Senador Nelson: "Los electores hispanos saben de mi trayectoria"
10 de agosto de 2018 - 16:08 - Por SERGIO OTÁLORA
El senador demócrata ha intensificado sus ataques contra Rick Scott. Es la primera vez, en 18 años, que enfrenta a un poderoso adversario que invertido millones de dólares en publicidad contra Nelson.

MIAMI.- El senador demócrata Bill Nelson, que lucha en estos momentos por retener su escaño de la Florida, disputado por el gobernador de este estado, el republicano Rick Scott, dijo en entrevista exclusiva para DIARIO LAS AMÉRICAS que a último momento, el día de elecciones del 6 de noviembre, los votantes hispanos se decantarán por él porque conocerán su trayectoria.

Ese es su mayor reto: que el electorado sepa lo que ha hecho este político, que fue representante a la Cámara federal de 1972 a 1978, y llegó al Senado en el año 2000. Y como lo expresó de manera contundente: “Estoy ahorrando mis recursos para cuando sea la oportunidad precisa. Ese momento llegará y apareceré en la televisión porque habré ahorrado suficientes recursos”.

Los de Scott son casi ilimitados. En tres meses –en abril lanzó de manera oficial su campaña- ha invertido cerca de 25 millones de dólares en publicidad negativa contra su adversario.

Pero a Nelson no parece preocuparle esa situación. “Scott ha gastado millones en mi contra y no han cambiado las encuestas. Es una competencia muy cerrada, sale una encuesta que [Scott] está dos o tres puntos por delante, después aparece otro sondeo que dice que yo llevo la delantera”.

Reconoce, sin embargo, que los números no están de su lado cuando se trata de niveles de favorabilidad. Según Mason-Dixon, Scott tiene una imagen favorable del 44% y Nelson del 36%. Pero cuando se trata de percepción negativa, el primero registra 33% y el segundo 31%.

También con los independientes, Scott va cuatro puntos por delante del senador demócrata (47% a 43%).

En general, el nivel de indecisos es apenas del 9%. Pero cuando esa cifra se desglosa, en la comunidad hispana hay un 17% que aún no sabe por quién votar. Y cuando se trata de puertorriqueños, el nombre de Scott es más reconocido que el de Nelson, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Internacional de la Florida (FIU)

No obstante, tres de cada cuatro puertorriqueños tienen una imagen negativa de Donald Trump, de acuerdo con el reporte de FIU. Scott no sólo es un viejo amigo del mandatario, sino su aliado político.

-Su adversario estuvo recientemente en la posesión del presidente de Colombia, Iván Duque y al parecer allá se reunió con los venezolanos desplazados de su país por la crisis económica y política…

Me reuní con el presidente Duque aquí y quedé muy impresionado. Hablé con el presidente Santos muchas veces, tanto en Colombia como en Washington. Ofrecí una cena en Washington cuando era ministro de Defensa, después de la exitosa operación en la que engañó a los líderes de las FARC [el rescate de Ingrid Betancur]. Y antes de eso, me reuní con el presidente Uribe. He estado en Colombia muchas veces, hemos apoyado la lucha contra las FARC, soy el número dos del comité de servicios armados del Senado y por supuesto apoyamos el plan Colombia durante varios años. En cuanto a Venezuela, he estado en ese país varias veces, incluso allá tuve mi luna de miel muchos años atrás. Fui extremadamente crítico de Chávez y ahora lo soy de Maduro. He planteado varias resoluciones, algunas de ellas han sido aprobadas; he llamado para que haya sanciones contra toda la falsa asamblea constituyente y las sanciones económicas deben ir más lejos y no sólo a ciertas personas en el Gobierno. Todas ellas tienen cuentas bancarias en Estados Unidos y les gusta venir a Miami. No les den visas. Congelen sus cuentas bancarias.

Creo que debemos ir aún más lejos y cortar toda la entrada de petróleo a Estados Unidos. Es posible hacerlo y debe ser una decisión presidencial. Creo que debemos ir aún más lejos y cortar toda la entrada de petróleo a Estados Unidos. Es posible hacerlo y debe ser una decisión presidencial.

-¿Cree que el senado será de mayoría demócrata o esa es una batalla casi imposible?

Creo que una campaña como la mía será determinante. Si tengo la fortuna de ser reelecto, pienso que habrá una buena oportunidad de que tres estados, que ahora están representados por republicanos, elijan senadores demócratas: Arizona, Nevada y Tennessee. Lo común en los tres es que los candidatos demócratas, como yo, son considerados más moderados, y el candidato republicano en cada uno de ellos y en Florida con el gobernador Scott son considerados extremistas: considerados por la NRA (Asociación Nacional del Rifle) con la máxima calificación, están en contra del Obamacare y de la expansión del Medicaid.

-Hay por lo menos dos cosas que preocupan a los demócratas: 50% o más de aprobación del gobernador Scott, y los independientes lo apoyan más que a usted. ¿Qué piensa al respecto?

Su reconocimiento es más alto que el mío. Porque el gobernador está en la Florida todo el tiempo, llamando la atención por la televisión. Un senador está en Washington seis años -no cuatro- y desde que fui reelecto en 2012 Florida ha crecido en dos millones de personas. Mucha gente que está aquí no se identifica con la política de la Florida, sino con la política del norte, de donde viene. Siempre para mí la tarea es volverme a presentar a los electores, quién soy, cuál ha sido mi servicio público. De eso se tratan las campañas y de decir la verdad sobre la trayectoria del oponente, cosa que estamos empezando a hacer. Y un buen ejemplo es el del problema de la contaminación del lago Okeechobee y la presencia del alga.

-Inmigración y salud son los dos temas que más preocupan a los floridanos, según las últimas encuestas. ¿Qué idea tiene ahora de la aplazada reforma migratoria?

Hace cerca de seis años voté por una reforma migratoria integral. Mi colega Marco Rubio, con quien tengo una buena relación, también votó a favor de la misma. El Senado la aprobó por encima de 60 votos. Si esa propuesta se hubiera convertido en ley, no habría problemas con los dreamers [jóvenes y estudiantes indocumentados]; no habría existido el problema de la separación de los hijos de sus padres en la frontera, porque no habría esta situación en la que aún la gente vive en las sombras y siente miedo de salir a la luz. Esa es mi trayectoria. La del gobernador Scott es la siguiente: apoya a Donald Trump. Y ustedes saben cuál es el récord del presidente en el tema migratorio. El año pasado estuvimos muy cerca de pasar un proyecto sobre los dreamers, por lo tanto no tendrían la amenaza de la deportación. Al final, le tocó a una corte federal evitar que Trump los deportara.

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Rick Scott, acompañado del alcalde de Hialeah, Carlos Hernández y otros miembros de la administración municipal, durante un acto de campaña.

En el sur de la Florida tenemos el mayor número de personas inscritas al Obamacare que han recibido subsidios. ¿Qué opciones habría ante los esfuerzos de este gobierno por desmantelar, derogar y reemplazar la ley de salud asequible (ACA, por sus siglas en inglés)?

El desarrollo del ACA se hizo en el comité de finanzas, del que soy miembro. Voté a favor de ese proyecto. Desde entonces, 1 millón 700 mil personas en Florida tienen un plan de salud. El estado y su gobernador Scott se negaron a expandir el Medicaid. Por qué el estado, si es una ley nacional. Porque cuando la Corte Suprema dijo que la ley era constitucional, una parte de ella era inconstitucional pues ordenaba que cada estado tuviera que darles Medicaid a las personas con ingresos por debajo del 138% del nivel de pobreza. Entonces dependía de cada estado [ampliar el Medicaid]. El gobernador Scott rechazó no uno, sino durante siete años la expansión del Medicaid. Esos son 800.000 personas que hubieran podido tener acceso a la salud. Qué es lo último que ha hecho Scott, la Fiscal general de la Florida, Pam Bondi, se unió a una demanda de 19 estados en una corte federal para tumbar la norma del ACA que establece que las empresas de salud deben cubrir a los pacientes incluso si tienen preexistencias. Hay 7.8 millones de floridanos que en este momento tienen un seguro de salud, pero por petición de Scott podrían perder ese beneficio o, por otra parte, las aseguradoras subirán de manera astronómica las cuotas mensuales.

“Scott ha desmantelado las agencias que regulan el medio ambiente”

¿Qué piensa sobre el argumento de que el gobierno federal, supuestamente, debió haber hecho algo hace veinte años, y lo que dice Scott es que el senador Nelson estaba en Washington y no hizo nada para resolver la crisis ambiental de las algas?

Lo que ha dicho el gobernador Scott es exactamente lo contrario a la verdad. Primero que todo hay que ver su trayectoria en los últimos ocho años, en los que de manera sistemática ha desmantelado las agencias que regulan y protegen el medio ambiente de Florida. Firmó una ley que acabó con las inspecciones periódicas para detectar posibles escapes en tanques sépticos. Él, de manera constante, ha hecho recortes en los distritos de manejo del agua de Florida. Ha puesto a sus amigos y urbanizadores, sin credenciales en el tema del medio ambiente, a manejar esos distritos. Ese es su récord. En lo que a mi concierne, el gobernador Scott olvidó decir que la calidad del agua es responsabilidad del estado de la Florida. Esa es la causa de la crisis de algas en este momento. Los nutrientes adicionales en el agua, que no han sido retirados, y por lo tanto hacen que crezca maleza, han acabado con el oxígeno, mata el rio y el lago. En realidad lo que estamos viendo en Florida con ese problema, especialmente en los Everglades, empezó en los años veinte, cuando 3.000 personas se ahogaron durante el paso de un huracán por el lago Okeechobee. Por eso el énfasis durante un cuarto de siglo fue el de controlar las inundaciones. El distrito de manejo del agua del sur de Florida se llamó el distrito de control de inundaciones. Y de lo que se trató fue de canalizar las lluvias y sacar el agua de la superficie. El lago nunca había tenido un dique, ni maleza a su alrededor. Era agua limpia a medida que se movía al sur hacia los Everglades. Otro dique fue construido en los años veinte, que cruzaba la península sur de la Florida, y se llamó Tamiami Trail.

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Parte del Tamiami Trail, al sur oeste de la Florida. Es un dique construido en los años veinte.

Medio siglo después, todo el mundo se dio cuenta de que era un absoluto error hacer eso, y se requería restaurar los Everglades. Desde que he estado en el Senado he ayudado a restaurarlos. Toma un gran tiempo en reversar medio siglo de canalización de la lluvia. Y también es muy costoso. Se está construyendo un puente de 200 millones de dólares para permitir que esa agua fluya hacia el sur. En cuanto al dique alrededor del lago Okeechobee, el gobernador Scott no ha dicho que ese es un proyecto de 2.000 millones de dólares. Ya se han gastado 1.300 millones. Hay otros 700 millones para completarlo. Ese un proyecto financiado por dineros federales. Estaba programado para finalizar en 2025. Lo estamos acelerando con la irrigación de dineros federales que ahora van al proyecto de ley nacional de aguas que vamos a aprobar antes de Navidad. Eso lo va a agilizar para tenerlo listo en 2022.

También dijo Scott en la misma entrevista a DLA que no había podido obtener recursos de la Casa Blanca para el dique durante la presidencia de Obama. Y por eso le gustaría tener un presidente con el que pudiera hablar y obtener resultados, como Trump…

Ahora parece que Scott está imitando a Trump. ¿El gobernador dijo que no había recibido nada para la restauración de los Everglades, relacionado con el agua que va hacia el sur bajo los ocho años de Obama? Eso simplemente no es verdad. En realidad es una participación 50-50 (estado y Gobierno federal) para la restauración de los Everglades. Durante los ochos años de esa administración, y antes durante Bush y antes durante Clinton, todo ese dinero ha circulado.