MIAMI. - En la medicina moderna, anticiparse puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En el campo de la cardiología, una de las herramientas que gana protagonismo es la angiografía coronaria por tomografía computarizada (TC), una evaluación que permite analizar con precisión el estado de las arterias del corazón antes de que se produzca un infarto.
Angiografía coronaria por TC: la herramienta que según el Dr. Nusen Beer anticipa el riesgo de infarto
El cardiólogo explica cómo la angiotomografía coronaria y el calcium score permiten detectar obstrucciones antes de que aparezcan eventos graves, en un contexto donde la hipertensión, la obesidad y la diabetes elevan el riesgo cardiovascular
“El procedimiento consiste en una tomografía de las arterias coronarias. Se realiza, sobre todo, en personas con síntomas como dolor en el pecho o sospecha de enfermedad cardíaca”, explica el cardiólogo Nusen Beer, quien detalla que esta técnica forma parte de una estrategia diagnóstica cada vez más utilizada.
Asimismo, subraya que uno de los elementos clave es el llamado calcium score, una medición que determina la cantidad de calcio acumulado en las arterias del corazón.
“Eso es importante porque el calcio tapa la arteria. Si el corazón no recibe sangre de forma adecuada, puede producirse un infarto”, advierte.
Un indicador temprano del riesgo
Más allá de la medición, esta herramienta se ha consolidado como una referencia decisiva en la práctica clínica, al permitir anticipar el comportamiento de la enfermedad antes de que se exprese con síntomas evidentes.
“Cuando sabemos que las arterias coronarias tienen depósitos de calcio, sabemos dónde buscar y cómo actuar”, señala el especialista, en referencia a la capacidad de esta herramienta para orientar el diagnóstico y definir la conducta médica.
El médico ilustra con un caso concreto: “Un paciente puede tener un calcium score de 499. Si cero es lo ideal, ya te imaginas lo que significa acercarse a 500: es alto”. Incluso una sola arteria puede presentar niveles significativos de calcificación, lo que incrementa la probabilidad de complicaciones.
A partir de estos resultados, el abordaje cambia. “Hay que medicar al paciente, revisar el colesterol y hacer otras pruebas, como la de esfuerzo, para entender cómo está funcionando el corazón”, puntualiza.
¿Quiénes deben hacerse este estudio?
El perfil más frecuente incluye personas con síntomas como angina de pecho, dolor torácico al realizar esfuerzo, pero también individuos con condiciones de riesgo.
“La incidencia es alta porque la enfermedad coronaria es una de las principales causas de muerte”, detalla Beer. “En Estados Unidos hay una alta prevalencia de hipertensión, y eso está directamente relacionado con estos problemas”.
El doctor refiere que, en muchos casos, esta evaluación marca el punto de partida para decisiones clínicas más complejas. “Si detectamos arterias obstruidas, puede ser necesario avanzar a un cateterismo y otros procedimientos”.
Procedimiento simple, información crucial
A diferencia de otros métodos más invasivos, el calcium score destaca por su simplicidad.
“No requiere preparación especial. La persona viene y se le realiza el estudio en pocos minutos”, comenta el experto. Como medida básica, se recomienda evitar el café antes de la prueba y, en algunos casos, se administran medicamentos para controlar la frecuencia cardíaca.
Además, aclara que no implica inyecciones ni intervenciones complejas. “Aquí no se inyecta nada. El paciente solo sigue instrucciones de respiración y listo”.
Este carácter accesible también se refleja en el costo, aunque es un examen que no está cubierto por los seguros de salud. “Estamos hablando de unos 100 o 110 dólares. Es una inversión baja para la información que te da sobre tu salud”, apunta.
Factores de riesgo en aumento
Más allá de la tecnología diagnóstica, Dr. Nusen insiste en que el origen de fondo sigue siendo el estilo de vida.
“La obesidad es un factor serio. Los pacientes obesos empiezan a desarrollar este tipo de condiciones”, reflexiona. A esto se suman la hipertensión y la diabetes, que conforman una cadena de factores que deterioran progresivamente el sistema cardiovascular.
“Todo está conectado. Si no controlas el azúcar o la presión arterial, terminas en este tipo de escenarios”, afirma.
Prevención: la clave sigue siendo la misma
Pese a los avances médicos, el mensaje central no cambia: mantener hábitos saludables sigue siendo la herramienta más efectiva.
“Una alimentación adecuada es fundamental. Cuidar el peso y hacer ejercicio es clave”, enfatiza. “Las personas que se ejercitan tienen mejores resultados que las que no lo hacen”.
Incluso quienes ya padecen enfermedades cardíacas pueden beneficiarse de la actividad física, aunque con supervisión médica. “Siempre hay que consultar primero. Hay ejercicios que pueden ser peligrosos en ciertos casos”, subraya.
Diagnosticar antes de que sea tarde
En un entorno donde las enfermedades cardiovasculares siguen liderando las estadísticas de mortalidad, herramientas como la angiografía coronaria por TC representan un cambio de paradigma: pasar de reaccionar ante la emergencia a anticiparse al riesgo.
“Este tipo de evaluación te ayuda a decidir qué hacer con tu vida”, resume el Dr. Nusen Beer. La diferencia, insiste, “está en detectarlo a tiempo”.
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