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SEGURIDAD

Trump confirma la retirada de los bombarderos B-1 del Reino Unido por una amenaza

"No han salido de allí por accidente. Hay algunas amenazas y en lugar de tentar al enemigo vamos a capturar al enemigo y a golpear al enemigo", dijo Trump

Por Elena Moreno

WASHINGTON — El presidente Donald Trump reconoció este lunes que había una "amenaza" que motivó la retirada de los bombarderos B-1 de la base británica de Fairford, después de la declaración la semana pasada de un incidente "terrorista" y de la detención de seis personas que posteriormente fueron puestas en libertad.

"No han salido de allí por accidente. Hay algunas amenazas y en lugar de tentar al enemigo vamos a capturar al enemigo y a golpear al enemigo. ¿Por qué dejarlos allí? Los hemos movido un poco, no muy lejos", afirmó Trump en declaraciones a la prensa estadounidense.

El inquilino de la Casa Blanca argumentó que "cuesta muy poco dinero moverlos, relativamente", porque "teníamos una amenaza y si nos van a amenazar, los movemos y eso lo resuelve". "Ya sabemos quién era la amenaza y están en un gran problema", advirtió.

Ante la pregunta de si Reino Unido sigue siendo un lugar seguro para efectivos de Estados Unidos, Trump respondió que "sí". "Tenemos una muy buena relación con el nuevo primer ministro. Es liberal, muy liberal, pero he oído que va a reabrir el petróleo del mar del Norte. Si lo hace, será un país rico", argumentó.

El pasado 27 de septiembre, se declaró un "incidente mayor" en la base militar, donde tiene presencia Estados Unidos, y se evacuaron decenas de viviendas. Tres "vehículos sospechosos" fueron interceptados y se detuvo a cinco personas de entre 23 y 25 años, todos ellos británicos y residentes en Londres.

Los cinco han sido puestos en libertad bajo fianza, si bien siguen siendo objeto de la investigación, mientras que un sexto hombre, de nacionalidad británico-iraní, fue puesto bajo custodia el pasado jueves, sospechoso de "preparar actos terroristas".

Washington confirmó más temprano que las aeronaves habían abandonado la instalación al suroeste de Inglaterra, utilizada por Estados Unidos para lanzar ataques contra Irán. Reino Unido insiste en que el lugar es seguro.

Los hechos

La policía británica acudió a la base el 27 de septiembre después de que un agricultor local denunciara la presencia de un grupo de hombres con varias furgonetas que realizaban actividades "sospechosas".

A pesar de una importante investigación antiterrorista, los cinco sospechosos detenidos en ese momento y un ciudadano británico-iraní arrestado posteriormente fueron todos puestos en libertad bajo fianza desde entonces.

Los investigadores no encontraron explosivos en las furgonetas, pero sí "una cantidad de gasolina", según la policía.

Trump no quiso comentar un informe según el cual la amenaza implicaba drones de ataque, y se limitó a decir: "No puedo decirle eso, pero si lo hicieron, sufrirán enormemente".

"De hecho, conocemos a las personas que hicieron la amenaza", dijo Trump, y añadió: "Estarían vinculadas a Irán".

"Amenaza no especificada"

El Pentágono confirmó el retiro de los aviones este domingo.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, afirmó el lunes tener "confianza en la seguridad de todas las bases" estadounidenses.

Estas instalaciones "podrían en teoría verse amenazadas en cualquier momento. Por eso cuentan con importantes dispositivos de seguridad", añadió, y elogió la "estrecha colaboración" entre Estados Unidos y el Reino Unido en este asunto.

Un funcionario estadounidense no identificado dijo a la cadena CNN que los bombarderos fueron trasladados tras "una nueva amenaza no especificada". Según esta fuente, la última amenaza se trató de un "incidente real".

Por otra parte, dos funcionarios estadounidenses dijeron al New York Times que las aeronaves fueron trasladadas después de que los comandantes recibieran nuevas amenazas sobre un complot respaldado por Irán contra la base.

Un funcionario estadounidense señaló que la nueva información formaba parte de las mismas advertencias de amenaza surgidas hace tres semanas, pero que la situación se volvió urgente en las últimas 24 horas, informó el Times.

El portavoz del primer ministro británico, Andy Burnham, respondió afirmativamente el lunes cuando se le preguntó si la base de Fairford es segura.

"Hemos desarrollado y probado métodos para defender nuestras bases en todo el país y en todo el mundo", aseguró a periodistas.

Seguridad reforzada

Las especulaciones sobre los motivos del incidente van desde una posible amenaza terrorista hasta el robo de combustible, en un momento en que los precios de la energía en Reino Unido alcanzan máximos históricos esta semana.

Burnham afirmó la semana pasada que había "fuertes indicios de que Irán desempeñó un papel" en el incidente, una acusación rechazada por el régimen de Teherán.

La liberación de los detenidos provocó críticas de Washington.

"Yo no habría hecho eso", dijo días atrás el presidente Donald Trump, mientras que Rubio señaló que el caso implica "claramente a un actor extranjero", sin dar detalles.

La seguridad en la base se había reforzado recientemente, según los informes.

En marzo, Reino Unido dio luz verde a Estados Unidos para utilizar la base de Fairford en "operaciones defensivas específicas en Irán", y desde entonces se han visto despegar y aterrizar en la base bombarderos estadounidenses y otros aviones.

Fairford es la única base aérea en la parte continental del Reino Unido utilizada con este fin.

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FUENTE: Con información de Europa Press y AFP

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