MIAMI.-DANIEL CASTROPÉ
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Favorecen en Miami eliminar embargo a Cuba y la Ley de Ajuste
Tras cinco décadas de exilio y línea dura contra el régimen de los Castro, Miami comienza a tener en cuenta los matices que pudieran propiciar un cambio en La Habana
Entre las aristas que conforma al exilio cubano en Miami destaca el creciente llamado a derogar el embargo comercial, económico y financiero de Estados Unidos en contra de Cuba y la Ley de Ajuste Cubano, que en esencia permite ciertas prerrogativas a personas que huyen de la isla, según confirman dos de las más reconocidas organizaciones lideradas por cubanoamericanos que apoyan el restablecimiento de las relaciones entre las dos naciones.
En tal sentido, Carlos Saladrigas, presidente de Cuba Study Group, “grupo formado por profesionales y empresarios con un profundo amor por Cuba”, consideró que no tendría validez seguir manteniendo un embargo comercial sobre la isla, luego de suspender la entrada de cubanos, “porque si los estamos ahogando económicamente, no podemos cerrarles las puertas de este país”.
Para Saladrigas, prominente empresario de origen cubano, el paso correcto sería eliminar la ley del embargo “y ese mismo día” también la Ley de Ajuste Cubano, “y cuando eso ocurra, ya Cuba no tendrá la excusa de decir que la economía cubana no funciona porque es una economía asediada por Estados Unidos”.
De igual forma, la organización sin ánimo de lucro Cuba Now, a través de su presidente, Ric Herrero, estimó lesivo para Estados Unidos, como también para Cuba, que se mantengan en vigencia esas leyes promulgadas por el Gobierno estadounidense en los momentos más álgidos de las relaciones entre ambos países.
“Nos parece que eliminar la Ley de Ajuste Cubano y mantener el embargo sería dañino para el pueblo cubano, porque le estarías quitando la vía por la cual muchos cubanos huyen del país, que también facilita que ellos puedan ayudar a sus familiares en Cuba”, dijo Herrero.
El embargo a Cuba fue establecido en 1960 como respuesta a las expropiaciones de propiedades de ciudadanos y compañías estadounidenses en la isla tras la llegada al poder de Fidel Castro, aunque al principio la medida excluyó alimentación y medicinas.
Entre tanto, la Ley de Ajuste Cubano data de 1966, aunque tuvo como detonante el éxodo del año anterior, por el puerto de Camarioca, y plantea otorgar la residencia permanente en EEUU a “que cualquier nativo o ciudadano de Cuba, que haya sido inspeccionado y admitido o liberado en los Estados Unidos, después del 1 de enero de 1959; que haya estado físicamente presente en el país durante al menos un año”.
Al retomar el tema relacionado con el embargo, Saladrigas dijo que en el hipotético escenario del levantamiento de esa medida “estaríamos ante una excusa y una realidad porque el embargo no es la razón por la cual la economía de ese país no funciona, pero, por otra parte, si Cuba quisiera cambiar, el embargo tampoco se lo permitiría”.
Saladrigas fue enfático al señalar que es hora de acabar con “el viejo discurso” y, dijo también, “que una vez hecho el levantamiento del embargo, esperamos que esto sirva de presión para que a Cuba no le quede más remedio que cambiar a través de una presión interna, porque el sistema no funciona”.
A su turno, Herrero reveló que en aras de la anulación de las dos leyes “nos hemos reunido en varias ocasiones con congresistas (omitió sus nombres) que ya están considerando dar pasos en esa dirección, y en la medida en que se le han ido quitando beneficios a esa ley (aflojando ciertos apartados), al mismo tiempo se necesita que se eliminen sanciones de viaje, de comercio y otros obstáculos para tener mayor contacto con el pueblo cubano”.
Cambio de percepción
Las dos organizaciones de cubanoamericanos también están de acuerdo en la forma como se debe mantener un lenguaje “abierto y receptivo” que derive en posibilidades favorables para el exilio, especialmente en Estados Unidos, y la comunidad cubana en la isla.
Conforme a la línea de conducta asumida por Cuba Study Group, Saladrigas conceptuó que “esa política inmóvil que tuvimos por largos años desde la parte nuestra solo sirvió para reforzar a los intransigentes que existen dentro del sistema cubano, de la que surgió la narrativa del Gobierno cubano de que sus problemas son por causa de Estados Unidos”.
“Lo que ha hecho el presidente Obama es romper esa narrativa del Gobierno de la isla, de manera muy rápida, y ahora sus dirigentes más intransigentes están buscando una nueva narrativa, presentarla, explicarla, para que el pueblo se las crea”.
Saladrigas aseveró que “a pesar de los aires de cambio en Cuba”, todavía hay figuras notorias entre la diáspora cubana que mantienen inviolable su pensamiento. “Sí los hay, pero cada vez son menos, y lo que sí está claro es que hoy existen varios puntos de vista y se respetan todos los criterios, diferente a aquel monopolio de antes cuando solo existía una voz respecto a Cuba”, subrayó.
Al respecto, el presidente de Cuba Now, Ric Herrero, sostuvo que antes de que se creyera viable cambiar el discurso hacia Cuba, “todo el proceso estaba estancado, la gente no estaba prestando atención y los que sí estaban atentos, veían esto como una opción falsa”.
“Nosotros creemos en una tercera opción preguntándonos qué podemos hacer ahora, bajo el marco de la ley americana, para mejorar el flujo de contactos, de capital, de información desde los Estados Unidos para el pueblo cubano, y para que ellos puedan demandar los cambios que debe determinar su propio Gobierno”.
“Guardianes de la nueva política”
El empresario Saladrigas se declaró estar prevenido de lo que pueda acontecer después del descongelamiento de las relaciones y de “los aires de apertura” por el lado cubano, y no vaciló al asegurar que el paso siguiente es mantenerse vigilantes frente a la conducta que vayan a asumir “los intransigentes del Gobierno cubano”.
A su juicio, esos elementos recalcitrantes dentro de las esferas del poder en Cuba “están temblando, están temerosos por todo lo que está pasando, porque sienten que gradualmente están perdiendo el control, y si no aprovechan esta oportunidad, ellos tendrán que asumir las consecuencias, porque el pueblo cubano no resiste más”.
Por su parte, Herrero opinó que la dirección más apropiada es abrogarse el título de “guardianes de la nueva política”, y agregó: “Tenemos que asegurarnos de que el proceso adelantado no tenga marcha atrás, después de las próximas elecciones presidenciales este año, y seguir cabildeando para el Congreso de los Estados Unidos termine eliminando algunos obstáculos de la Ley Helms-Burton”.
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