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Científicos de EEUU creen poder desarrollar vacuna contra coronavirus chino en tres meses
@menendezpryce
La vacuna contra el coronavirus, llamado 2019-nCoV, la epidemia que mantiene en cuarentena a 40 millones de personas en China, los aeropuertos del mundo en vigilia y miles de laboratorios del orbe trabajando a destajo, podría estar lista en tres meses, según científicos del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID, por sus siglas en inglés).
Los científicos autores de un ensayo médico aparecido recientemente en la revista especializada Journal of the American Medical Association Viewpoint, según reporta la agencia de noticias dpa, sostienen que “aunque la trayectoria del virus es imposible de predecir, una respuesta eficaz requiere una acción rápida desde el punto de vista de las estrategias clásicas de salud pública hasta lograr el desarrollo y la aplicación oportunas de contramedidas eficaces”.
Dichos investigadores, quienes están realizando pruebas diagnósticos que permiten detectar rápidamente la infección del virus 2019-nCoV y exploran el uso de medicamento antivirales de amplio espectro para tratar la enfermedad, afirman que una vacuna podría estar lista en tres meses. A diferencia de los 20 meses necesarios para el desarrollo de un fármaco contra el SARS en la etapa inicial.
Las primeras noticias sobre el 2019-nCoV saltaron a la luz pública el pasado 31 de diciembre, cuando las autoridades chinas notificaron la existencia de 27 casos de neumonía de origen desconocido. Y reconocieron que siete de esos enfermos se encontraban en estado grave. Según dichas notificaciones, los primeros brotes surgieron en torno al mercado de Huanan ubicado en ciudad central china de Wuhan, una metrópolis de 11 millones de habitantes, según publicó la BBC.
En la actualidad ya son 40 millones de personas del gigante asiático, en 13 ciudades del centro del país, las que permanecen confinadas. A los residentes de estos sitios no se les permite viajar fuera de sus respectivas urbes, ni utilizar el transporte público. La cifra de fallecidos se ha elevado a 26, mientras que los contagiados sobrepasan los 854 casos.
Los expertos apuntan que la tasa de mortalidad de este virus es de un 3%, muy por debajo al 10% del SARS, Síndrome Respiratorio Severo Agudo que sufrió el mundo en 2003, y el 35% de mortalidad del MERS, Síndrome Respiratorio por coronavirus del Medio Oriente que brotó en 2012 en Arabia Saudita.
Mundo
Hasta el viernes 24 de enero se habían confirmado 18 casos fuera de China, cinco en Thailandia, tres en Singapur, dos en Japón, Vietnam, Corea del Sur, y EEUU, y un caso en Taiwan y Nepal. Según ha trascendido todas personas se contagiaron en China.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS), sostuvo el pasado jueves 23 de enero que era “demasiado pronto para declarar el brote del virus como emergencia mundial de salud”.
Pekín se abre
Hay dos elementos que tienen muy nerviosas a las autoridades de Pekín. La irrupción de la enfermedad se produce días previos a la mayor celebración familiar del país, el Año Nuevo Lunar, el momento cuando las familias chinas tienen por costumbre reunirse y llevar a cabo múltiples festejos. Según las previsiones hechas por las autoridades se esperaba durante este chunyun, como le llaman en mandarín a los 40 días de celebraciones en torno al Año Nuevo, unos 3.000 millones de desplazamientos. De ellos, 440 millones se realizarían en tren. Y precisamente por la ciudad Wuan pasan las conexiones ferroviarias entre las principales metrópolis del gigante asiático.
El otro elemento que aterrorizaba a las autoridades es que se pueda repetir la experiencia sufrida en 2003 con el virus SARS que mató a 650 personas. Entonces, la actuación de Pekín fue muy criticada por Organización Mundial de la Salud (OMS) al considerar que el hermetismo con el que las autoridades trataron la epidemia impidió la pronta colaboración internacional.
Esta vez Pekín se mostró más abierto. Por ello la importante secuenciación del virus y del genoma fue realizada en colaboración entre científicos chinos e internacionales. Los resultados de este trabajo se hicieron públicos para que otros investigadores de mundo pudieran utilizarlos para desarrollar pruebas diagnósticas e investigar posibles vacunas, dijo la agencia de noticias dpa. Esto permitió crear un protocolo de diagnóstico específico con el que cuentan todos los países miembros de la OMS.
Cuarentena en el centro de China
La ciudad china de Wuan, que es el epicentro del virus, es hoy una urbe fantasma, las calles están vacías, los comercios y oficinas están cerrados, el transporte público no circula, informan varios medios de prensa. Sin embargo, en los hospitales se abarrotan miles y miles de pacientes y médicos con ataviados con mascarillas. Todo el que sufre de una tos y fiebre o siente molestias en las vías respiratorias es sospechoso de tener el virus.
En medio de toda esta situación tan extrema hay cabida todavía para un sorprendente titular, las autoridades deciden construir un hospital en seis días para albergar a los contagiados con el 2019-nCoV. Dichas instalaciones “estarán completamente operativos el próximo 3 de febrero 2020”.
El miedo a la propagación también paraliza los principales polos turísticos del gigante asiático. Según información de BBC, las autoridades cancelaron hasta nuevo aviso las visitas a la Ciudad Prohibida, cerraron los parques de atracciones de Disneyland en Shanghái y una sección de la Gran Muralla.
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