ver más
MATRIMONIO HOMOSEXUAL

Una doble boda de gays inaugura una nueva era en la Florida

MIAMI.- SERGIO OTÁLORA/ DLA
sotalora@diariolasamericas.com 
@sergiootalora

MIAMI.- SERGIO OTÁLORA/ DLA
sotalora@diariolasamericas.com 
@sergiootalora

Dos parejas del mismo sexo, una compuesta por dos mujeres, la otra por dos hombres, hicieron  historia este lunes al recibir su licencia de matrimonio y, minutos más tarde, casarse ante la jueza Sarah Zabel, de la corte del circuito del condado Miami-Dade.

Es la primera vez que en el estado de la Florida y por medio de uno de sus jueces, se oficializa y valida, a través de los rituales que hasta este lunes sólo eran para parejas heterosexuales, una relación gay.

Las dos parejas, junto a sus familiares tras el matrimonio. (SERGIO OTÁLORA)

Horas antes, la misma jueza había ordenado a Harvey Rubin, secretario de las cortes del Condado de Miami-Dade,  emitir licencias de matrimonio, a partir del 5 de enero,  a parejas del mismo sexo. Este fallo fue resultado de una moción presentada a la luz de la orden dada, el pasado primero de enero, por el juez federal Robert Hinkle, en la que establecía que todos los secretarios de las cortes, en Florida, debían emitir licencias de matrimonio para parejas del mismo sexo.

 “Han sido quince años de una lucha personal, con la familia y las amistades”, afirmó Kathy Pareto, minutos después de casarse con su compañera  Karla Arguello, con quien lleva una relación de 15 años.  Kathy tiene padre chileno y madre cubana. Karla es de origen nicaragüense.

 

 Deborah Shure y Aymarah Robles. (AP)

Las dos adoptaron un niño que ahora tiene dos años. “Al adoptarlo nos dimos cuenta de todos los derechos que no teníamos como familia. Y pensamos que eso no era justo, que nuestro hijo creciera en un estado, en un país, en el que su familia no fuera reconocida”, añadió Karla.

Ese fue uno de los motores de su lucha, pero el otro era algo que lo dejó en claro la jueza Zabel, en el momento de la ceremonia de matrimonio de esta pareja, rodeada no sólo de sus padres y amigos,  sino de una nube de cámaras: “El amor  no es para guardarlo sino para compartirlo. Es difícil explicarlo pero es la motivación de nuestras vidas”.

La otra pareja, conformada por Todd y Jeff Dealay,  también tiene un hijo. Los dos viven juntos desde hace 12 años. Y según Todd, “es muy emocionante estar aquí, hacer realidad nuestro sueño y casarme  con el hombre de mis sueños, es un paso adelante que damos no solo para nosotros sino para la comunidad y el estado y,  eventualmente,  para todo el país”.

Validación

Varias parejas del mismo sexo llenaron la oficina de licencias matrimoniales, en el Downtown, localizada  a pocas cuadras de la corte del Condado.

Esperaban que después de lo decidido por la jueza Zabel ya esta agencia pudiera expedir las ansiadas licencias. Pero tocó esperar cerca de una hora a que el secretario Rubin recibiera la decisión de la corte y éste, a su vez, autorizará la expedición de esos documentos.

Cuando al final se supo que ya entraba a la historia de los derechos civiles de la Florida la aceptación y sanción del matrimonio entre parejas del mismo sexo, hubo júbilo en el recinto, aplausos, y empezaron la emisión de las licencias.

Una pareja homosexual entrega los documentos para obtener una licencia de matrimonio. (AP)

Entre las parejas estaban Juan Talavera y Jeff Ronsi, compañeros durante quince años. “Nosotros nos merecemos y nos hemos ganado el derecho de comprometernos el uno con el otro y validar nuestro amor  como cualquier otra pareja que comparte los mismos sentimientos”, explicó Jeff, quien trabaja en relaciones públicas para la junta escolar del Condado Miami-Dade.

Para Juan, poder casarse con su compañero no sólo significa tener todos los beneficios del matrimonio, sino algo para él mucho más importante: el reconocimiento, “es una validación social de nuestra relación”, afirmó.

 Cathy Pareto y Karla Arguello, una pareja de lesbianas que celebró la decisión en la Corte de Miami este lunes. (SERGIO OTÁLORA)

A la salida de la corte,  en la calle, con las dos parejas tomadas de la mano, besándose de manera espontánea, algunos transeúntes miraban con rechazo, algunos con indignación la escena. Los padres de Kathy y Karla también alguna vez no entendieron que sus hijas se sintieran atraídas por las mujeres, pero este lunes, con el amor y orgullo de padres, vieron la felicidad de sus hijas y sintieron ellos también la alegría de haberlas apoyado sin fisuras. Al fin y al cabo son sangre de su sangre, “y por sus hijos uno hace lo que sea y los quiere y los defiende como son”, expresó con gran emoción Bertha Argüello, madre de Karla.

 NULL

    

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar