MIAMI. - Las sanciones impuestas por Estados Unidos contra la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (CUPET) forman parte de una estrategia de presión cada vez más amplia sobre el régimen cubano y tendrán efectos sobre la capacidad de las autoridades para enfrentar la crisis energética que atraviesa la isla, según afirmó el economista y analista político Frank Rodríguez.
Frank Rodríguez: sanciones a CUPET reflejan una presión creciente sobre el régimen cubano
El economista y analista político considera que la medida forma parte de una estrategia más amplia de Washington hacia La Habana
En declaraciones a DIARIO LAS AMÉRICAS, Rodríguez sostuvo que la medida anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, impactará directamente a una entidad clave dentro del sistema energético cubano.
“Las sanciones impuestas a CUPET hoy sin duda van a incidir negativamente en la capacidad de la dictadura cubana para gestionar la crisis energética, pues quieren decir que cualquier combustible que EEUU permita entrar a Cuba no puede pasar por las manos de CUPET, compañía que ha sido identificada por la actual administración como agencia facilitadora de la represión estatal en Cuba”, afirmó.
La medida anunciada por Washington coloca en el centro de atención a la principal empresa estatal encargada de la importación, distribución y comercialización de combustibles en la isla, en momentos en que Cuba enfrenta apagones recurrentes y dificultades para garantizar el suministro energético.
Rodríguez coincidió además con la valoración expresada por Rubio sobre el papel que desempeña la actividad petrolera y energética dentro del sistema político cubano.
“El sector energético cubano es la piedra angular de la represión en Cuba, pues el combustible se raciona para apoyar a las FAR, al MININT y a GAESA; los dos primeros reprimen y el tercero financia la represión”, señaló.
A juicio del analista, la decisión se suma a una cadena de acciones impulsadas por la Casa Blanca contra entidades y personas vinculadas al Gobierno cubano.
“Esta decisión de la Administración Trump de sancionar a CUPET se une a una larga lista de sanciones a empresas cubanas, mixtas y extranjeras que hacían negocios con Cuba, así como a individuos”, expresó.
Rodríguez considera que la decisión debe interpretarse dentro de una estrategia más amplia de presión política, económica, financiera y de seguridad sobre La Habana.
“Definitivamente esta nueva medida no será la última en una campaña de presión total en todos los frentes: militar, financiero, económico y propagandístico”, afirmó.
El economista vinculó además el anuncio con la reciente visita del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, a la Base Naval de Guantánamo.
“Como dijo el secretario de Guerra Pete Hegseth desde la Base Naval de Guantánamo, esta presión continuará”, sostuvo Rodríguez, quien interpreta ambos acontecimientos como parte de una misma línea de endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba.
Consultado sobre el efecto de estas acciones, consideró que el objetivo es aumentar la presión sobre el aparato estatal cubano y reducir su margen de maniobra en medio de la crisis económica y energética que vive el país.
También estimó que las repercusiones podrían extenderse a empresas y socios extranjeros vinculados al sector energético de la isla.
“Los socios extranjeros de la tiranía cubana ya se han salido de Cuba o están empacando las maletas. Tanto en la cadena de suministro de combustible como en todos los demás, la dinastía Castro no encuentra quién le llene el tanque de gasolina”, afirmó.
Las sanciones contra CUPET fueron anunciadas este miércoles por Marco Rubio, quien acusó a la dictadura cubana de utilizar el sector energético como mecanismo de control político mientras millones de cubanos continúan enfrentando apagones y escasez de combustible.
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