Ante la inminente llegada del huracán Irma, considerado como el mayor que ha sido registrado en el Atlántico, las autoridades de Miami-Dade instan a la población a tomar todas las medidas pertinentes para mantenerse a salvo. Unos 650.000 habitantes del condado están bajo orden de evacuación, mientras que otros continúan intentando abastecerse de agua, comida y combustible a pesar de las interminables filas en los supermercados y gasolineras.
Dos hombres protegen las ventanas de su casa. (GISELLE SANTALUCI)
El gobernador de Florida, Rick Scott, y el alcalde del condado Miami-Dade, Carlos Giménez, ordenan evacuar las zonas más vulnerables. ÁLVARO MATA
Personas se abastecen de agua y alimentos enlatados antes de la llegada de Irma. (EFE)
En Doral se distribuyen sacos de arena para proteger las viviendas. ÁLVARO MATA
Ciudadanos encuentran estantes vacíos en la búsqueda de alimentos. EFE
Habitantes de las casas móviles de La Pequeña Haití son obligados a evacuar. EFE
Algunos locales han alterado los precios del agua. DANIEL CASTROPÉ
Un hombre intenta transportar láminas de madera. ÁLVARO MATA
Los conductores esperan largas horas para abastecerse de combustible. ÁLVARO MATA
En Wynwood han protegido algunas galerías de arte. JJ BLANCO H.
Varios edificios en Biscayne Boulevard han sido cubiertos con paneles protectores. JJ BLANCO H.
El Adrienne Arsht Center también toma precauciones ante el peligroso huracán. JJ BLANCO H.
Una camioneta transporta láminas de madera. JJ BLANCO H.
Embarcaciones navegan por el Miami River rumbo a las marinas donde serán resguardadas. JJ BLANCO H.
Indigentes esperan debajo del gimnasio José Martí para ser llevados a los albergues. DANIEL CASTROPÉ
Varios locales de Ocean Drive en Miami Beach han sido resguardados. DANIEL CASTROPÉ
Refugio acondicionado por el gobierno del Estado de la Florida. (EFE)
Muchos compran arena para evitar la entrada de agua a sus viviendas o negocios. (EFE)