“Muy buenas buenas. ¿Cómo le va? Las 10 de la mañana en punto”. Así comienza el locutor y periodista Diego Bas el programa Con sabor argentino, presentado por MIArgentina y dedicado a la comunidad hispana en general, cada domingo a través de Radio Caracol, en Miami.
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Diego Bas: "En tiempos de ruido en redes sociales, es mejor verificar la noticia"
Desde sus primeras palabras en un estudio de radio que comparte con Genny De Bernardo y Norberto Spangaro, Bas atrapa la atención de los oyentes y durante dos horas escribe historias en el aire. Argentina corre por sus venas, se hace latente en su manera de decir, en la fluidez de un discurso que se teje como un cuento bien narrado, que emociona. Llegar a esa intimidad en la radio implica talento y carisma. Diego Bas cuenta con ambos.
“La radio es hábito”
¿Cómo llega un bonaerense a ser la voz de los argentinos en Miami? Para saberlo es necesario remontarse al Buenos Aires de los años setenta y entrar a la habitación de un niño con un enorme universo creativo, acompañado de un equipo de radio y un televisor en blanco y negro.
“Desde chico siempre encontré en la radio una enorme compañía”, afirma Diego, hijo de un militar y de una maestra. “Tenía mi mundo, mi burbuja, como años después me decía mi mamá”, recordó el locutor, que se dormía y se despertaba escuchando la radio. Aunque a veces no entendía de qué trataban los programas, prefirió las voces de Julio Lagos o Magdalena Ruiz Guiñazú antes que el sonido de un despertador. Como acotó, “la radio es hábito y cuando vos tomás ese hábito, lo vas haciendo tuyo. La radio para mí siempre ha tenido mucha magia”.
El amor por ese milagro del siglo XIX que logró transmitir información al momento llevó a Diego a acercarse a un estudio. “Fue como en mayo del 88; estaba en la escuela secundaria. Un amigo me habló de una radio alternativa, donde transmitían lo que no estaba en la radio convencional”, detalló el comunicador. “Ahí me dieron un primer lugar”, reveló, agradecido, a unos 34 años de aquella primera vez en la que dijo “hola” al aire.
Más tarde, Diego se ganó un espacio en la radio profesional gracias a su disposición. “Escuchaba en Radio Mitre un programa de música, y el conductor dice: ‘les pedimos perdón porque estamos con Genny, la locutora, haciendo el programa y atendiendo el teléfono’. Llamé y le dije: ‘quería saber si podía ir a atender el teléfono’. Y la locutora me dijo 'dale, vení’. Esa locutora, 34 años después, es con la que estoy trabajando en Radio Caracol ahora: Genny De Bernardo, mi madrina de locución, enorme como locutora y como persona”.
Tras realizar estudios de locución y de periodismo, con solo 21 años, estaba “haciendo primeras armas como asistente de producción en programas de radio en Buenos Aires, con gente de la que dices ‘esos tipos ya no vuelven’. Me ha tocado trabajar con verdaderos nombres, y de ellos aprendí muchísimo”.
Entre la televisión y la radio
En 1996 se unió como productor al programa de televisión Gente que busca gente, de búsqueda de familiares, y en el 2001 dio el salto a América TeVé, en Miami, con ese mismo formato, esta vez bajo el nombre de Puente de amor, presentado por Franco Bagnato.
Allí entrenó sus habilidades en la producción y aprendió a “bastonear situaciones”, una faceta que le apasiona y en la que ya suma 20 años. Y pronto se hizo cargo de la programación del canal en el horario de las 8 de la noche, que inició con el programa A mano limpia, con Oscar Haza.
Pero quiso el azar que en el 2011 llegara a Actualidad Radio como productor de Félix Guillermo en el programa de la mañana. Así “se fue construyendo aquella vocación que tenía un poco dormida”. Actualidad Radio se convirtió en una casa desde la que Diego comenzó a hablarle a la comunidad hispana, un espacio en el que se siente “afortunado” y donde disfruta el contacto con sus radioyentes.
Justamente en esa línea llegó el programa Con sabor argentino, para “mantener vivas las raíces argentinas, donde quiera que estés”. Fue creado en noviembre de 2019 “como promoción del Campeonato de asado argentino”, organizado por la ONG MIArgentina, que dirige Norberto Spangaro.
Diego disfruta compartir la cultura argentina con la de otras comunidades de hispanos. “Sentimos un cariño y una gratitud muy grande del resto de las comunidades. Los colombianos y los cubanos aman el tango. A los mexicanos les hemos dado a Libertad Lamarque. Muchos artistas argentinos hicieron sus carreras en Venezuela”, destacó.
“La idea es crear lazos que nos hermanen. La música iguala, también la comida, el afecto por la familia, la economía, son temas que nos tocan a todos”, agregó.
Sin embargo, es consciente de que tiene una enorme responsabilidad frente al micrófono. “Cuando dices ‘hola, buen día’, hablas y no sabes quién te está escuchando, pero con que a una sola persona le genere algo positivo, ya eso es fabuloso, porque lo que haces es integrar”, indicó.
Por eso apuntó que “el periodista nunca tiene que dejar de ser un reportero, un cronista de la vida, contándole a la gente las cosas como están pasando. Cuando le empiezas a poner algún tipo de opinión, automáticamente estás alejando a alguien. Aunque estés hablando del tiempo. Desde el momento en el que estás diciendo ‘hoy es una hermosa mañana soleada en Miami’, los que aman la lluvia van a decir ‘bah’. Defiendo mucho el papel del locutor”.
Asimismo, puntualizó, “no corro detrás de la primicia. Prefiero ser muy cauto, porque en un mundo tan vertiginoso, en el que las redes sociales le han metido velocidad a la vida diaria, es mejor esperar y confirmarlo”.
Precisamente en tiempos de ruido en las redes sociales, podcasts, Instagram lives y otros espacios de difusión, la radio sigue asentada como una veterana. “A la radio como medio le dieron la extremaunción mil veces. Primero, cuando llegó la televisión, luego el internet, luego los podcasts. Pero en esencia la radio es un tipo que habla y un tipo que escucha. Y con la pandemia mucha gente se reencontró con la radio”, recalcó.
El encanto radica, también, en que “la radio te desnuda mucho más que la televisión”. Si haces un quiebre, una inflexión de la voz que demuestra emoción, la gente lo siente”, constató sobre el desafío de generar interés en el oyente.
A los jóvenes que quieren convertirse en periodistas, Diego aconseja aprovechar la oportunidad de probarse en los medios. “Cuando a los 17 años llamé a la radio para atender el teléfono, no tenía una meta económica. Fue una inversión”, aseveró.
También instó a ver las pasantías “como una oportunidad, porque en esos 15 días, frente a otro, vas a tener un background impresionante”. Como en muchas profesiones, “se aprende todo en el medio. La universidad te va a dar la forma, pero si no estás, no lo vas a poder pulir”.
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