MIAMI.- Hace 100 años, Miami era una ciudad joven y de rápido crecimiento, inmersa en un auge inmobiliario y de construcción, cuando un poderoso huracán azotó el sur de Florida, dejó cientos de muertos, decenas de miles de personas sin hogar y provocó una gran destrucción.
Hace 100 años, un poderoso huracán azotó Miami
El huracán de categoría 4 dejó cientos de muertos, devastó el sur de Florida y puso fin abruptamente al primer gran auge inmobiliario de la naciente ciudad
Conocido como el Gran Huracán de Miami de 1926, el ciclón de categoría 4 tocó tierra cerca del centro de Miami el 18 de septiembre de 1926, con vientos estimados superiores a 130 millas por hora y ráfagas de aproximadamente 150 millas por hora. El desastre se convirtió en un acontecimiento decisivo en la historia temprana de la ciudad, poniendo fin abruptamente al primer gran auge inmobiliario de Miami y obligando a muchos a reconstruir.
El Servicio Meteorológico Nacional estima que el huracán causó unos $105 millones en daños en 1926, equivalentes a más de $164,000 millones (billions en inglés) hoy.
En aquel momento, Miami apenas tenía 30 años de existencia. La construcción se extendía por buena parte de la joven localidad, la población crecía rápidamente y miles de nuevos residentes habían llegado durante el auge inmobiliario de la zona. Pero el huracán puso de manifiesto la vulnerabilidad de la joven ciudad ante una gran tormenta.
Un huracán con poca advertencia
El huracán fue identificado por primera vez a través de informes enviados por barcos que se encontraban en el Atlántico tropical central el 11 de septiembre. La predicción meteorológica y las comunicaciones estaban mucho menos desarrolladas que en la actualidad, y los miamenses recibieron pocas advertencias con anticipación.
La tormenta se intensificó mientras avanzaba por las Islas Turcas y Caicos y las Bahamas antes de llegar al sur de Florida. Según el Servicio Meteorológico Nacional, el ojo pasó sobre el área de Miami alrededor de las 6:30 a.m. del 18 de septiembre.
Durante aproximadamente 35 minutos, la ciudad experimentó una calma inquietante.
Algunos salieron a las calles creyendo que el huracán había pasado. Otros salieron para inspeccionar los daños o incluso se dirigieron hacia la costa. Pero la tormenta apenas había completado la mitad de su recorrido.
Cuando llegó la pared posterior del ojo, regresaron los fuertes vientos y las lluvias torrenciales, sorprendiendo a quienes se encontraban a la intemperie y provocando una nueva ola de destrucción.
El huracán continuó atravesando el sur de Florida y finalmente llegó al Golfo de México. El 20 de septiembre tocó tierra nuevamente en Estados Unidos, cerca de la frontera entre Alabama y Florida.
Un saldo humano devastador
Determinar el número exacto de muertos sigue siendo difícil porque los registros de la época son incompletos y las estimaciones varían.
El Servicio Meteorológico Nacional cita 372 muertos y más de 6,000 heridos, según los informes de la Cruz Roja estadounidense. Otros relatos históricos sitúan en decenas de miles el número de personas que quedaron sin hogar.
La destrucción se extendió mucho más allá de Miami. Viviendas y negocios resultaron dañados o destruidos, el transporte y las comunicaciones quedaron interrumpidos y grandes zonas del sur de Florida se inundaron.
El huracán golpeó en un momento crítico para la economía de Miami. El auge inmobiliario ya había comenzado a perder impulso en 1926, y la tormenta profundizó las dificultades económicas que enfrentaba la ciudad. Más que ser la única causa del colapso del auge, el huracán representó un importante golpe adicional para una comunidad que estaba cambiando rápidamente.
Un siglo después, la tormenta sigue siendo uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia de Miami.
Recordando el huracán
Para conmemorar el centenario, el Museum of Miami presenta Caught in the Eye: Remembering the 1926 Hurricane, una exposición que reúne 100 fotografías seleccionadas, inusuales imágenes cinematográficas, periódicos, cartas personales y testimonios de primera mano de personas que vivieron el desastre.
La exposición reconstruye las 12 horas de la catástrofe mediante materiales de archivo de las colecciones del museo, incluidas imágenes que documentan la destrucción y testimonios sobre la engañosa calma que acompañó el paso del ojo del huracán.
La muestra sitúa el huracán de 1926 dentro de la historia más amplia de los huracanes en el Atlántico y el Caribe, incluidas algunas de las primeras tormentas registradas. Examina no solo la destrucción física, sino también el impacto del huracán en la sociedad, la economía y el desarrollo de Miami, así como las lecciones que aportó a la manera en que la región afronta la preparación y recuperación ante los huracanes.
Las fotografías, de las cuales publicamos algunas aquí, ofrecen una conexión particularmente vívida con un Miami muy diferente al de hoy: una comunidad joven llena de obras de construcción, edificios de madera y personas que habían llegado durante uno de los períodos de crecimiento más espectaculares del sur de Florida.
Un siglo después
Caught in the Eye: Remembering the 1926 Hurricane abre al público el 18 de septiembre, exactamente 100 años después de que la tormenta azotara Miami, en el Museum of Miami, 101 W. Flagler St.
La exposición permanecerá abierta hasta el 11 de abril de 2027.
Un siglo después de que el huracán transformara la joven ciudad, sus fotografías, documentos y relatos personales ofrecen una ventana a un momento decisivo en el que el rápido crecimiento de Miami chocó con el poder destructivo de la naturaleza y la ciudad se vio obligada a comenzar a reconstruir su futuro.
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