MIAMI.- La fragilidad innegable de la coalición que conforma el Gobierno español, la pandemia de coronavirus que azota el país por segunda vez y la consiguiente crisis económica que viene, tienen al país europeo en la mirilla de la preocupación.
España, tiempos decisivos se avecinan
Por ello tal vez, Pablo Iglesias, que hoy funge como vicepresidente segundo del Gobierno de Pedro Sánchez, y su agrupación política reciben una cal y otra de arena, luego de que un juez del Juzgado de Instrucción de Madrid argumentó que “no existen indicios de la presunta distracción de fondos de las cuentas electorales para fines distintos” a lo permitidos por la ley, al mismo tiempo que pide que la pesquisa continúe porque “resulta más garantista”.
Según reportan varios medios de prensa, Podemos suscribió un contrato, que se cree presuntamente simulado, de 363.000 euros, unos 421.000 dólares al cambio, con la empresa Neurona Comunidad durante la campaña electoral del 28 de abril de 2019, cuyos servicios no fueron debidamente probados ante el Tribunal de Cuentas, reportaron varios medios de prensa de España.
La denuncia fue presentada por el antiguo abogado de Podemos, José Manuel Calvente, quien narró una serie de supuestas irregularidades en el partido.
Basándose en ello, el tribunal decidió abrir una investigación e imputó al partido y a varios miembros de su cúpula por supuesta malversación y administración desleal, entre otros delitos, lo que incluiría pago de “sobresueldos” mediante complementos y la salida cuestionable de ciertos fondos de una cuenta especial, que llaman “solidaridad”, a la que altos cargos donan parte de su sueldo para obras benéficas.
Congreso, Vox y más
Nadie esperaba que progresara, pero la agrupación política Vox, que lidera Santiago Abascal, logró llevar al pleno del Congreso español una moción de censura, algo así como un juicio tipo impeachment exprés; que hubiera despojado a Sánchez del puesto de presidente.
De hecho, la moción solo obtuvo el apoyo de los 52 diputados de Vox, muy lejos de la mayoría absoluta necesaria para que triunfase.
A los votos en contra, junto al Partido Socialista Español, Unidas Podemos y Esquerra Republicana de Cataluña, se unieron, aunque por otras razones, el Partido Popular, Ciudadanos y otras agrupaciones menores.
“Los peor no fue la votación, sino que la moción de censura estuvo plagada de exageraciones sobre los datos de la pandemia de coronavirus, la situación económica y el estado de la democracia en España y eso no es bueno para la reputación de un partido político”, comentó el profesor de Derecho de la Universidad de Lleida, la más antigua de Cataluña, Ferran Espaser.
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