MIAMI.- "Terrorismo doméstico", sería uno de los graves cargos que podrían enfrentar los "agitadores profesionales" que mantienen incendiada desde hace más de una semana Los Ángeles y otras cuidades del país con violentos disturbios.
"Terrorismo doméstico", el delito que pueden enfrentar los "agitadores profesionales" vinculados a disturbios
Aunque no existe un "delito específico llamado terrorismo doméstico" en la legislación, el gobierno todavía emplea ese término para describir ciertos actos peligrosos, explicó un exagente del FBI
"Las autoridades federales pueden describir las acciones violentas durante las protestas como 'terrorismo doméstico' si hay evidencia de que los individuos pretendían intimidar al público o influir en las decisiones gubernamentales mediante la fuerza", indicó Jason Pack, agente especial retirado del FBI, durante una entrevista con Fox News.
Explicó que aunque no existe un "delito específico llamado terrorismo doméstico" en la legislación estadounidense, el gobierno todavía emplea ese término para describir ciertos actos peligrosos.
"Si alguien comete un delito violento —como provocar incendios, atacar a la policía o destruir propiedad del gobierno— y lo hace para asustar a la gente o promover una idea política, el FBI puede tratarlo como terrorismo doméstico", señaló Pack.
"Nada está descartado"
Un portavoz del Departamento de Justicia (DOJ) expresó a Fox News que "nada está descartado" en este momento, al ser consultado sobre los cargos que pudieran enfrentar los manifestantes detenidos.
El exagente del FBI indicó que los fiscales "normalmente utilizarían las leyes existentes para presentar cargos como incendio provocado, agresión a agentes federales, destrucción de propiedad o conspiración".
Quedarán exentos de investigaciones y cargos por terrorismo los manifestantes pacíficos que han ejercido sus derechos bajo la Primera Enmienda sin violencia. Sin embargo, quienes han cometido actos delictivos que traspasan la línea de la violencia ideológica, continuó Pack, están sujetos a investigaciones y pueden enfrentar cargos muchos más graves.
"Si bien los cargos reales provienen de otras leyes penales, la etiqueta de terrorismo puede conducir a investigaciones más serias y sentencias más duras", apuntó.
Los individuos con creencias anarquistas o antigubernamentales tiene más probabilidades de enfrentar cargos por terrorismo doméstico por la "violencia relacionada con las protestas".
"Las agencias federales como el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional consideran a los extremistas violentos anarquistas parte del panorama de amenazas del terrorismo interno, especialmente cuando la violencia está organizada, tiene motivaciones políticas y se dirige contra las fuerzas del orden o instituciones gubernamentales", señaló Pack.
"No vinieron a marchar"
La línea de investigación que adelantan analistas policiales, de acuerdo con Pack, responsablizan de los crecientes disturbios a un grupo central de "anarquistas organizados", compuesto por unos 60 individuos, que se infiltraron entre las multitudes de protesta.
Estos, detalló, planean sus actuaciones incluso antes de aparecer. Usan aplicaciones de mensajería cifrada, como Signal y Telegram, para organizarse, coordinando por este medio dónde reunirse, quién trae qué. Además, de discutir cómo integrarse, dónde vigilar a la policía y cómo responder cuando las fuerzas del orden repelen la situación.
"No vinieron a marchar. Vinieron a implementar un plan que llevan años desarrollando. Los lemas no son lo suyo. Se basan en la estructura. Y cuando salen a la calle, se nota", aseveró.
Estos sujetos, conocidos también como "agitadores profesionales", suelen llegar tarde a las manifestaciones vestidos de negro, aunque después se cambian rápidamente de ropa para evitar ser identificados. "Saben dónde están las cámaras, cómo abrir huecos en las líneas policiales y cómo provocar reacciones multitudinarias que derivan en violencia", indicó.
La misión de estos "agitadores", de acuerdo con el exagente, sería "robar la confianza" secuestrando las protestas pacíficas.
"Cuando estos grupos actúan, no empiezan desde abajo. Se dirigen a lugares muy visibles: puentes, juzgados, carreteras. Usan distracciones y velocidad, obligando a la policía a reaccionar y luego graban esa reacción. Su objetivo es provocar. El video se convierte en combustible, difundiéndose rápidamente en redes sociales para atraer a más gente y mantener la tensión alta", resaltó.
Una estrategia del pasado
Según Pack, esta seria una estratega aplicada en el pasado. Aseguró que estas tácticas funcionaron en los disturbios de George Floyd y Antifa de 2020. Esta es la razón, continuó, por la cual las están usando de nuevo, "solo que ahora se están volviendo más sofisticadas".
"Convierten la ira pública en confrontación, luego se desvanecen en el humo, dejando que las comunidades se encarguen de los daños. Sus métodos son profesionales (...) Sus motivos son radicales y su impacto está creciendo", señaló Pack.
Ante esta situación, desde el Senado los republicanos trabajan para que los distubios violentos tenga repercusiones más fuertes. En este sentido, el senador Tom Cotton presentó dos nuevos proyectos de ley diseñados para imponer consecuencias más estrictas a los manifestantes violentos, específicamente a aquellos que atacan a agentes federales o se encuentran en el país ilegalmente.
"Los alborotadores que agredan a agentes del ICE y cometan actos violentos deberían enfrentar severas consecuencias (...) Mi proyecto de ley deja claro que los estadounidenses no tolerarán disturbios ilegales y es una barrera de protección contra los fiscales pro-delincuencia que no hacen cumplir la ley", aseveró en un comunicado.
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FUENTE: Con información de Fox News
