MIAMI.- La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) lanzó, el pasado 29 de mayo, el satélite EarthCARE (Earth Cloud Aerosol and Radiation Explorer) para que midiera los efectos de las nubes, los aerosoles y la radiación en el clima del planeta Tierra.
¿Por qué las nubes ejercen influencia en el balance energético de la Tierra?
Un satélite lanzado el 29 de mayo ofrece los primeros datos sobre la estructura interna de las nubes que permiten mejorar el balance meteorológico
Aunque los expertos esperaban que el satélite EarthCARE comenzara a brindar resultados en un tiempo mayor a poco más de un mes en órbita, ya envió datos cruciales para comprender la dinámica del sistema climático.
Todo esto tiene que ver con el balance energético del planeta, que es esencial para que las temperaturas se mantengan estables. Se trata del equilibrio que existe entre la cantidad de radiación solar que ingresa a la Tierra y la proporción de energía térmica que es emitida y devuelta al espacio exterior. Esto es afectado por los aerosoles provenientes tanto de actividades humanas como de la naturaleza y los gases de efecto invernadero.
Los aerosoles son partículas diminutas suspendidas en la atmósfera y desempeñan un papel fundamental en la formación de las nubes, de allí su importancia de escudriñar este fenómeno.
La energía en la atmósfera es un equilibrio entre la radiación solar entrante, que calienta nuestro planeta, y la radiación térmica saliente, que lo enfría. Las nubes ejercen una fuerte influencia en el balance energético de la Tierra y los cambios de solo un pequeño porcentaje puede tener un efecto importante en el clima, ese equilibrio es esencial para que las temperaturas se mantengan estables.
El satélite mostró las primeras imágenes que sirven para comprender la estructura interna de las nubes, gracias al instrumento de radar de perfil de nubes. También proporcionó información clave para el análisis del efecto de los distintos componentes de la atmósfera en el reflejo de la radiación solar.
La misión realizada en colaboración con la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) cuenta con un radiómetro de banda ancha que es capaz de “mediciones precisas de la radiación solar reflejada y la radiación térmica emitida”, según explican desde la ESA. Esto significa que, junto a los otros instrumentos que lo conforman, EarthCARE además puede medir el balance energético de la Tierra
“Por supuesto, nunca hemos dudado del potencial del radiómetro de banda ancha EarthCARE, pero aquí vemos, en una etapa tan temprana de la misión, que el instrumento está funcionando muy bien y proporcionando excelentes datos”, comentó la Directora de Programas de Observación de la Tierra de la ESA, Simonetta Cheli.
El radiómetro de banda ancha puede medir la cantidad de energía reflejada en la parte superior de la atmósfera en tres direcciones a la vez (directamente debajo del satélite, hacia adelante en su órbita y hacia atrás), lo que brinda una noción más completa del fenómeno que no sería posible conseguir de otra manera. Además, la información que aporta es utilizada por los científicos para obtener una visión tridimensional de la forma en la que interactúa la radiación con las nubes y los aerosoles.
Desentrañar los misterios de nubes y aerosoles, cómo influyen en la regulación del clima y en el delicado equilibro de la temperatura en la Tierra, es el cometido de EarthCare. Los aerosoles tienen compuestos orgánicos volátiles que al entrar en contacto con la luz del sol producen gas de ozono en la capa más baja de la atmósfera.
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FUENTE: Agencia Especial Europea / Infobae / Diario las Américas
