La física cuántica responde: ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?
04 de septiembre de 2018 - 18:09
En la física cuántica, determinar causa y efecto no siempre es tan sencillo como un evento que causa otro. Un equipo de físicos ha demostrado que las cosas "pueden suceder sin un orden establecido", y por ahí va al respuesta

MADRID.- La paradoja del "huevo o la gallina" fue propuesta por primera vez por los filósofos en la antigua Grecia para describir el problema de determinar la causa y el efecto.

Ahora, un equipo de físicos de la Universidad de Queensland y el Instituto NÉEL ha demostrado que, en lo que se refiere a la física cuántica, tanto el huevo como la gallina son los primeros.

Jacqui Romero, del Centro de Excelencia de ARC para Sistemas de Ingeniería Cuántica explica que en la física cuántica, causa y efecto no siempre es tan sencillo como un evento que causa otro. "La rareza de la mecánica cuántica significa que los eventos pueden suceder sin un orden establecido", dijo.

"Tome el ejemplo de su viaje diario al trabajo, donde viaja en parte en autobús y en tren. Normalmente, tomarías el autobús y luego el tren, o al revés. En nuestro experimento, ambos eventos pueden ocurrir primero", dijo Romero. "Esto se llama "orden causal indefinido" y no es algo que podamos observar en nuestra vida cotidiana".

Para observar este efecto en el laboratorio, los investigadores usaron una configuración llamada interruptor cuántico fotónico, un dispositivo en el que el orden de los eventos (transformaciones en la forma de la luz) depende de la polarización.

Fabio Costa, de la Universidad de Queensland, señala "al medir la polarización de los fotones a la salida del interruptor cuántico, pudimos mostrar que el orden de las transformaciones en la forma de la luz no estaba establecido.

"Esta es solo una primera prueba de principio, pero a una escala mayor, el orden causal indefinido puede tener aplicaciones prácticas reales, como hacer las computadoras más eficientes o mejorar la comunicación".

Por años, la mecánica cuántica ha "puesto de cabeza" los cerebros de los más entendidos hasta el punto de que al mediático premio Nobel de física Richard Feynman se le atribuye haber dicho: “Si usted piensa que entiende la mecánica cuántica es que no la ha entendido”, refiere la web N+1, ciencia que suma.

De acuerdo con ese reporte, una de sus particularidades más sorprendentes podría ser esta: la causación puede correr hacia atrás en el tiempo, tanto como hacia adelante: la retrocausalidad es el equivalente, en partículas, a tener un dolor de estómago hoy por culpa del mal almuerzo de mañana.

La investigación original fue publicada en Physical Reviews Letters por la American Physical Society.