WASHINGTON.- El secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, advirtió este miércoles a Cuba que su departamento está “preparado y posicionado para cualquier contingencia posible” en la isla.
Secretario de Guerra de EEUU en Guantánamo: El futuro de Cuba está en manos del Presidente Trump, estamos preparados para cualquier contingencia
La visita de Hegseth se produce en momentos de enorme presión de Estados Unidos sobre la isla, mediante sanciones a sus dirigentes y un asfixiante bloqueo petrolero.
La advertencia la hizo en medio de la escalada de presiones de la Administración de Donald Trump contra el régimen de La Habana.
La visita de Hegseth, anunciada inesperadamente, se produce en momentos de enorme presión de Estados Unidos sobre la isla, mediante sanciones a sus dirigentes y un asfixiante embargo petrolero.
“Lo que ocurra con el futuro de Cuba está en manos del presidente de Estados Unidos y de la dirigencia cubana”, declaró Hegseth ante militares estadounidenses reunidos en la instalación.
En otra advertencia recogida este miércoles por el diario británico The Times, Hegseth instó al régimen cubano a no intentar conseguir armamento capaz de amenazar la instalación militar o el territorio de Estados Unidos.
“Sería imprudente que el Gobierno de Cuba intentara adquirir u obtener acceso a tipos de armas que pudieran alcanzar esta base o el territorio estadounidense. Estarían provocando una confrontación que no solo no desean, sino que no podrían soportar”, sostuvo.
Durante el encuentro con los militares, el funcionario también transmitió un mensaje de respaldo de Trump y aseguró que la Administración daría mayor libertad de actuación a las tropas encargadas de ejecutar sus órdenes.
“En nombre del Departamento de Guerra y del presidente Trump, él siempre quiere que les diga que los respalda”, afirmó Hegseth.
El titular añadió que, cuando era teniente en Guantánamo y posteriormente en Irak, esperaba que sus superiores lo respaldaran al tener que adoptar decisiones difíciles “en cuestión de segundos”. Hegseth sirvió en la Base Naval de Guantánamo entre 2004 y 2005 como oficial de la Guardia Nacional de Nueva Jersey.
Reunión con la tropa
La agenda publicada por el Departamento de Guerra indica que el viaje tenía como objetivo reunirse con las tropas de la estación naval y continuar posteriormente hacia Tampa, Florida, donde se encuentra la sede del Comando Central de Estados Unidos, responsable de las operaciones militares en Oriente Medio.
La visita ocurre menos de dos semanas después de que el jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, se reuniera con altos oficiales cubanos en el perímetro de la Base Naval de Guantánamo. El encuentro del 29 de mayo, inusual entre mandos militares de ambos países, abordó la seguridad operacional, la protección de las fuerzas y la preparación de la instalación.
La delegación cubana estuvo encabezada por el general Roberto Legrá Sotolongo. El Comando Sur informó entonces que Donovan realizó una evaluación de la seguridad perimetral, mientras las autoridades de la isla aseguraron que ambas partes habían acordado mantener la comunicación entre los mandos militares.
El desplazamiento de Hegseth también ocurrió después de una visita poco frecuente a La Habana del director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, a comienzos de mayo, y en un contexto de creciente actividad militar estadounidense en el Caribe.
En marzo, Donovan había declarado ante el Senado que las Fuerzas Armadas estadounidenses no se estaban preparando para invadir Cuba. El general sostuvo entonces que los planes existentes estaban dirigidos a proteger la Embajada de Estados Unidos en La Habana, defender la Base Naval de Guantánamo y apoyar una posible respuesta ante una migración masiva.
La postura coincide con la Estrategia de Defensa Nacional de 2026, que convirtió la defensa del territorio estadounidense y la recuperación de la “dominación militar” de Washington en el hemisferio occidental en prioridades oficiales.
El documento establece que Estados Unidos buscará impedir que sus adversarios emplacen “fuerzas u otras capacidades amenazantes” en la región y promete ofrecer al presidente “opciones militares creíbles”, así como emprender acciones “enfocadas y decisivas” cuando la Administración considere que sus intereses no son respetados.
La visita ocurre también mientras Trump incrementa la presión económica, diplomática y judicial sobre La Habana. Su Gobierno ha establecido un bloqueo de facto a los suministros de combustible mediante amenazas de aranceles contra países que vendan petróleo y otros recursos energéticos a la isla, una medida que ha agravado los apagones y la crisis económica cubana.
Hegseth ya había visitado la Base Naval de Guantánamo en febrero de 2025, poco después de asumir el cargo, para inspeccionar las operaciones de detención de migrantes y reunirse con militares estadounidenses.
Mensaje: entro a tu casa cuando quiero
El analista militar y coronel retirado Octavio Pérez afirma que es muy claro el menaje que envía el gobierno de EEUU cuando llega a la base de Guantánamo, el segundo secretario más importante de la administración Trump.
Explicó que desde la geopolítica militar no se dijo si habría o no conversaciones, pero en todo caso este tipo de visitas determina una proyección en la tropa, dado que se puso a hablar con los comandantes que están al frente.
“El mensaje es indirecto y directo porque te estoy diciendo: te he mandado dos secretarios del entorno. O sea, que estás hablando de uno de los cinco hombres más poderosos. Dos de ellos ya han estado en Cuba o lidiando con el cubano”.
Subrayó que Hegseth luego irá a Tampa donde está el comando de operaciones, eso es algo muy parecido a lo ocurrido en Venezuela el 3 de enero.
Desde el punto de vista operativo militar, describe que hay una unidad de acción o de acción pendiente y en eso está la clave de todo.
“Está mandando a la gente importante que normalmente no se envía a un lugar de crisis. Te está diciendo: yo entro en tu casa cuando me dé la gana, te abro la repisa donde tú tienes tus joyas, adentro del closet, y te saco lo que sea”.
También le parece relevante que haya estado el director de la CIA en Cuba, cuando fue esta agencia la que participó en la invasión de Bahía de Cochinos.
“¿Quién iba a decir que el némesis del de la revolución cubana que es la CIA que preparó el ataque de Bahía de Cochinos? Haya llegado al aeropuerto internacional y se haya sentado a hablar con los cubanos. Cosas inéditas. Sin precedentes. El americano está entrando cuando le da la gana a Cuba”.
Reitera que uno de los mensajes de EEUU es: “Yo tengo el control”. Y el otro, “eres inofensivo. No puedes hacer nada. Entro y salgo cuando me da la gana”.
Voy a aumentar la presión
El comandante retirado José Adán Gutiérrez evalúa la visita del secretario de Guerra de Estados Unidos a la basa naval de Guantánamo como un hecho muy importante porque es el más alto nivel el que se desarrolla: el político.
“Hemos visto cómo se ha desarrollado poco a poco los diferentes niveles. El jefe del Comando Sur estuvo ahí asesorando la base hace muy poco y empezamos con esa visita rapidito, nada más como por contexto”.
Comenta que no había visto nunca que un jefe del Comando Sur visitara la isla con esta carga tan significativa. Antes, se había hecho el viaje simplemente para ver que todo estaba bien con los exiliados cubanos. “Simplemente para ver que todo estuviera bien, pero nunca jamás para encontrarse con el otro lado”.
Destacó que EEUU ha incrementado más la seguridad en esa base, porque es indispensable pare el Comando Sur en caso de cualquier eventualidad.
El hecho de que el secretario de Guerra la haya visitado es un mensaje que va mucho más allá: “Es para cerrar, para reafirmar el mensaje. Primero lo dio el director de la CIA. Es, exactamente, un mensaje claro en el alto y negro sin medios tintos de que al gobierno se le está observando y se le va a seguir dando la presión, mejor dicho, se le va a aumentar todavía más la presión”.
Explicó que no se trató de una visita protocolar para saludar a los soldados, aunque eso levanta mucho la moral de la tropa. El objetivo es mandarle el mensaje sin equivocación: “No se les ocurra impactar la base ya sea porque dejen entrar a miles de personas y que salten el cerco. Esa sería una de las maneras de hacerlo y no lo harían con ataques cinéticos porque ahí sería la destrucción completa y final de ella”.
Por eso, cree que boicotear la base está fuera de juego, dado que están recibiendo el mensaje: “Estoy observando lo que estás haciendo y a la vez te advierto que no te atrevas a hacer nada”.
Asegura que el broche de cierre es con la persona: “Tienes que salir de ahí y entregar el poder”.
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FUENTE: Con información de EFE
