WASHINGTON — Varios grupos partidarios del presidente estadounidense Joe Biden se disponen a gastar casi 100 millones de dólares este mes en una campaña de mensajes de promoción para presionar al Congreso a que apruebe las políticas del mandatario.
Grupos pro Biden anuncian millonaria campaña para impulsar su agenda
La campaña de presión, aunada a una serie de viajes y comparecencias por parte de políticos afines al mandatario, busca impulsar la aprobación de las dos secciones del plan nacional de infraestructura: una bipartidista enfocada en carreteras, transporte público y acceso a internet, y otra sólo con el apoyo de los demócratas enfocada en atención infantil y lo que la Casa Blanca califica de "infraestructura humana".
Las votaciones sobre ambas secciones probablemente tendrán lugar las próximas semanas y lo más seguro es que sean estrechas. La Casa Blanca deberá mantener el apoyo de republicanos moderados, y también a los demócratas de ideologías variadas.
La coalición de grupos afines al mandatario ha creado un centro de operaciones y ha planificado unos 1.000 eventos para las próximas seis semanas, justo cuando el Congreso está en receso veraniego, revelaron fuentes a The Associated Press. La campaña incluye una gran cantidad de mensajes —tanto televisados como digitales— en los distritos de cada legislador a fin de presionarles a que cumplan su promesa de votar por esas iniciativas.
El Senado aprobó la semana pasada la sección bipartidista del plan de infraestructura, otorgándole a Biden una victoria legislativa que, al menos por ahora, pareció confirmar su "estrategia conciliatoria" pese a las dudas de miembros de su propio partido.
Ambas secciones del plan serán sometidas a más debates y votaciones en las próximas semanas. El Senado aprobó por 67 votos contra 32 iniciar el debate que puede acabar viendo nacer la ley respaldada por Biden. La votación es un mero procedimiento para poder comenzar a debatir el borrador del proyecto de Ley.
“Los grupos progresistas irán a la ofensiva al comenzar el receso de agosto”, declaró Danielle Melfi, directora ejecutiva de Build Back Together, un grupo partidario del presidente.
“Sabemos que los planes del presidente tienen amplio respaldo popular y queremos que los legisladores lo sepan cuando estén en receso”, añadió.
Usualmente agosto es un mes muerto en Washington, en parte debido a que los congresistas están en receso y abandonan la ciudad. Es por ello que la Casa Blanca está tratando de llenar el vacío con una serie de eventos para hacer alarde de los primeros seis meses de la presidencia de Biden, así como para calmar temores sobre presiones inflacionarias que afecta el país y sobre el repunte de los casos de coronavirus.
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FUENTE: Con información de AP
