ver más
WASHINGTON

La Inteligencia Artificial centra la pugna por la hegemonía global

El desarrollo de este sector de vanguardia en Estados Unidos busca también contrarrestar la carrera de China por el dominio de la tecnología moderna

Por Leonardo Morales

Con la peor crisis de liderazgo y credibilidad de su historia, congresistas demócratas, activistas y directivos del Partido y el Comité Nacional Demócrata utilizan el debate o las preocupaciones sobre el desarrollo de la Inteligencia Artificial, impulsado por la Casa Blanca, como otra estrategia política a escasas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

Los demócratas intentan retomar el control al menos de alguna de las dos Cámaras del Congreso en Washington, en su persistente lucha por frenar la agenda conservadora del Presidente.

La última encuesta a finales de septiembre de la cadena CNN, de tendencia izquierdista, arrojó que el respaldo del movimiento conservador MAGA (Make America Great Again) al presidente Donald J. Trump es del 98% contra el 99% que tenía al ganar las elecciones presidenciales de 2024.

El dato contradice a algunos analistas o activistas de tendencia “progresista” que afirman que el apoyo de los republicanos a Trump ha mermado de forma notable. Argumentan que es debido al costo de vida causado por la guerra en Medio Oriente tras la ofensiva conjunta Estados Unidos-Israel a finales de febrero de 2026.

El martes 29 de septiembre, todos los ejecutivos de las grandes empresas de tecnología e Inteligencia Artificial de EEUU se reunieron por tercera vez en la Casa Blanca con el presidente Trump para consolidar estrategias y reforzar la seguridad de los nuevos modelos de IA, frente al debate fomentado por medios liberales de comunicación y congresistas tras fallas recientes experimentadas en sistemas de Anthropic y OpenAI, dos gigantes de este nuevo sector de la tecnología.

Cohesión republicana

"El Partido Republicano está tan unido como pocas veces lo he visto", aseguró el mandatario en los jardines de la Casa Blanca, tras un almuerzo de trabajo con los directivos de las principales empresas ligadas a la IA.

Trump aseguró que "son muy pocos los desacuerdos" sobre la IA y los centros de datos dentro del Partido Republicano. Algunos representantes y senadores se oponen a construirlos en sus estados.

Después del encuentro, el mandatario estadounidense resaltó las "enormes aportaciones a las comunidades y a los individuos que las integran" que harán las corporaciones tecnológicas.

Por lo que se ha acordado en las diversas reuniones que hemos tenido, “las empresas serán muy generosas con los residentes, tanto en el aspecto económico como en otros ámbitos. Ayudarán con el financiamiento de las escuelas y maestros y contribuirán a pagar los salarios de los docentes, entre otros beneficios sociales", dijo Trump a periodistas.

El jefe de la Oficina Oval también aseguró que "en los próximos días" designará a una persona que se encargará de gestionar y agilizar todos los asuntos o problemas referidos a la IA, por lo que consulta su nombramiento con las empresas del sector.

"No existe conflicto alguno entre la innovación, la tecnología y la seguridad. Tendremos que crear nuevas tecnologías para potenciar las capacidades de la IA, pero también desarrollamos tecnologías que mejoran la seguridad ", argumentó el director ejecutivo y cofundador de Nvidia, Jensen Huang, la empresa más valiosa del mundo por sus acciones bursátiles.

Huang respondió a preocupaciones de expertos del sector y de una parte de la población estadounidense, que han aprovechado los medios liberales de prensa, activistas y congresistas de la izquierda para amplificarlas en medio de sus campañas políticas de cara a las elecciones de medio término.

Por su parte, el fundador y presidente de Tesla, SpaceX, Neuralin y X, Elon Musk, quiso tranquilizar a aquellos que temen por sus empleos y aseguró que, tal y como sucedió con la irrupción de las computadoras, la gente simplemente verá "una evolución de los roles".

Uno de los temas abordados en el almuerzo de trabajo fueron las posibles regulaciones que han planteado algunos congresistas en Washington ante el pánico creado por la exageración de los medios de comunicación como forma de manipular la opinión de los estadounidenses en pleno proceso electoral.

Pugna por la hegemonía

Sin embargo, su atención no está en China que ejecuta un plan de acciones sin precedentes y sin restricciones en busca del dominio general de la tecnología y de la Inteligencia Artificial en el planeta.

Desde el mandato de Barack Hussein Obama, los demócratas abogaron siempre por el desarrollo de las nuevas tecnologías para el desarrollo de EEUU, pero ahora que el tema es núcleo de la agenda del presidente Trump las críticas abundan y se expanden, en especial cuando Musk es parte de la ambiciosa estrategia estadounidense.

Antes de que concluya el 2026, Meta, Alphabet, Microsoft y Amazon habrán destinado en infraestructura para Inteligencia Artificial cerca de 750.000 millones de dólares. Y estas enormes inversiones no son para satisfacer a Trump ni a sus asesores, sino para el avance acelerado en el camino sin retorno de la tecnología actual.

La invitación del presidente Trump a su homólogo chino Xi Jinping para visitar Washington, más que devolver un gesto de cortesía, fue para terminar de engranar las estrategias de las dos mayores potencias militares y económicas del mundo, que en estos momentos pujan por el trono tecnológico como vía de poder global.

Además de la guerra contra Irán y el conflicto en general en Medio Oriente, uno de los temas centrales del encuentro entre ambos mandatarios fue la Inteligencia Artificial y las vías del comercio mundial, dos pilares para conquistar o mantener (en el caso de EEUU) la hegemonía del planeta.

A partir de esta era el dominio militar, económico, de la energía y de las comunicaciones dependerán de la infraestructura en la IA, en la que juegan un rol fundamental los chips o seminconductores.

En estos momentos, EEUU tiene en construcción o planificación más de 25 enormes proyectos de plantas de fabricación de semiconductores. Este histórico despliegue industrial está impulsado también junto al capital privado por los incentivos directos de la "Ley CHIPS y Ciencia", aprobada de forma bipartidista por el Congreso en Washington.

El gasto en construcción activa supera los 85.000 millones de dólares, mientras que cientos de miles de millones adicionales se utilizan en etapas de ingeniería y planificación a mediano y largo plazo.

El gigante taiwanés TSMC lidera la inversión extranjera en Phoenix, Arizona, con un campo masivo de seis fábricas para semiconductores de primera generación o vanguardia. La primera planta ya inició su producción de chips de 4 nanómetros, mientras que las planificadas para producir tecnología de 2 y 3 nanómetros se encuentran en construcción.

Pero TSMC evalúa crear otras seis fábricas en Dallas, Texas, para consolidar un corredor tecnológico en el sur de EEUU.

Inversiones en infraestructura

La estadounidense Intel construye ahora un megasitio en Albany, Ohio, de dos fábricas de semiconductores a un costo de 20.000 millones de dólares. De forma simultánea avanza en la expansión de otros complejos en Chandler (Arizona), Hillsboro (Oregon) e instalaciones de empaquetado en Nuevo México.

Y la lista sigue con Micron Technology y sus contrucciones en Clay (Nueva York) y una planta gigantesca para memoria DRAM y HBM (para Inteligencia Artificial) en Boise, Idaho; mientras que Samsung Electronics edifica otro enorme complejo en Taylor, Texas.

También en Sherman, Texas, la firma Texas Instruments completó sus dos plantas para producir chips analógicos y de procesamiento integrado, que se suman a la expansión de su fábrica en Lehi, Utah.

Para centros de datos interconectados, China destinará en los próximos cinco años unos 295.000 millones de dólares, como parte de su infraestructura para Inteligencia Artificial.

Trump, defendió en el encuentro con los presidentes de las grandes tecnológicas estadounidenses, "la autorregulación" de la industria de la inteligencia artificial (IA), la que rebautizó como "superinteligencia", una decisión que oficializó en un documento firmado horas después del almuerzo en la Casa Blanca.

Contrario a lo que afirma la prensa neoliberal, Trump destacó ante los presentes “su convicción de que debe haber una gran autorregulación", pero explicó que el sector de la IA ya cuenta "de manera automática con restricciones y supervisión del Departamento de Justicia, el FBI y otras agencias encargadas de la inteligencia y la seguridad nacional".

En el encuentro también estuvieron el vicepresidente, JD Vance, los secretarios del Tesoro y de Comercio, Scott Bessent y Howard Lutnick, respectivamente, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson.

Por el sector empresarial, además de Elon Musk, el fundador de Nvidia, el presidente de OpenAI, Greg Brockman y Dario Amodei (Anthropic) asistieron el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg; el fundador de Amazon, Jeff Bezos y los directores ejecutivos de Microsoft, Satya Nadella; AMD, Lisa Su; Broadcom, Hock Tan; Palo Alto Networks, Nikesh Arora; ServiceNow, Bill McDermott; Micron, Sanjay Mehrotra; y Altimeter, Brad Gerstner.

También participaron en la cita dos representantes de Palantir -empresa de analítica con varios contratos federales en defensa y control de inmigración-, el consejero delegado, Alex Karp, y el Director de Tecnología y Vicepresidente Ejecutivo, Shyam Shankar, entre otros.

En su intervención, el presidente de Anthropic puntualizó que la IA "conlleva riesgos muy reales y la forma en que abordamos esos riesgos siguen bajo discusión y debate. Pero todos tenemos que trabajar juntos", ratificó Amodei.

Al referirse a la veintena de grandes empresarios, el jefe de la Oficina Oval manifestó: "Este es un grupo que valora enormemente a las comunidades locales y ama a nuestro país; trabajarán en coordinación con las comunidades y gobiernos locales y estatales y se esforzarán por lograr su satisfacción".

Por encima de críticas, dudas e incertidumbre reales o fomentadas, el fundador de SpaceX y Tesla concluyó: “Vale destacar los beneficios positivos de la Inteligencia Artificial. Creo que, con mucha diferencia, el resultado más probable y final es una brillante era de abundancia".

lmorales@diariolasamericas.com

 NULL

    

FUENTE: Con información de AFP, EFE, The Wall Street Journal, The New York Times, Fox News y Bloomberg News.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar