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MIAMI.- Dos años y medio tardó la reconstrucción de las calles Flagler y la 1ra. del SW, una obra civil financiada con partidas estatales que cambió el “rostro” de esa “añeja” vía de la Capital de Sol y, de paso, generó malestar y grandes pérdidas al comercio de la zona. Ahora, una iniciativa similar tiene en alerta a los dueños de negocios en otra arteria vial importante de la ciudad: la Calle Ocho.
Por tanto, el senador estatal José Javier Rodríguez vuelve a presentar un proyecto de ley, que no logró su aprobación en la pasada legislatura, cuyo propósito apunta a dos aspectos fundamentales: primero, “regular” ese tipo de trabajos y, segundo, “indemnizar” a pequeños y medianos comerciantes de la Florida que puedan resultar afectados por la demora de obras públicas en su área de operaciones.
La iniciativa del legislador cubanoamericano plantea un programa de recompensas que no podría “exceder las pérdidas demostradas” por propietarios de locales comerciales o de hasta 15.000 dólares por año, cualquiera sea menor.
En tal sentido, los pequeños o medianos negocios, como restaurantes, barberías, mercados y otros, deberán explicar en un formulario, si finalmente la ley entra en vigor, que la disminución en sus ingresos está directamente relacionada con las obras públicas ejecutadas.
Con ese fin, la propuesta especifica que las ayudas estatales solo serían asignadas a los que denominan “negocios calificados” que, acorde con el texto del proyecto en mención, es una “una empresa comercial con fines de lucro y emplea hasta 40 empleados a tiempo completo o parcial”, que se encuentra en la “zona de mitigación” de una construcción.
“También queremos obligar al Departamento de Obras a que implemente unas prácticas diferentes en estos trabajos para que quede bien definido el tiempo de duración y que pidan a los contratistas que se abran secciones más pequeñas en frente de los negocios que, a lo largo toma más tiempo, pero el impacto es mucho menor para el comercio”, explicó Rodríguez.
El proyecto en la Calle Ocho todavía se encuentra en la fase de “estudios y concertación”. Sin embargo, el senador Rodríguez, que se ha dado a la tarea de medir el grado de aceptación que tiene la propuesta entre comerciantes de la zona, está convencido de que “nadie” quiere que se “toque” una de las más emblemáticas vías de Miami, tomando en cuenta lo ocurrido en Flagler.
“Es muy poco”
El factor que todavía tiene descontentos a comerciantes de la calle Flagler se relaciona con las finanzas. Aunque no se conoce el monto exacto de las pérdidas que tuvieron los emprendedores en este sector de Miami, algunos estiman que la cifra es “millonaria”, a lo que se suma el cierre de un número indeterminado de negocios, en donde hoy se observan avisos con las leyendas ‘Se vende’ o ‘Se renta’.
DIARIO LAS AMÉRICAS recogió algunos testimonios en el área. Por ejemplo, José José Mejía, propietario de la barbería Salón Cuba, situada entre las avenidas 10 y 11 del SW, que dice tener más de “100 años de haber sido fundada”, afirmó que la subvención contenida en la iniciativa del senador Rodríguez “es poca para todo lo que perdimos”.
Sus cuentas indican que durante tres años tuvo pérdidas superiores a los 100.000 dólares, por concepto de renta del local donde funciona el negocio, pago de servicios como luz, agua y teléfono, y remuneración de empleados. “Durante las obras mis ingresos bajaron de 900 o 1.000 dólares semanales a unos 300 o 400”, dijo, y acotó: “Esperamos que no sea tan complicado el papeleo para que nos den ese dinero, como siempre pasa en estos casos”.
Por su parte, Leonel Rodríguez, de la barbería Salón Miami, que se encuentra entre las avenidas 11 y 12 del SW, afirmó que “nosotros perdimos muchos clientes por falta de parqueos para los vehículos y ahora es que están volviendo algunos de todos los que se fueron”.
El barbero Rodríguez, al igual que su compañero de trabajo Sandy Rojas, opinó que “15.000 dólares no es mucho”. Sin embargo, acto seguido, el primero agregó: “Ojalá den de verdad ese dinero, porque lo necesitamos, y no que sea puro cuento de políticos”.
Desde la perspectiva del autor del proyecto de ley, “el reto que enfrentamos para que pase esta propuesta es gigantesco” y advirtió que el año pasado la iniciativa logró avanzar en varios comités del Congreso estatal “a pesar del nivel de oposición que tuvo”.
Proyecto en la Calle Ocho
Pero al tiempo que el proyecto del senador Rodríguez comienza a su tránsito en Tallahassee, un plan del Departamento de Obras y Transporte de la Florida (FDOT) pone en “alerta” a negociantes de la Calle Ocho, precisamente por la situación financiera que padecieron sus colegas de locales comerciales ubicados en Flagler Street.
Desde 2016, el FDOT realiza una serie de estudios para determinar la viabilidad de ejecutar obras afines en la vía que atraviesa la barriada de La Pequeña Habana. Hasta el momento se contemplan seis alternativas entre las que destacan cambiar el sentido de la calle, convertirla en doble sentido o crear senderos peatonales y para bicicletas, entre otras posibilidades.
El mismo senador Rodríguez dijo que “no” apoya esos trabajos en las condiciones actuales. Del mismo modo, el comisionado por el distrito 3, Joe Carollo, que tiene jurisdicción en esa área, sostuvo que “eso sería acabar con todo el comercio de esta calle”. Además, el legislador local aseguró que “nunca” lo han “consultado” o “tenido en cuenta” para este proyecto.
De acuerdo con el FDOT, el área de estudio comprende también la calle 7 del SW, entre las avenidas 27 y Brickell, con el propósito de evaluar las “deficiencias físicas, operativas y de seguridad” en estas vías. Resalta que las “opciones de transporte” deben considerar a los “peatones”.
La iniciativa estatal asevera que se está “consiguiendo el consenso de la comunidad entre los diversos grupos de interés en el área de estudio”. Sin embargo, varios dueños de negocios aledaños a la Calle Ocho afirman que no han sido informados sobre el proyecto. Uno de estos, Roberto Ramos, propietario de Cuba Ocho, quien dijo que solo hace cuatro o cinco años lo invitaron a una reunión para “hablar de un cambio de sentido de la vía, pero nada más”.
Las obras ejecutadas en la calle Flagler tuvieron un costo aproximado de 45 millones de dólares y se extendió por Flagler Street por más de dos millas, desde la avenida 8 hasta la 28, además de un buen tramo de la calle 1ra. del SW, en donde se realizaron mejoras en el sistema de drenaje, reemplazo de una tubería de agua instalada hacía 75 años, reconstrucción de aceras y creación de un carril para bicicletas. El trabajo comenzó en 2016 y debió terminar a finales del 2017, pero solo concluyó a finales de 2018.
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