El nacimiento del gran conglomerado de televisión, noticias y cine, Skydance, representa un vuelco histórico para Hollywood y la industria mediática en Estados Unidos.
- Diario las Américas >
- EEUU >
- Economía >
Paramount y Warner Bros. sacuden Hollywood: ¿qué pasará con CNN, CBS News y Netflix?
El nacimiento de gigante Skydance abre un nuevo capítulo en la historia de Hollywood y de los medios de prensa estadounidenses. La pregunta: ¿qué pasará con CNN y CBS News?
El marte 6 de octubre, después de meses de trabas y demandas de oponentes, quedó registrada la colosal fusión de dos grandes íconos del cine y la televisión estadounidenses, gracias a un acuerdo logrado con los demandantes y la luz verde final del Departamento de Justicia. Ese día Paramount concretó la compra de Warnes Bros para dar paso a una de las grandes corporaciones de entretenimiento en el mundo, que compite ahora contra Netflix y The Walt Disney Corporations.
Paramount Skydance completó la adquisición de Warner Bros Discovery por más de 100.000 millones de dólares, una operación que fusiona a dos de los estudios más emblemáticos de Hollywood en un gigante mediático de televisión, noticias y cine.
El lado conservador
Ahora la enorme corporación denominada Skydance estará bajo el control de David Ellison, el hijo de Larry Ellison, multimillonario fundador de Oracle y figura muy cercana al presidente Donald J. Trump.
La compraventa es un golpe demoledor a Netflix que pretendió por todas las vías posibles adquirir a Warner Bros con la intención de formar el mayor imperio de “streaming” en el planeta. Netflix puso sobre la mesa 82.700 millones de dólares, una oferta que parecía definitiva en un mercado en ascenso, pero con problemas financieros reales y mucha incertidumbre en su futuro.
La izquierda celebró el paso inicial de la firma de “streaming”, donde la empresa fundada por el expresidente Barack Hussein Obama y Michelle Obama (Higher Ground Productions) funciona como productora de contenido de películas, series y documentales.
El trasfondo político fue evidente desde el principio y se patentizó en la disputa legal de varios meses para impedir que Paramount Skydance, en manos de David Ellison, se quedara con la legendaria compañía de cine.
El puñetazo contundente fue cuando Ellison y un grupo de accionistas ofrecieron 110.000 millones de dólares, una cantidad sobre la que Netflix decidió no igualar. En ese momento dio inicio la disputa legal para obstaculizar el negocio. Los abogados de Netflix y fiscales de12 estados, en su mayoría bajo el control de los demócratas, presentaron demandas basándose en las regulaciones antimonopolio en EEUU, querellas legales que no fructificaron finalmente.
Compraventa que hace historia
En un documento ante la Comisión de la Bolsa de Valores, Paramount declaró: “Nuestra prioridad es construir un negocio vibrante que respalde la creatividad, beneficie a los consumidores y fomente la competencia”.
“Netflix tuvo en todo momento el derecho legal de igualar la oferta de Paramount y decidió no hacerlo”, declaró Bruce Campbell, director de ingresos y estrategia de Warner Bros.
El acuerdo de compraventa incluye además una deuda de 29.000 millones de dólares.
La primera reducción en la diversidad de poder entre los seis grandes de Hollywood ocurrió por primera vez hace casi una década cuando Disney Corporations compró la mayor parte accionaria de 20th Century Fox.
Warner no sólo posee uno de los catálogos más extensos y rentables de la industria, desde películas hasta franquicias, sino que cuenta con instalaciones de primer nivel en Hollywood.
En realidad, el “gran interés oculto” en que la compraventa se deshiciera no era sólo por el surgimiento de un gran imperio de cine y televisión, sino el destino de los canales liberales de noticias, abanderados del “progresismo”, el “globalismo” y el “wokismo” dentro del acuerdo, por formar parte del conglomerado Warner Bros.
El destino de CNN y CBS News
La preocupación de los demócratas se centró desde el primer momento en cuál sería la nueva dirección editorial de las cadenas de noticias CNN y CBS News, que durante décadas han sido plataforma fiel de propaganda política de izquierda, y en los últimos años, de una ultraizquierda que ha cercenado las bases del Partido Demócrata.
CNN y CBS News han servido de fuentes amplificadoras del odio contra Donald J. Trump y los conservadores, contra el capitalismo occidental y buena parte de los valores en los que se fundó la Gran Nación Americana.
En particular, estas cadenas fueron y siguen siendo clave en la guerra ideológica contra el movimiento de derecha creado por el líder republicano: Make America Great Again (Hacer a América Grande Otra Vez) y América First (América Primero).
Los opositores a la adquisición de Warner Bros forzaron a Paramount a firmar salvaguardas para la política editorial de CNN y CBS News; sin embargo, los cambios internos son inminentes en los próximos meses o próximos dos años. Los analistas prevén un giro notable en las coberturas noticiosas de ambas cadenas.
Impacto mediático
En síntesis, el surgimiento de un nuevo imperio del entretenimiento va acompañado de un rediseño en la correlación de fuerza entre medios conservadores y medios liberales en el país.
Lo anterior significa a su vez el enriquecimiento de la democracia y la libertad de prensa, en momentos de una insostenible crisis de credibilidad.
El desplome de los números de teleaudiencia y por consiguiente la caída de publicidad como fuente de ingresos, tras el auge de plataformas digitales y los llamados “influencers”, la mayoría no profesionales, ha forzado a muchos medios a depender de fondos y donaciones provenientes de organizaciones, agencias y fundaciones de carácter político, unido a subsidios federales para subsistir. Y como una cadena, el pago ha llegado después mediante el sacrificio de la imparcialidad, y la dependencia perturbadora para subsistir.
La situación se ha tornado caótica, como afirman algunos expertos. Medios que en décadas anteriores eran respetados por su profesionalismo y credibilidad en sus investigaciones y periodismo responsable, se han convertido en centros de divulgación política en busca de fondos de supervivencia. El mayor impacto ha sido entre las grandes cadenas de televisión y los tradicionales diarios del país con una marcada tendencia hacia la ultraizquierda y agendas anticonservadoras y anticapitalistas en el mundo occidental.
Los republicanos y el presidente Trump se quejan desde hace años del trato preferencial de la mayoría de la prensa con los gobiernos demócratas, con regímenes totalitarios e incluso islámicos, acérrimos enemigos de EEUU y del mundo occidental como el caso de Irán.
Salud y balance para la democracia en EEUU
La prensa liberal estadounidense, como ha denunciado en reiteradas ocasiones la Casa Blanca, critica más a los republicanos y a Trump que la conducta, cultura y actos de narcotraficantes, grupos terroristas como Hezbolá, Hamás o los hutíes; la emigración descontrolada por encima de la seguridad nacional o el irrespeto a la institucionalidad del país. Ha defendido incluso la expansión de China por el Hemisferio Occidental y dentro de EEUU, junto al derecho del régimen extremista iraní, por encima de los intereses geopolíticos y militares estadounidenses.
El panorama anterior, fomentado por gran parte de la prensa americana, ha demostrado la existencia de un monopolio controlado por élites globalistas con una agenda definida para destruir a EEUU y a las economías y sociedades occidentales en sentido general.
De la nueva e histórica compraventa por parte de Paramount, se desprende la esperanza de que mejore de forma saludable la correlación de poder de la prensa en el país, que ahora dominan por amplia mayoría los medios de tendencia izquierdista. Estos medios se han dedicado a difundir la agenda progresista radical de los demócratas y no como debería ser: la búsqueda y divulgación de la verdad mediante la responsabilidad profesional en su rol de defensa y promoción de valores, patrones sociales, históricos y culturales, junto al respeto institucional y legal.
Ingresos por 70.000 millones de dólares
El gigante del entretenimiento Skydance integra a su plataforma canales de televisión que antes competían entre sí: HBO, CBS, TNT, TBS, Nickelodeon y Discovery, además de los antes mencionados.
Ellison planea fusionar con el tiempo las plataformas de streaming Paramount+ y HBO Max, que se perfila de forma tentativa con el nombre de Paramount Max.
"Hoy es un día histórico, no solo para Skydance sino para toda nuestra industria", declaró David Ellison en compañía de su padre, el multimillonario fundador de Oracle, que aportó financiamiento clave para llevar adelante la operación.
Skydance empezó a cotizar el martes 6 de octubre en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo "SKYD", mientras que los accionistas de Warner Bros Discovery recibirán alrededor de 31 dólares por acción en efectivo.
La compraventa se cerró menos de una semana después de que un juez federal en California aprobara un acuerdo entre Paramount y los 12 estados demandantes.
Paramount ganó en febrero la guerra de ofertas contra Netflix por quedarse con Warner Bros Discovery. La administración Trump aprobó en junio el acuerdo, una de las mayores fusiones mediáticas de la historia.
Skydance, que tendrá cerca de 70.000 millones de dólares de ingresos anuales, señaló que apunta a más de 6.000 millones de dólares en ahorros de costos en un plazo de tres años, el anuncio de los reajustes que vienen en camino.
Golpe contundente al poder de la izquierda
David Ellison será presidente y director ejecutivo, mientras que el exdirector de Mattel, Ynon Kreiz, ejercerá como subdirector ejecutivo encargado de las operaciones diarias y de integrar las dos empresas.
El acuerdo contó con el respaldo de 47.000 millones de dólares en nuevo capital liderado por la familia Ellison, la firma de capital privado RedBird Capital y fondos soberanos de Arabia Saudita, Catar y Abu Dabi.
Larry Ellison aportó parte del dinero y una garantía para los prestamistas que respaldan la operación. La familia Ellison posee la mayor participación de acciones en Skydance.
Los opositores al acuerdo en la industria cinematográfica han dicho que la empresa resultante recortará puestos de trabajo en Hollywood y reducirá la producción anual de películas, mientras que grupos de medios informativos señalaron el riesgo de que la independencia de CNN se vea comprometida.
No existe una compra de este tipo que no implique reformas importantes internas luego de un cambio de dueño. Las preocupaciones de la izquierda y los empleados pueden ser justificadas, pero sin nada qué hacer ante un camino totalmente lógico y previsible en un sistema capitalista de libre empresa y de eficiencia financiera.
lmorales@diariolasamericas.com
NULL
FUENTE: Con información de AFP, EFE, Reuters, Financial Times, Bloomberg News, New York Post.
