domingo 18  de  octubre 2026
ESPAÑA

Pedro Sánchez parte mal en la carrera electoral

Dos analistas examinan la realidad política española y exponen las debilidades del jefe de gobierno

Por Ascensión Reyes

MIAMI. El desfile militar por el Día de la Hispanidad funcionó como un termómetro de la tensión política y un adelanto de campaña de las elecciones generales a realizarse el 29 de noviembre. Sus majestades los reyes Felipe VI y Letizia, así como Alberto Núñez Feijóo (PP) fueron recibidos con elogios y aplausos, mientras que el presidente de gobierno, Pedro Sánchez, fue abucheado.

José Sanmartín, Miembro Senior y Enlace con Europa del Miami Strategic Intelligence Institute con sede en Miami, explica que el adelanto de los comicios que decretó Sánchez fue obligado por una imposibilidad de continuar la actividad de gobierno de manera normal.

“Los problemas abundan y los aliados escasean para el Ejecutivo. Además de realizarse un cálculo político, con la emergencia de la preocupación por la carestía de la vivienda, Sánchez consideró oportuna esa coyuntura para desarrollar una narrativa social que le permita la atracción de grupos importantes de electores que sufren apuros respecto de la vivienda”, señala. “Los problemas abundan y los aliados escasean para el Ejecutivo. Además de realizarse un cálculo político, con la emergencia de la preocupación por la carestía de la vivienda, Sánchez consideró oportuna esa coyuntura para desarrollar una narrativa social que le permita la atracción de grupos importantes de electores que sufren apuros respecto de la vivienda”, señala.

Considera que la gestión del jefe del gobierno durante estos ocho años ha sido “insatisfactoria en la provisión de soluciones de viviendas” y no duda que en este tiempo electoral haga algún anuncio llamativo sobre este tema, pero no cree que “pueda rentabilizar votos en ese vector”.

Aldo De Santis, consultor político de CICOMP (Comunicación/Política/ Gobierno) también expone que “el adelanto electoral lo necesitaba España, porque las iniciativas legislativas de Sánchez fracasaron y los casos de corrupción en los que están involucrados su familia y cercanos a su entorno, ‘laceraron su mandato’, incluso con sus propios socios de gobierno, que son partidos en general separatistas de distintas regiones de España”.

Destaca también la crisis migratoria, que no solo está en Ceuta y Melilla, sino en otras ciudades donde, al parecer, hay una correlación entre casos de inseguridad y la migración determinada de la gente de este país. Además, de la inflación y los salarios.

Juegos de poder

En este juego entre la gobernabilidad y el legislativo es clave buscar qué precipitó en el Congreso la decisión de adelantar las elecciones.

Sanmartín da varias razones: el gobierno ha tenido los últimos años muy severos, sin presupuestos, con casos de corrupción que destrozaron la imagen pública de Sánchez, su gobierno y su partido; que las fiabilidades de algunos socios parlamentarios hayan quedado en punto muerto y la sucesión de concesiones a grupos y partidos minoritarios.

Los cambios que propone Sánchez apuntan, de acuerdo con el expresidente José María Aznar, a un proceso “constituyente” y a suponer un cambio del modelo político que se consolidó durante la transición.

De Santis acota que el expresidente hace la advertencia por “los desmanes y errores del PSOE”, y en el supuesto negado de que Sánchez vuelva a ganar “sería como una ruptura del sistema tal como lo conocemos, por eso Aznar hizo ese ese paralelismo, pero no es así realmente en el papel”.

Sin subestimar al PSOE

De Santis cree que el votante del PSOE que está desencantado va a moverse y habrá un trasvase de votos a dos opciones: una pequeña parte, probablemente, votará por el PP de Alberto Núñez Feijóo y una parte mayoritaria se abstendrá.

“Feijóo es el que puede capitalizar el desgaste porque el PP es el partido que lidera todas las encuestas, a pesar de que hay muchas críticas en su estrategia y comunicación política”, acota de Santis.

Sanmartín concuerda en que Núñez Feijóo puede beneficiarse del desgaste de Sánchez, pero resalta el PSOE continúa siendo una maquinaria poderosa de comunicación y subestimar ese hecho objetivo tendría un efecto letal, porque el núcleo “sanchista” intentará no perder el poder político al generar escenarios dicotómicos que le sean favorables. Su estrategia será designar y dominar el campo de batalla.

Los polos: izquierda-derecha

En relación con los extremos, Sanmartín acota que la transferencia de votos a la derecha conservadora obedece a varios factores más bien empíricos y menos políticos. La izquierda más ideológica debería reformularse como alternativa moderada para aumentar sus votos. Distanciarse de un planteamiento constructivo reducirá el apoyo social.

Observa que los partidos podrían mejorar, pero que exigirá un pragmatismo absoluto. “Implica reducir la carga de politización y centrarse en propuestas resolutorias de problemas. Se deben proponer medidas —viables y creíbles— de solución”.

Destaca, además, que el voto de los españoles suele ser más racional de lo que parece y el hartazgo de la sociedad es hacia políticos que solo ven ideología en todo lo que tratan; a los españoles la excusa ideológica ya les parece un subterfugio barato para justificar la desidia o la ineptitud de políticos a la hora de solucionar los problemas de la gente.

“Los partidos que ganan votos en España son los que tienen plena conciencia de esa realidad, y adaptan su discurso público de manera congruente. La transversalidad ideológica, la capacidad de trascender las fronteras de los credos políticos, es una rara habilidad digna de los ganadores. No se trata de perder la propia identidad sino de sumar lo mejor de los otros a nuestra propuesta. Así pues, no se va a producir un vuelco ni en la política ni en la sociedad, con independencia de los resultados electorales”, afirma.

Por su parte, De Santis considera que el centro desapareció con Ciudadanos y pareciera que hoy lo encarnará el nuevo partido Democracia 21, que tendrá como mucho uno o dos representantes en el Congreso.

Subraya que el debate más grande es la lucha pendular entre izquierda y derecha, junto a la polarización política absoluta entre dos bandos enfrentados.

La papa caliente

De Santis destaca cómo Sánchez aniquiló los liderazgos políticos nacionales del PSOE y apunta que solo quedan regionales, uno clave es el de Emiliano García Page, el presidente de la comunidad de Castilla la Mancha y algunos otros más que denomina de la “vieja guardia” que siguen activos, pero no encarnan proceso de cambio político nacional.

A su juicio el PSOE no tiene remedio y esta crisis es lo mejor que le puede pasar, porque puede separar los comicios municipales y algunos autonómicos, de las elecciones sean en noviembre.

Tienen la oportunidad de reconstruir un poco la imagen partidista, independientemente de que salgan derrotados en el ámbito nacional con Sánchez”. Tienen la oportunidad de reconstruir un poco la imagen partidista, independientemente de que salgan derrotados en el ámbito nacional con Sánchez”.

Para Sanmartín, ya un porcentaje alto de personas decidió su voto, que guardan para sí mismos. “De ahí el nerviosismo en tantos partidos; ignoran las magnitudes reales de lo que se puede estar moviendo en la placa tectónica de las elecciones. En esta coyuntura de incertidumbre, casi todos han activado mecanismos emocionales e ideológicos al objeto de atrapar electores dubitativos o fidelizar a los habituales”.

De lo teórico a lo numérico

En el campo de las matemáticas, lo importante es ver cómo se mueven los votos para integrar la Cámara de Diputados que es la que elige al presidente de gobierno.

CICOMP realizó un estudio y creó el “Votómetro” que presenta un escenario sobre la votación para la Cámara de Diputados, cuyo corte fue el 11 de octubre.

Está compuesta por 350 escaños y la mayoría se logra con 176.

La desagregación por partidos es: 32% PP; 27% PSOE; 18,8 VOX; 6,1% SUMAR; 2,9% Podemos;1,6% SALF y 11,8% Resto/blanco.

En el caso de que el PP y VOX pacten lograrían 50,8% con lo que obtendrían 200 escaños, 24 más de lo que se requiere para la mayoría. Mientras que el bloque del PSOE, SUMAR y Podemos tendrían el 36%.

La ciudadanía cree que Núñez Feijóo logrará la mayoría (44,4%) y Pedro Sánchez (26,4%). Los mismos resultados se obtienen cuando se enfrentan las investiduras.

Sánchez necesita los votos de la alianza que se constituirá pronto de todos los partidos de izquierda que se llamará: Frente Amplio que agrupará Podemos, SUMAR, Más Madrid y pequeñas organizaciones de extrema izquierda, pero con eso aún no es suficiente.

También necesitaría los votos de los separatistas vascos del partido EH Bildu, así como de Esquerra Republicana, Junts y otros. Y lo cierto es, que esos pactos parecieran estar rotos.

La alternativa más clara es que el PP ganará las elecciones, de llegar a acuerdos con Vox para hacer un gobierno.

Si los acuerdos no se dan, acota, “lo más probable es que haya repetición electoral”.

“Falta ver la campaña electoral, faltan aún muchos días hasta el 29 de noviembre y todo esto está en marcha, así que veremos”, indicó De Santis.

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