MIAMI— Desde hace más de 20 años, Idania González Valdivia (Camagüey, Cuba) se ha dedicado a pulir sus destrezas como sumiller (experta en la cultura de los vinos y los licores). Ahora lanza un proyecto que busca formar a camareros en la comunidad de Miami-Dade.
Crean en Miami academia de formación de camareros
Como expresó a DIARIO LAS AMÉRICAS, la idea surgió por la gran demanda de empleados en el sector de los servicios, especialmente camareros, y la falta de preparación entre quienes suelen ocupar estos puestos.
De ahí que su plan se enfoque en ofrecer a módico precio una formación integral con titulación para la atención al cliente en restaurantes, además del acceso a una base de datos especializada donde pueden destacar por el entrenamiento adquirido.
De Cuba a República Dominicana, y después a Miami
En su Cuba natal realizó estudios de contabilidad, luego de cocina y más tarde trabajó en restaurantes. La pasión por los vinos y licores se fomentó en el año 2000, cuando inició como vendedora para todo el país en una firma extranjera. Además, se vinculó a un club de sommeliers desde 2003, fundado por Yamir Pellegrino.
Según contó, salió de Cuba en 2005 “a trabajar como gerente de ventas en la compañía de Vinos Humberto Reginato y sucesores SA. Luego trabajé en el Catador, la compañía de vinos más grande de República Dominicana, me gradué en el 2008 de Sommelier por la Asociación Italiana de Sommeliers (AIS) y llegué a Estados Unidos en el 2010”.
“Trabajé en un supermercado Presidente como cajera, luego como vendedora de vinos de una compañía pequeña y a su vez como camarera de La Taberna Giralda, donde llegué a ser la manager. En el 2015 comencé de vendedora de Opici Distributor Company, y creé las noches de cena maridaje. Al principio iban 10 personas, ahora son más de 300 seguidores. En enero del 2021 vendieron la compañía donde trabajaba y ante este acontecimiento, fue un buen momento para seguir mi pasión y crear The Wine Chaser”, agregó.
Ahora bien, durante la pandemia no dejó de trabajar. “Como mis clientes eran, y son, la mayoría restaurantes, empecé a vender mis cenas por Zoom, le enviábamos los vinos a los clientes a su casa en Uber y la comida del restaurante que elegíamos, involucramos a los enólogos y cuando quitaron las restricciones seguimos con el proyecto, cada mes una cena”, explicó.
De hecho, “en noviembre del 2020, organizamos la que sería la cena que marcó el cambio. Estaba pasando por Miami una depresión tropical, hicimos el menú con vinos uruguayos, y el restaurante fue La taberna Giralda, de comida española. Llegaron más de 100 personas, tuvimos que armar una carpa en el patio, y ese día nació The Wine Chaser”.
Poco después, en enero del 2021 se vendió Opici y “nos quedamos sin trabajo todos los empleados de la Florida”. Aunque podía buscar trabajo en otra compañía como vendedora, “decidí continuar con mi proyecto y representar bodegas de vinos”. González actualmente representa a las bodegas Avelino Vegas, Vega Clara, Monte quieto, Anecoop y Vinícola Real.
El arte de combinar vinos y alimentos
Como detalló, “cada vez que llegaba a un restaurante después de la pandemia, los dueños se quejaban de que no habían personas interesadas en trabajar como camareros y que tenían que contratar a cualquiera. Como cliente me da pena decirlo, pero esta es una ciudad que crece a pasos agigantados, llena de la influencia de varias culturas y con muy mal servicio”.
Pero “afortunadamente nuestra idea de crear un aula para Camareros Integrales coincidió con la llegada a Miami de Yamir Pellegrino, mi amigo de tantos años. Él es Master Sommelier, Master Cigar Sommelier, asesor de la cadena Iberostar por más de 15 años, director de bebidas y alimentos por más de 28, y ahora profesor y socio 50% conmigo en TWC Learning Center”.
Sumó que “el curso va dirigido a todos los interesados en aprender de servicio, sea camarero o no, tenga papeles o no. Creo que hay que saber servir para ser servido”.
El curso dura 4 días, y comienza a las 9:30 am. “Han llegado 18 estudiantes en dos semanas. Las capacitaciones se hacen en la 8550 de West Flagler, pero podemos hacer el curso en los restaurantes, en los hoteles, adecuar el curso a los servicios que necesiten. Si el 20% de los restaurantes capacitan a su personal van a sufrir menos los restauranteros y también los clientes”, constató.
En torno a los resultados del curso, resaltó que “siempre voy al aula, hablo con ellos cuando terminan el curso, salen entusiasmados, con ganas de hacer el siguiente. Y tenemos más (ahora empezamos el curso básico de sommelier)”.
“Te repito la frase de un amigo cuando le dije que vender educación es más difícil que vender vinos. Él me miró y me dijo: ‘es más difícil, pero también más gratificante’. Es un largo camino, muy novedoso, no existe ninguna otra aula para ser camarero integral, no existen cursos básicos de sommelier, no existen cursos de camarero de lujo, y todo lo nuevo resulta difícil de vender”, confesó.
Pero “estamos complacidos con la acogida, creemos que algún día esta será una ciudad con un mejor servicio y nosotros tendremos el orgullo de haber puesto nuestro granito de arena. Nosotros enseñamos, no solo a montar una mesa, poner los cubiertos correctamente, vender vinos, agua, destilados, nosotros enseñamos a crear momentos y a vender emociones. Créeme que ya tenemos 18 personas haciendo el cambio”.
Puede encontrarlos en Instagram o Facebook en @thewinechaser
NULL
