevas sanciones a Rusia por su presunta implicación en el atentado con un agente neurotóxico contra el ex espía ruso Serguei Skripal en Inglaterra.

Por primera vez, Rusia es castigada conforme a una ley estadounidense contra la proliferación de armas de destrucción masiva, por lo que el país euroasiático entra en la misma categoría en la que figuran Siria y Corea del Norte.

Estados Unidos determinó que el "Gobierno de la Federación Rusa ha usado armas químicas, violando el derecho internacional, o armas químicas letales contra sus propios ciudadanos", señala una declaración publicada en el Registro Federal de Estados Unidos, el boletín oficial del Estado.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, respondió afirmando que Rusia se reserva el derecho de tomar represalias. El Gobierno ruso va a esperar a ver cuál es el efecto de las sanciones y luego responderá de forma adecuada, dijo Peskov, citado por la agencia de noticias Interfax. El Ministerio de Relaciones Exteriores en Moscú advirtió de que las sanciones complican cualquier diálogo con Washington.

Algunas de las nuevas sanciones son más bien simbólicas: ya no puede haber programas de ayuda para Rusia, no se puede destinar dinero estadounidense a instituciones estatales rusas y se prohíben las ventas de armas. En la práctica, estas ayudas ni siquiera existen.

Las nuevas sanciones prohíben también la exportación a Rusia de tecnología importante en el ámbito de la seguridad, aunque hay excepciones para la aviación civil y la navegación espacial. Sin embargo, la ley establece la posibilidad de que tres meses después haya una segunda ola de sanciones más duras.

El Reino Unido y Estados Unidos acusan a Rusia de ser responsable del intento de asesinar, el pasado 4 de marzo en la ciudad inglesa de Salisbury, a Skripal y su hija Yulia con la sustancia tóxica Novichok, que fue desarrollada en tiempos de la Unión Soviética. Moscú rechaza cualquier implicación en el atentado.

El caso Skripal desató en su momento una crisis diplomática internacional. Estados Unidos y Reino Unido expulsaron a decenas de diplomáticos rusos y Rusia hizo lo propio con diplomáticos estadounidenses y británicos acreditados en Moscú.

Estados Unidos y la Unión Europea ya habían impuesto en el pasado sanciones a Rusia en represalia por la anexión de la península ucraniana de Crimea en marzo de 2014.