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EEUU

"Desde Miami lucharemos por la democracia en donde no la haya"

A punto de cumplir 20 años, la Fundación Internacional por la Libertad y su Cátedra Vargas Llosa llega a radicarse en Miami, como herramienta de lucha contra los regímenes en la región
Por Daniel Castropé

MIAMI.- La Fundación Internacional por la Libertad (FIL) y su Cátedra Vargas Llosa dio un nuevo paso para establecerse en Miami, como un aliado importante de las comunidades exiliadas, a causa de los regímenes implantados en sus países de origen y así extender su incidencia a las naciones en donde la democracia se encuentra en riesgo.

Álvaro Vargas Llosa, director del Consejo de la FIL, concedió una exclusiva a DIARIO LAS AMÉRICAS; en este contexto narró las motivaciones que condujeron a abrir una nueva sede de esa institución en la Capital del Sol, “con nuevos bríos” y “por la defensa de los derechos humanos en los países donde están siendo conculcados”, porque -aseguró- “no somos espectadores neutrales de ese sufrimiento y por eso nuestra solidaridad con los pueblos oprimidos”.

-¿Por qué escogieron Miami?

Por muchas razones. En lo personal, conozco bien esta ciudad. Dirigí las páginas editoriales del Herald a comienzo de los de los años 90. A través del periódico me vinculé a muchos sectores de Miami: político, cultural, el mundo financiero, etc., y por tanto hay una relación que viene de atrás. Mi padre ha tenido también una vinculación con Miami, aunque no llegó a establecerse aquí ni en esa época ni en ninguna otra. Aquí se ha pasado temporadas vinculado a instituciones académicas, universidades, ha dado conferencias en la Universidad de Miami y ha recibido doctorados. Hay una relación personal de cada uno de nosotros con Miami, por una u otra vía. Por otro lado, Miami representa y simboliza cosas importantes. Nosotros tenemos la Fundación Internacional para la Libertad (FIL) desde hace ya dos décadas, que defiende la libertad en todos los campos, como el político, el económico, el cultural, y lo hace desde una base en Europa, pero con una mirada tendida hacia el otro lado del Atlántico, que nos ha llevado a realizar innumerables eventos en Estados Unidos, en lugares como Nueva York, Washington, el propio Miami y América Latina. Hemos estado presentes en casi todos los países. Sin embargo, siempre tuvimos la idea de que teníamos que estar en el hemisferio occidental con una presencia que no fuera esporádica, sino que tuviera una permanencia. Se trataba de buscar el momento y este ha llegado. Es difícil encontrar un mejor lugar que Miami, uno donde confluyen los idiomas inglés y español, donde confluyen Estados Unidos como país y América Latina como subcontinente, pero también como espacio cultural. Es un lugar desde donde los valores que nosotros defendemos: la democracia, la economía de mercado, la propiedad privada, están muy presentes. No solo están presentes porque este es un lugar donde esos valores tradicionalmente lo han estado, sino porque además es un lugar que recibe periódicamente olas migratorias o de exiliados. Y creemos que vienen hacia aquí porque esos valores en sus países de origen han estado sometidos a persecución y en peligro, lo que les da una redoblada vigencia a esos valores en Miami. También queremos contribuir a Miami desde el punto de vista cultural. La Fundación tiene como uno de sus proyectos importantes la Cátedra Vargas Llosa, una iniciativa artística y cultural, de promoción de la literatura y de escritores.

-¿Cómo planea la fundación estrechar sus lazos con las comunidades de exiliados que radican en Miami?

Podemos colaborar en muchas formas. Por lo pronto, estamos buscando la posibilidad de firmar convenios con instituciones culturales de Miami, tenemos muchas conversaciones avanzadas, no solamente a nivel del Condado [Miami-Dade] y de las instituciones oficiales, sino también con instituciones privadas, académicas, universitarias, de tipo cultural, la Feria del Libro, la Feria de Arte, el Festival de Cine, porque estamos empezando a acercarnos para realizar actividades conjuntas, convocar concursos, presentar ciclos de conferencias, otorgar becas a lo mejor el día de mañana, en fin, buscar la manera de darle la posibilidad a esas comunidades de jugar un rol que sea visible y que nosotros podamos proyectar hacia el resto de la comunidad y también más allá de las fronteras de Miami. Vamos a tener a través de la Cátedra Vargas Llosa, que pertenece a la Fundación, una oferta permanente de tipo cultural muy directa. Nuestra idea es traer aquí a grandes escritores, abrir espacios de intercambio cultural que le permitan a los jóvenes de Miami, por ejemplo, ir a ver a gente que de otro modo no estaría al alcance de la mano. Nosotros no venimos aquí, por más que la Cátedra Vargas Llosa tenga ese nombre, a dictar cátedra desde un pedestal. Venimos a ser parte de la comunidad, sin dejar de tener una base y una presencia europea y tampoco descartamos el día de mañana poder abrir oficinas en algunos países latinoamericanos.

-El Premio Internacional de Periodismo Joven "Cátedra Vargas Llosa-Atlas Network", entregado en Miami en diciembre pasado a la periodista cubana exiliada Carla Colomé, ¿se puede ver como un primer acercamiento a esta comunidad?

Lo que hicimos, antes que nada, fue nombrar un jurado de gente muy prestigiosa, como Carlos Alberto Montaner y el periodista mexicano Sergio Sarmiento, con total autonomía para decidir, y ese jurado tuvo entre sus manos un buen número de trabajos que representaban a esas comunidades dolientes y sufridas por la persecución de sus libertades, y se dio la casualidad de que felizmente hubo un consenso para que este trabajo, que precisamente venía de una periodista cubana, fuera premiado; un trabajo que contaba este gran levantamiento popular, el gran acto de rebelión popular que se vivió en Cuba [el 11 de julio de 2021], enfrentando grandísimos riesgos y pagando un alto precio, una historia que necesitaba ser contada por alguien que la conociera desde adentro. El jurado encontró una autenticidad y una novedad en este trabajo que lo diferenciaba de otros textos que se habían publicado con respecto a otros acontecimientos, que no tenían esa cercanía que tenía su texto [de Carla Colomé]. Por un lado, se premiaba un buen trabajo periodístico y, por otro, a una persona todavía no tan conocida. Nuestra idea es que este premio se institucionalice de manera que quede como una referencia y que los periodistas de Miami aspiren cada año a participar y a ganar este premio.

-Libertad, democracia, Cuba, Venezuela, Nicaragua. En todo ese ajedrez, las violaciones a libertad de prensa y la libertad de expresión, ya estando aquí en Miami, a 90 millas de distancia de la matriz del comunismo en la región, ¿cómo puede ser combatido por la fundación?

Nosotros estamos en ese combate desde hace muchísimos años. Vamos a continuar, y desde aquí es una de las cosas más importantes que vamos a hacer en donde haya una ausencia de libertad o una amenaza de ausencia de libertad. Estaremos en primera fila. Pensamos hacerlo con renovados bríos en los próximos años desde esta plataforma fantástica que es Miami, por la defensa de los derechos humanos en los países donde están siendo conculcados. Forma parte de nuestro ADN y esa es una lucha que hace suya la Fundación Internacional para la Libertad en el campo de las ideas políticas y de los valores cívicos, con su Cátedra Vargas Llosa. Nosotros no somos espectadores neutrales de ese sufrimiento y por eso nuestra solidaridad con los pueblos oprimidos va a ser manifiesta en cada acción que nosotros hagamos. Beatrice Rangel (periodista venezolana) es una persona muy importante para este proyecto. Ella va a estar ayudándonos no solamente a vincularnos y a terminar de establecernos y consolidarnos, sino también a crecer en Miami.

dcastrope@diariolasamericas.com
@danielcastrope

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