MIAMI.- Un día después de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, calificó el resultado nacional como un golpe histórico para los republicanos y presentó a Florida como la excepción. También advirtió que la victoria demócrata en el Congreso podría cambiar el rumbo de la agenda del presidente Donald Trump durante los próximos años.
Florida resiste la ola azul; DeSantis alerta sobre Texas y Congreso
En Florida, DeSantis atribuye la resistencia republicana a su gestión y alerta por el avance demócrata en Washington. Lea su análisis sobre Texas y el costo de vida
DeSantis en rueda de prensa en Miami, atribuyó la resistencia republicana en Florida al historial de su administración y a la confianza que, según dijo, había ganado entre los votantes. Como ejemplo, señaló la aprobación de la Enmienda 3, que impulsó durante meses y que, a su juicio, ayudó a movilizar a electores que luego apoyaron a candidatos republicanos. Además, defendió políticas de su gestión en seguridad pública, educación y protección al consumidor, aunque reconoció que los republicanos no atendieron con suficiente atención otros asuntos, como el costo de vida y la expansión de los centros de datos. DeSantis destacó que el gobernador electo Donalds Byron ganó por unos 100.000 votos y la senadora republicana Ashley Moody por cerca de 150.000. Según los resultados electorales, Donalds obtuvo cerca del 50% de los votos y Moody alrededor del 51%.
DeSantis advierte sobre el impacto de perder Texas
El gobernador describió la derrota republicana en Texas como una pérdida estratégica para el partido. Llamó al estado de la Estrella Solitaria como “la joya de la corona” de la política republicana y sostuvo que su papel como “ancla” nacional sería difícil de reemplazar.
El líder republicano reflexionó sobre la victoria demócrata en Texa donde ganaron la gobernación de Texas y la contienda por el Senado, además lograron más cargos estatales y judiciales. DeSantis dijo que los republicanos habían perdido cuatro jueces de la Corte Suprema estatal; no obstante, el recuento publicado el miércoles por The Texas Tribune indicaba que, incluso si se confirmaban todas las victorias demócratas judiciales, los republicanos conservarían una mayoría de 5-4 en ese tribunal.
El gobernador saliente de Florida también mencionó las derrotas republicanas en Ohio y Carolina del Sur, la contienda reñida en Luisiana y la posibilidad de perder el escaño senatorial de Mississippi. A su juicio, el efecto de perder Texas podría extenderse más allá de los próximos dos años y afectar la capacidad republicana de competir a nivel nacional durante una década.
Congreso demócrata: jueces, gabinete y presupuesto
DeSantis también advirtió que el control demócrata de ambas cámaras del Congreso limitará la agenda de Trump y complicará la aprobación de jueces y altos funcionarios “con fuertes credenciales republicanas”. En su rueda de prensa en Miami, estimó que los demócratas tendrían 56 escaños en el Senado y hasta 258 en la Cámara de Representantes.
El cambio de mayorías dará a los demócratas más influencia sobre las leyes de gasto y el presupuesto federal. El gobernador saliente de Florida alertó que los demócratas podrían usar su mayoría para impulsar sus prioridades y bloquear las del Gobierno. También dijo que, si no se confirma un juez para la Corte Suprema durante las últimas semanas de control republicano, Trump podría quedarse sin esa oportunidad durante su mandato. En la actualidad no hay plazas disponibles en la Corte Suprema.
Enmienda 3 y gestión de gobierno
El gobernador, a punto de cumplir sus dos términos, vinculó el resultado en el Estado del Sol con la aprobación de la Enmienda 3, que respaldó durante toda la campaña. La describió como un alivio, una reducción de impuestos y el inicio de un esfuerzo para eliminar los impuestos a la propiedad. La medida, que puede ser catalogada como histórica, fue aprobada con cerca del 62% de los votos. Su aprobación reduciría en algo los ingresos de los gobiernos locales para forzarlos a ser más eficientes. Un análisis estatal anticipó que la pérdida total de los ingresos de todos los gobiernos locales de Florida, tras la aprobación de la enmienda, ascendería a unos 12 mil millones de dólares anuales, de los 62 mil millones que atesoran en la actualidad. Aun así, recibirían 17 mil millones más de lo que lograban en 2019.
DeSantis dijo que la enmienda ayudó a movilizar a votantes que luego apoyaron a candidatos republicanos. También insistió en que la resistencia de Florida se debe al historial de logros de su administración. Según su lectura, el voto alrededor del país fue principalmente un rechazo a los republicanos en Washington, más que un mandato para la agenda demócrata, “que sigue siendo muy impopular”, apuntó.
Economía e inmigración, factores de la elección
DeSantis identificó los asuntos económicos cotidianos —lo que en EEUU se conoce como kitchen-table issues— como una de las razones del revés republicano. Mencionó el costo de los alimentos, las tasas hipotecarias por encima del 7% y la gasolina a más de cuatro dólares por galón.
Al analizar el voto latino, DeSantis atribuyó el anterior avance republicano en Texas a la inflación durante el gobierno de Biden, la frontera abierta y las políticas contra el crimen. Sobre las críticas a las medidas migratorias de Trump, reconoció que el tema influyó, pero consideró que no fue el factor decisivo en el sur de Florida. A su juicio, el costo de vida —incluidos los precios de los alimentos, la gasolina y las hipotecas— tuvo más peso. Añadió que una gasolina más barata y una inflación menor habrían producido tendencias electorales distintas, aunque el resultado seguiría siendo difícil para los republicanos.
cmenendez@diariolasamericas.com
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