miércoles 7  de  octubre 2026
ANáLISIS

Sánchez deja "patas arriba" a España y la frase no escrita: "Nunca más"

Pedro Sánchez se irá como mismo llegó, con maniobras de engaño que le contradicen y con una estrategia de control y el cinismo, que al final, muy al final, y luego de ocho agónicos años, le han pasado la cuenta

Diario las Américas | Jorge Ignacio Pérez
Por Jorge Ignacio Pérez

Acorralado por más de 16 casos de corrupción que rodean a su Ejecutivo y a su entorno familiar, el presidente Pedro Sánchez disolvió las cortes para convocar unas elecciones generales en noviembre en las que vuelve a presentarse como candidato, aunque todas las encuestas le sitúan como el gran perdedor.

Sectores de la oposición de derechas han pedido no votar por correo ante el temor de un gran fraude.

Sánchez se irá como mismo llegó, con maniobras de engaño que le contradicen y con una estrategia de control y el cinismo, que al final, muy al final, y luego de ocho agónicos años, le han pasado la cuenta.

Para Sánchez, prometer algo que sabe no cumplirá es muy normal, pero seamos justos: le ha garantizado desviar la atención de asuntos meridianos al tiempo en que carcomió en silencio a las instituciones y resquebrajó la separación de poderes.

Hizo campaña con la promesa de que nunca pactaría con el partido independentista Junts per Catalunya; incluso, dijo que la única manera en que Carles Puigdemont, el líder de este partido y fugado de la Justicia, regresaría a España sería ir directamente a la cárcel.

Sánchez no solo sacó adelante una Ley de Amnistía para los líderes catalanes que organizaron la sedición mediante el denominado Procés independentista, sino, en 2024, permitió a Puigdemont regresar "escondido" de su "exilio" en Waterloo, arengar a sus seguidores en el Arc de Triomf de Barcelolna y escapar invicto ante los ojos de todo el mundo.

El lunes 5 de octubre, el Tribunal Constitucional, el único órgano de validación que Sánchez tiene a su favor, ordenó al Tribunal Supremo que amnistíe la acusación de malversación del 'procés', por lo que el Supremo ha dejado sin efecto, con carácter inmediato, la orden nacional de busca y captura y detención de Puigdemont.

Cuento acabado, ¿pero y el costo político?

Triquiñuelas por la puerta trasera del Congreso

Para formar gobierno en unas elecciones que no ganó en 2023, Sánchez necesitaba los siete escaños de Juts per Catalunya, y este es el motivo de una alianza que dejó a todos estupefactos. Ahora, tras la negativa de Junts de apoyarle en el Congreso con las medidas ejecutivas para supuestamente enfrentar la crisis de la vivienda en España, a Sánchez no le quedó otra vía que convocar elecciones anticipadas.

Pero volvió a salirse con la suya: sus decretos de vivienda, el motor de las protestas que continúan en la céntrica Plaza de Sol, en Madrid, salieron firmadas por la puerta trasera del Congreso.

Para esto utilizó la Diputación Permanente, un órgano parlamentario de emergencia que asume las funciones de la Cámara Baja una vez disueltas las cortes hasta que se forme un nuevo Ejecutivo.

Los medios españoles recordaron que, en 2015, el entonces candidato del PSOE aseguró en una entrevista con Carlos Alsina, en Onda Cero, que nunca utilizaría ese órgano: "Las decisiones militares de calado no las puede tomar la Diputación Permanente, sino las próximas Cortes Generales", aseguró entonces Sánchez.

De manuales socialistas: "Tiranos, tecno-oligarcas, especuladores"

En su anuncio del adelanto de elecciones para el próximo 29 de noviembre, Sánchez, para culpar a los particulares de la crisis de vivienda, utilizó epítetos sacados de los manuales de la Internacional Socialista que él mismo preside: "Tiranos, tecno-oligarcas, especuladores", y a continuación sus plataformas comenzaron a circular slóganes con juegos de palabras que los cubanos conocemos bien:

"¿Qué prefieren, V de vivienda o B de Buitres", o este otro que parece salido de la cabeza de Roberto Robaina, el exdirigente más tarde defenestrado por el propio régimen que defendió de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba (UJC) que se puso "creativo" cuando aparentemente todo estaba perdido tras la caída del Muro de Berlín: "El 29N, derechos o derechas".

Inmediatamente, los dos grandes sindicatos españoles, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), convocaron una huelga general también para noviembre, la primera que "coincide" con una convocatoria de elecciones.

La derecha busca garantizar la salida definitiva de Sánchez

A día de hoy, los líderes de estos sindicatos no han podido explicar dónde años de gobierno sanchista y por qué convocan una huelga contra la oposición, sin dudas una novedad.

Según Esperanza Aguirre, expresidenta del Senado y de la Comunidad de Madrid, los ocho años de gobierno de Sánchez "es lo peor que ha tenido España en estos 50 años de democracia". Así lo dijo en Espejo Público, de Antena 3, donde también reconoció que, aunque el Partido Popular (PP), liderado por Alberto Núñez Feijóo, lo que quiere es gobernar solo, necesita aliarse con Vox, un partido también conservador pero más radical, para garantizar la salida definitiva de Sánchez.

Por su parte, el expresidente José María Aznar aseguró que "si Pedro Sánchez puede formar gobierno tras las elecciones del 29 de noviembre, la Monarquía se terminaría" en España.

Isabel Díaz Ayuso, actual presidenta de la Comunidad de Madrid, la preferida de Sánchez para desviar la atención de asuntos tan medulares como la invasión a Ceuta, invitó a los españoles a votar físicamente y no por correo ante las dudas de una posible manipulación de boletas electorales. Mientras, el líder de Vox y congresista Santiago Abascal, en una entrevista con Susana Griso, señaló a Sánchez como "un candidato marroquí".

Llama la atención que, tras el anuncio del adelanto de elecciones generales, el gobierno de Sánchez lograra, en 48 horas, desalojar las playas de Ceuta, ocupadas por invasores marroquíes desde hace dos meses.

Ni en su anuncio de nuevas elecciones, ni en su primer mitin de campaña frente a cuatro gatos en el Palacio de Moncloa, Sánchez habló de Ceuta. Se limitó a burlarse, una vez más, del electorado: "O yo, o el caos", dijo el líder del PSOE, tildado de narcisista, que logró destruir su propio partido con raras alianzas.

Paco Vázquez, un histórico político del PSOE y exdiputado, a sus 80 años lo ha visto. Acaba de confesar en Espejo Público que el 29N va a votar al PP, o sea, contra Sánchez, "por principios y convicciones".

Así está España, patas arriba y a la espera de unas elecciones históricas cuyo lema, no escrito hasta el momento, parece ser: “Sánchez, nunca más”.

[email protected]

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar