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ENTREVISTA EXCLUSIVA

Fisuras en la estrategia de Washington hacia Cuba, observa experto sobre cancelar cerco petrolero

Un envío de crudo desde Rusia, tolerado por EEUU en plena política de presión, ofrece un alivio limitado al régimen y abre interrogantes sobre coherencia, prioridades globales y narrativa política

Por CARLOS ARMANDO CABRERA

MIAMI. – La llegada este lunes de un petrolero ruso con aproximadamente 730.000 barriles de crudo a la terminal de supertanqueros del puerto de Matanzas, sin objeciones visibles por parte de la administración de la Casa Blanca, introduce interrogantes sobre la coherencia de la política exterior estadounidense hacia Cuba, en un momento en que el discurso oficial insiste en mantener la presión sobre el régimen.

El episodio también ha sido utilizado por el aparato mediático de La Habana. Medios oficiales como Cubadebate titularon: “Petrolero ruso desafía bloqueo de Estados Unidos y prevé llegar a Cuba”, reforzando el discurso de confrontación con Washington y el argumento del “bloqueo” como eje explicativo de la crisis energética.

Para analizar el alcance real de esta decisión, DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con Sebastián A. Arcos, director interino del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida (FIU), quien advierte que el movimiento introduce un elemento de ambigüedad estratégica.

“Representa un giro en la política, que puede ser temporal. El presidente Trump no explicó la razón, y eso crea confusión e incertidumbre. La incertidumbre no es buena en política exterior”.

Esa falta de definición abre múltiples escenarios.

“No sabemos. Puede deberse a la complicación de la guerra en Irán, que tomará más tiempo del esperado y por lo tanto pospone ocuparse de Cuba. O puede tratarse de una extensión en las conversaciones bilaterales”.

En ausencia de una explicación clara, el impacto político es inmediato.

“Por lo pronto sí”, afirma al evaluar si la decisión debilita la credibilidad de EEUU frente al exilio y sus aliados.

En términos concretos, el alivio energético es limitado.

“El alivio es breve, de unas pocas semanas. Mantiene al régimen en control, pero no resuelve el problema de fondo, que es la ineficiencia del modelo”.

Sea horse

“Cualquier alivio da tiempo al régimen

Más allá del volumen del envío, el hecho expone una tensión estructural en la política estadounidense: sostener la presión sin provocar un colapso inmediato que derive en un escenario humanitario y político más complejo para el gobierno estadounidense.

Arcos subraya además un elemento central en la lógica del poder castrista:

“Cualquier alivio da tiempo al régimen para planear alternativas y estrategias. Ganar tiempo es parte central de la estrategia del régimen”.

Ese respiro también se traduce en ventaja para el discurso interno del aparato castrista, que aprovecha cada flexibilización para trasladar responsabilidades hacia EEUU.

En el plano geopolítico, la decisión podría estar condicionada por factores externos.

“Puede ser. El presidente Trump ha sido muy considerado, demasiado en mi opinión, con Vladimir Putin, y esto podría ser otro gesto similar. Irónicamente, Rusia está ayudando a Irán militarmente”.

Desde esa perspectiva, actores como Moscú podrían interpretar la señal como una oportunidad estratégica.

“Pueden interpretar que el presidente es políticamente vulnerable si la economía norteamericana declina, e intentarán usar esa estrategia a su conveniencia”.

Aun así, el analista descarta que este episodio marque un precedente estructural en la aplicación de sanciones.

La aparente dualidad entre el discurso de presión y esta flexibilización puntual encuentra explicación en el contexto internacional.

“Claramente EEUU está ocupado en Irán, un asunto más urgente e importante que Cuba”.

En ese escenario, el componente humanitario también entra en la ecuación.

“Cuba sin combustible por mucho tiempo podría terminar en una crisis humanitaria, de la que sería culpado EEUU, sin importar las décadas de incompetencia económica del régimen. Quizás esta maniobra trata de aliviar la situación temporalmente mientras termina con Irán”.

Efecto acumulativo

Sobre su peso en la toma de decisiones, el analista es directo:

“Es importante. Puede forzar a la administración a actuar urgentemente en una dirección o la otra, sea una intervención apresurada o renunciar al cambio de régimen”.

Aun así, evita conclusiones definitivas sobre un posible cambio de rumbo.

“No sabemos. Es prematuro”.

Lo que sí advierte es el efecto acumulativo si estas decisiones se repiten.

“Definitivamente. Brinda al régimen más capacidad de maniobra”.

En última instancia, la política hacia Cuba vuelve a moverse en un terreno donde cada gesto pesa tanto como el discurso, y donde la línea entre coherencia y flexibilidad sigue marcando el pulso de las decisiones estadounidenses.

“De nuevo, es prematuro. La coherencia es importante, pero también lo es la flexibilidad”, concluye.

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