sábado 4  de  abril 2026
SOLIDARIDAD

La tierna labor de la Fundación Saborido

Una profesora de Miami intenta ayudar a los niños de la ciudad, así como a jóvenes de Haití y la India, a través de su organización sin fines de lucro

El 13 de mayo de 1997 llegó una carta a la casa de la familia Saborido. La dirección de remitente leía Misionarios de la Caridad, ubicada en Calcuta, en la India.

“Estimada Zahra Saborido, gracias por tu encantadora carta”, empezaba el texto escrito por la Madre Teresa de Calcuta, como respuesta a una misiva que la entonces joven de 14 años, que deletreaba su nombre Zahra, escribió a la admirada religiosa para mostrarle su entusiasmo por la obra benéfica que realizaba como defensora de los pobres e indefensos.

“Dios te ama con ternura. Eres preciosa para Él. Sé una causa de felicidad para todas las personas que conozcas, pero en primer lugar a tu familia, así como Jesús lo fue con sus padres. Nunca dejes que nadie se sienta no deseado, no amado, o rechazado. Haz de tu vida algo hermoso para Dios. Estoy rezando por ti. Dios te bendiga”, puntualizó la abnegada monja que falleció unos meses después de escribir la nota.

En aquella época, Sara Saborido (como ahora escribe su nombre tras cambiarlo legalmente) acudía con su mamá al albergue de la Congregación de las Misioneras de la Caridad, donde la Madre Teresa fundó un comedor para los desamparados, para ofrecer su ayuda a los menos favorecidos de Miami.

Saborido estudió luego Magisterio para ser profesora de Ciencias, y obtuvo también un doctorado (o PhD, en inglés). Y aunque su profesión abarca gran parte de su tiempo, la docente ha encontrado la forma de seguir apoyando a los más necesitados, mediante de la organización sin fines de lucro, que lleva su apellido, The Saborido Foundation.

“Es algo que he querido hacer por mucho tiempo. Fui a albergues para desamparados desde que tenía ocho años. Hoy les proveo comida, limpieza e incluso les canto. Es una gran experiencia. He seguido ejerciendo como voluntaria. Esta experiencia ha tenido un gran impacto en mi vida, sobre todo en mi carrera como educadora, porque he logrado que los niños se involucren en esta obra humanitaria”, contó a DIARIO LAS AMÉRICAS.

“Yo puedo describir cómo funciona esta fundación, pero sería mejor tomarse el tiempo de ir y hacer el trabajo de voluntario para ver a los cientos de personas que entran a los albergues, y así presenciar la sonrisa en sus rostros cuando uno les sirve comida o les provee limpieza,” agregó.

La fundación

Aunque Saborido lleva años ayudando a niños en el sur de la Florida, recién oficializó su fundación hace dos meses. De esta forma, la profesora espera cambiar la vida de cientos de jóvenes y adultos a través de la recaudación de alimentos, juguetes y útiles escolares.

Todo lo que la organización logra reunir es otorgado principalmente a las organizaciones Misionarios de la Caridad de la Madre Teresa en Miami y Haití, así como al orfanato Divine Mercy Home, en India.

“Yo no acepto donaciones monetarias”, enfatizó.

“Si la gente quiere dar dinero, pueden mandar cheques directamente a las hermanas en el orfanato en la India, porque así sabrán que está aportando a una gran causa. Hay otras organizaciones que tratan de conseguir algún tipo de ganancia, pero nosotros somos una fundación completamente sin fines de lucro”, afirmó.

Cada año, Saborido recolecta juguetes y alimentos con ayuda del Departamento de Policía de Miami-Dade, los supermercados Sedano’s y Publix, así como el comisionado del Distrito 11, Juan Zapata, entre otros.

“El año pasado pudimos recolectar 700 juguetes. Un amigo mío, el sargento Roy Prieto, fue el que coordinó esa iniciativa, que fue un gran éxito. Cada estación de Policía tenía una caja enorme donde ponían los juguetes. Mientras tanto, también recibimos toneladas de pavos, jamones y bolsas de arroz”, relató.

“Muchos de esos juguetes fueron mandados a Haití, y para muchos niños, ese fue el único regalo que recibieron en todo el año, lo cual hizo que su Navidad fuera especial”, explicó.

Enseñanzas duraderas

Saborido recuerda que su madre solía decirle “cada tres segundos, un niño muere de hambre”.

“Tal vez no hay suficiente compasión en el mundo. Es emocionante contribuir, especialmente durante las festividades, porque uno puede ver lo que está pasando con los necesitados. Esta es una magnífica causa, pero es sólo un granito de arena”, afirmó.

Luego añadió: “Creo que una de las mayores dificultades que encontramos es que las personas contribuyan. Algunos son más generosos que otros. Somos seres humanos y nos podemos volver ambiciosos. Mientras más tengamos, más queremos. Hay tantos necesitados en el mundo, pero la gente simplemente no los ayuda. Siempre tenemos excusas, como cuando decimos que estamos muy ocupados. Yo también soy culpable de eso, de decir que estoy muy ocupada para trabajar como voluntaria o ir a la iglesia. Dios nos da tanto, que lo que yo hago es nada en comparación”, puntualizó.

No obstante, Saborido tiene la esperanza de multiplicar la recaudación de juguetes y alimentos en los próximos años.

“Hay gente que no tiene ni una cama para dormir. Muchos de estos niños no tienen familia, ropa limpia o un plato de comida. Estas son cosas que nosotros damos por hechas”, anotó.

“Por el bien de los niños, espero que tengamos éxito. Trato de ser humilde, espero que esta obra sea grande y que muchas personas participen, que contribuyan a la fundación, y que todos sepan lo importante que es hacer la caridad. En las palabras de la Madre Teresa, uno debe contribuir con una sonrisa hasta que duela”, puntualizó.

Consulte el portal de The Saborido Foundation en Facebook.com para obtener más información. La organización cuenta además con el correo electrónico [email protected], así como @thesaboridofoundation en Instagram.

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