ver más
MIAMI

La interminable espera del Coconut Grove Playhouse

El plan de restauración del teatro contempla un cambio de nombre

MIAMI.- JESÚS HERNÁNDEZ
jhernandez@diariolasamericas.com
@hesushdez

Hace un mes Miami-Dade aprobó la restauración del Coconut Grove Playhouse tras nueve largos años de espera y abandono. Joseph Adler, el director artístico de GableStage, estará al frente de la gran obra que pretende recuperar uno de los espacios teatrales más respetados de Miami y el país.

No obstante, aún perduran las dudas sobre las razones que motivaron a la Comisión condal para aprobar el proyecto del GableStage, que modifica la sala de 1,700 butacas a 300, por encima del plan de Kevin Spacey, el afamado actor y director de cine, que ofrecía 700 asientos y espacio para locales comerciales.

Los comisionados apostaron por el mejor postor, según manifestaron durante la audiencia pública el pasado mes, pero ninguno reconoció, al menos públicamente, que el postor no fue únicamente seleccionado por el valor del proyecto, sino, además, que el valor agregado de residir en Miami pesó más a la hora de tomar la decisión.

Sin embargo, hay quien cree que la opinión del omnipresente director de asuntos culturales de Miami-Dade, Michael Spring, también influyó en la decisión de los comisionados.

“Spacey conversó con Spring un par de veces sobre su proyecto pero no logró convencerlo. El director [de asuntos culturales] optó por el plan de Adler, a quien conoce hace mucho tiempo”, manifestó uno de los ejecutivos de la alcaldía condal que pidió mantener su nombre en secreto.

Manos a la obra

“Ya estamos en camino y haremos lo que tengamos que hacer para que el teatro vuelva a abrir sus puertas”, manifestó Adler, el ganador de la propuesta, el aclamado director de cine y teatro, portador de 59 Carbonell Awards.

El permiso de restauración, la luz verde que tanto ansiábamos, fue dado sin que el proyecto tenga un informe definitivo sobre los gastos de reparación.

GableStage, el grupo artístico independiente, cuya sala descansa en el muy exclusivo Biltmore Hotel, en Coral Gables, no sólo fue asignado para llevar las riendas de las operaciones en el inmueble durante los próximos 25 años, sino, además, tendrá que cumplir primero la gran meta de abrir las puertas del teatro.

La obra de restauración, que será realizada por la afamada firma Arquitectonica, la creadora de grandes edificaciones en Miami, como American Airlines Arena, Icon Brickell y Miami Children's Museum, entre otras, no cuenta aún con un plan definitivo, pero sí dispone de un fondo público inicial de 15 millones de dólares, sustentado por el fondo condal de bonos, además de seis millones procedentes de la gestión tributaria de los hoteles.

Glorias y penas

Mientras tanto, el gran teatro, que fue construido en 1926, cuando Miami apenas contaba con 30,000 habitantes, continúa recordando sus glorias.

De hecho, la edificación fue diseñada por Richard Kiehnel para albergar un gran cine, que contó con la influencia del neobarroco español y tuvo por nombre Player's State Theater, cuando abrió sus puertas el 3 de enero de 1927, mientras Hollywood comenzaba a imponer sus redes de distribución.

“Yo era apenas una niña pero recuerdo que mis padres iban a ese cine en Coconut Grove todos los sábados”, rememoró la testigo de la historia del teatro Linda Blair, que acaba de cumplir 85 años.

Entonces Miami era una pequeña ciudad, algo así como un lugar medio perdido en el mapa internacional, a donde acudía la gente del norte en busca de sol, arena y mar.

“Aquel cine se convirtió en el centro de atención de los miamenses y los turistas. La gente lucía sus prendas como si acudieran a una pasarela de moda. Por allí desfilaban los neoyorquinos que huían del frío invierno”, recordó.

Unos años después, el gran cine fue adquirido por el magnate de la industria petrolera George Engle para convertirlo en un teatro. El 3 de enero de 1956 reabrió sus puertas para acoger el estreno de la pieza Waiting for Godot, del irlandés Samuel Beckett, en Estados Unidos.

“Durante los 50 años sucesivos, el Playhouse acogió un sinfín de obras de teatro, musicales y otros espectáculos que conllevaron a situar al teatro entre los más respetados del país”, manifestó el columnista Ron  Levitt, quien entonces escribía para la agencia de noticias United Press.

Tras casi 80 años de historia, el teatro cerró sus puertas sumergido en una deuda de 4 millones de dólares. Nadie fue capaz de salvarlo entonces. Hace 16 meses la administración de Miami-Dade tomó posesión del inmueble.

“No entiendo por qué demoraron tantos años para decidir qué hacer y cómo hacerlo. No me gusta la idea de que cambien la sala y el número de butacas. Muchos menos me gusta la idea de que cambien el nombre. Espero que lo piensen bien”, señaló la testigo de la historia del teatro Linda Blair.

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar