Estados Unidos informó el miércoles que su economía creció más de lo previsto en el segundo trimestre, mientras la inflación se mantuvo estable y las contrataciones en el sector privado aumentaron por encima de las expectativas.
Los datos aumentan el impulso para los republicanos a sólo semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre
Estados Unidos informó el miércoles que su economía creció más de lo previsto en el segundo trimestre, mientras la inflación se mantuvo estable y las contrataciones en el sector privado aumentaron por encima de las expectativas.
Estos datos aumentan el impulso para los republicanos en vísperas de las elecciones legislativas de noviembre, en las que la situación económica es uno de los temas centrales para los votantes.
El Departamento de Comercio revisó al alza su estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre en la mayor economía del mundo, elevándola en 0,7 puntos porcentuales hasta el 2,2%.
"Los factores que contribuyeron al aumento del PIB real en el segundo trimestre fueron el gasto de los consumidores, las grandes inversiónes y las exportaciones. Las importaciones, que se restan en el cálculo del PIB, aumentaron", señaló la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
Los analistas señalaron que buena parte de la revisión al alza procede de sectores expuestos al auge de la tecnología de inteligencia artificial (IA).
"Las revisiones anuales muestran que la IA ha contribuido más al crecimiento y menos a la inflación en los últimos años de lo que se pensaba", afirmó Michael Pearce, economista jefe para Estados Unidos en Oxford Economics.
La BEA también revisó al alza, del 2,1% al 2,5%, el crecimiento del primer trimestre, principalmente por el aumento del consumo y las exportaciones de servicios.
La BEA también señaló que el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), el indicador de referencia de la Reserva Federal (Fed, banco central), se situó en el 3,4% interanual en agosto, sin cambios respecto al mes anterior tras una revisión de los datos de julio.
Los hogares y las empresas estadounidenses sufren el impacto de los altos precios por las fallidas políticas económicas del gobierno de Joe Biden, quien llevó la inflación al peor nivel en las últimas cinco décadas del 9,1%. Pero analistas independientes la ubicaron entre el 11% y el 13%.
A comienzos de este mes, la Fed subió los tipos de interés por primera vez en tres años para combatir la inflación y ahora la tasa referencial oscila entre el 3,75% y el 4%.
El PCE abarca un espectro más amplio del gasto de los hogares que la otra referencia clave, el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La guerra contra Irán disparó los precios de la energía a nivel global y los consumidores estadounidenses pagan de media un 50% más en las gasolineras en comparación con la drástica reducción de los precios lograda por la administración Trump.
A pesar del aumento, aún no se acerca a los precios sufridos en la era Obama y Biden, cuando el valor promedio de la gasolina regular sobrepasó los 5.25 dólares el galón.
La inflación PCE subyacente, que excluye los volátiles precios de la energía y los alimentos, se situó en el 3,0% interanual.
Los mercados siguen de cerca los datos de inflación para anticipar las próximas decisiones de la Fed sobre las tasas de interés que al ser elevadas hacen subir los préstamos, lo cual presiona el gasto a la baja y libera presiones sobre los precios.
El martes, un influyente directivo de la Fed afirmó que no había "urgencia" por volver a subir los tipos, aunque indicó que podría ser necesario un nuevo incremento antes de fin de año.
Bernard Yaros, de Oxford Economics, señaló que es poco probable que los nuevos datos del PCE hagan que la Fed flexibilice la política monetaria, especialmente ante la presión inflacionaria derivada de la situación en Medio Oriente y no por los aranceles del presidente Trump, como vaticinaron algunos analistas de tendencia izquierdista y repitieron los medios de prensa de la misma tendencia.
Las revisiones del miércoles a los datos del PCE responden a cambios metodológicos previstos.
El mercado laboral estadounidense se ha mantenido estable este año, lo que ha permitido a la Fed centrarse en la inflación.
El miércoles, la firma ADP informó de que la contratación en el sector privado estadounidense repuntó con fuerza en septiembre, tras registrar el mes anterior su ritmo más lento del año.
Las empresas privadas crearon 90.000 puestos en septiembre, frente a 38.000 en agosto, muy por encima de lo esperado.
Los mercados siguen de cerca los datos de ADP antes de la publicación de las cifras oficiales de empleo, previstas para el viernes.
El analista Matthew Martin dijo que los datos de ADP subrayan "la fortaleza del mercado laboral".
Martin considera que las cifras de empleo "respaldarán las expectativas del mercado de una política monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal" para controlar la inflación, añadió.
FUENTE: Con información de AFP y Financial Times.