MIAMI.- Otra vez la tragedia golpea a Haití. Miles de personas murieron tras el terremoto de 7.2 grados en la escala de Richter que se registró el pasado 14 agosto y una vez más la comunidad del sur de la Florida ha demostrado su apoyo a la población de esa empobrecida nación insular.
Miami despliega su apoyo a la comunidad haitiana
Marleine Bastien es la directora ejecutiva de Family Action Network Movement (FANM), una organización humanitaria de la comunidad haitiana en Miami, que lleva a cabo un plan de ayuda para los damnificados por el terremoto.
Para Bastien, lo que más se requiere es dinero, medicinas y equipos médicos. No se estaba solicitando comida y agua por razones logística, conforme a lo explicado.
También es necesario diseñar un plan para que la ayuda llegue a las personas que “realmente lo necesitan” y no se repita lo ocurrido luego del terremoto de 2010, cuando lotes de donaciones “desaparecieron misteriosamente”, subrayó.
“Orar por Haití es muy importante porque necesita mucha ayuda”, exhortó la activista comunitaria, al tiempo que declaró sentirte “triste” porque “mi país ha sido golpeado por tragedias naturales, la pandemia y también por problemas políticos”.
A principios de julio pasado, el entonces presidente de Haití, Jovenel Moïse, fue asesinado a tiros en su domicilio.
Por su parte, Paul Christian Naphy, organizador de la campaña de FANM, indicó que esa entidad sin fines de lucro tiene personas “en el terreno” para trabajar “directamente” con las personas afectadas.
“Estamos implementando una estrategia de respuesta inmediata”, añadió. “Son nuestros primos y primas; hay personas cercanas a esta comunidad en Miami que han muerto en el terremoto”.
Dijo también que “esta es una gran tragedia” a la que hay que dar una “respuesta oportuna para seguir salvando vidas”.
¿Dónde llevar su ayuda?
Varias organizaciones con sede en el sur de la Florida se movilizan para ayudar a las víctimas del terremoto que asoló a Haití.
La institución Ayiti Community Trust creó una página web para recaudar fondo. Su misión es canalizar las contribuciones a las organizaciones locales dirigidas por haitianos. Se puede contribuir en classy.org/campaign/earthquake-relief-fund/c352932 en Internet.
Catholic Relief Services también se ha puesto a disposición de los damnificados de Haití a través de la página web support.crs.org también en Internet.
Neighbors 4 Neighbors, que recientemente contribuyó con las víctimas del colapso del edificio en Surfside, está recaudando fondos para socorrer a los supervivientes del terremoto en la pequeña nación caribeña. Los interesados pueden ir a la página web neighbors4neighbors.org en línea.
Asimismo, el padre de Reginald Jean-Mary, administrador de la Misión Notre Dame d´Haiti, está recogiendo artículos para rescatistas, como linternas, baterías, mochilas, generadores y medicamentos en la parroquia ubicada en 110 NE 62 Street, Miami.
De igual forma, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia UNICEF USA se ha sumado las instituciones que tienden su mano a Haití. A través de su página web unicefusa.org es posible realizar donaciones.
La organización Doctores sin Fronteras, que tiene la capacidad de responder de manera inmediata en los emergencias médico-humanitarias, ha dispuesto una web para quienes deseen ayudar a los haitianos que sufren las consecuencias del terremoto del pasado sábado. Esta es donate.doctorswithoutborders.org también en Internet.
Entretanto, el Comando Sur de Estados Unidos se sumó a las labores de ayuda con un grupo conformado por 14 rescatistas que llegó un día después del sismo a Puerto Príncipe para evaluar la situación en las áreas afectadas por el terremoto y ofrecer asistencia.
Testimonio de vida
Soraya Louis es una superviviente del terremoto de magnitud 7.1 que tuvo lugar en 2010 en Haití, con un saldo que oscila entre 220.000 y 300.000 muertos, según cifras oficiales.
Louis, de acuerdo con su relato, se encontraba en Puerto Príncipe cuando quedó atrapada bajo los escombros durante unas seis horas. Se desmayó brevemente durante el colapso y despertó con “todos gritando”, rememoró.
"Escuché pasos en lo alto. La gente caminaba sobre los ladrillos", recordó la entonces estudiante de la Universidad de Bridgeport de Connecticut. "Estaba llorando y pidiendo ayuda a gritos”.
Hoy, 11 años más tarde, Louis comprende la necesidad urgente de ayudar a quienes vuelven a sentir la desesperación y el dolor en la isla de sus padres y ancestros.
Trabaja para una organización cristiana ecuménica, sin ánimo de lucro, fundada en Jamaica y con sede en Coconut Creek, y espera que la comunidad del sur de Florida muestre a los haitianos que “no están solos”.
Más voces en Miami
En La Pequeña Haití, un sector popular de la ciudad de Miami, viven más de 30.000 haitianos, según cifras gubernamentales, que han llegado al país en diferentes épocas.
Luishy Fornes dijo que se encontraba muy triste por su país. “Yo lo quiero mucho, mi gente de allá está sufriendo”, comentó.
El joven comentó que había vivido en el campo en Haití. “En mi pueblo no pasó nada, pero otras partes están completamente destruidas y por eso hay que ayudarlos”, enfatizó.
France, otro haitiano radicado en la misma barriada miamense, señaló que quisiera ayudar a los damnificados de la tragedia en la isla.
Sin embargo, aseguró, “yo no tengo dinero para darles. Apenas tengo tres meses aquí [en Miami]”.
“No estoy trabajando, no hago nada; por eso no puedo ayudar”, afirmó.
Melissa Matamoros, es una joven que ofrece su respaldo como voluntaria de FANM. “Estoy poniendo un granito de arena; es un grito de dolor, pero no pierdan la esperanza porque los vamos a ayudar”, subrayó.
dcastrope@diariolasamericas.com
@danielcastrope
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