MIAMI.- Los Institutos Nacionales de la Salud indican que, aproximadamente, uno de cada tres adultos estadounidenses tiene presión arterial alta. Sin embargo, muchos no lo saben o pasan por alto las señales.
¿Cómo mantener la presión arterial bajo control?
El riesgo de presión arterial alta (hipertensión) crece con la edad y el estrés. Disminuir el consumo de sal es una de las medidas a adoptar
El llamado "asesino silencioso" puede provocar enfermedades que ponen en riesgo la vida, como un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.
Incluso los niños pueden desarrollar presión arterial alta. Pero, el riesgo de hipertensión aumenta con la edad, especialmente a partir de los 60 años. También influyen factores como causas genéticas y el sobrepeso u obesidad.
"Es normal que la presión arterial suba y baje en el correr del día. La presión se ve afectada por la hora del día, el ejercicio, los alimentos que se ingieren, el estrés y otros factores. Sin embargo, si la presión se mantiene demasiado alta durante mucho tiempo pueden surgir problemas", advierten los Institutos Nacionales de la Salud.
De la presión arterial se dan dos valores: el primero es la tensión sistólica y corresponde al momento en que el corazón se contrae o late. El segundo, la tensión diastólica, determina la presión ejercida sobre los vasos cuando el corazón se relaja entre un latido y otro.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se habla de hipertensión cuando la presión de la sangre en los vasos sanguíneos es demasiado alta: de 140/90 mmHg o más.
La OMS refiere que, las personas que tienen la tensión arterial muy alta (de 180/120 o más), pueden presentar estos síntomas: dolor intenso de cabeza, dolor en el pecho; mareos, dificultad para respirar, náuseas, vómitos, visión borrosa o cambios en la visión; hemorragia nasal y cambios en el ritmo cardíaco, entre otros.
Hábitos de bienestar
Dentro de los hábitos o elecciones para mantener controlada la presión arterial figuran los siguientes:
-Cuidar el peso corporal. Esto pasa por una dieta balanceada y supervisada por un especialista. Siempre es mejor elegir un plan de alimentación rico en frutas y verduras, granos integrales y productos lácteos descremados, pero con bajo contenido en grasas saturadas y azúcar agregado.
- Disminuir el consumo de sal. "Muchos estadounidenses consumen más sodio (que se encuentra en la sal) del que necesitan. La mayoría de la sal proviene de alimentos procesados (como las sopas o los productos horneados listos para consumir)", afirman los Institutos Nacionales de la Salud.
-Realizar actividad física. Busque moverse, al menos, 30 minutos diarios o varios días a la semana.
-No beber alcohol o consumirlo con moderación: los hombres no deben consumir más de dos tragos por día; las mujeres, no más de un trago por día.
-No fumar. Fumar eleva la posibilidad de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y otros problemas de salud.
-Dormir bien en las horas nocturnas. La recomendación es acudir al médico si le han dicho que ronca o que parece que dejara de respirar durante un instante mientras duerme, esto podría ser signos de apnea. Atender estas situaciones pueden reducir la presión arterial.
-Cumplir con los medicamentos que le han sido prescritos si presenta alteraciones de la presión arterial.
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FUENTE: Con información de los Institutos Nacionales de la Salud /OMS
