Renunciar a la carne ayudaría a reducir el consumo de agua en la agricultura
10 de septiembre de 2018 - 11:09
Teniendo en cuenta el consumo actual, el estudio concluye que cambiar a una dieta sana con poca carne podría llevar a un ahorro de agua de entre un 11 y un 35 por ciento

ISPRA.– Renunciar a la carne podría reducir en algunos casos a la mitad el consumo de agua en la producción de alimentos, según un estudio publicado hoy en la revista científica "Nature Sustainability" que analiza datos de Alemania, Reino Unido y Francia.

Incluso si todos los habitantes de estos tres países se pasaran a una alimentación con carne, pero con una menor ingesta, el consumo de agua podría reducirse en hasta un tercio, dice la investigación llevada a cabo por un equipo del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea.

Pese a que el consumo de agua es importante para el medio ambiente, todavía no se había investigado al detalle cuánta cantidad podría ahorrarse para la producción de alimentos para cada región europea.

Para averiguarlo, los autores del estudio examinaron los datos disponibles de 2007 a 2011 sobre consumo de agua en la agricultura para pequeñas unidades geográficas. En Francia eran unas 35.000 comunas, en Reino Unido unas 8.500 unidades estadísticas y en Alemania 412 distritos administrativos y ciudades no adscritas a circunscripción.

"En general, los habitantes de las unidades regionales actuales que fueron comparadas comen demasiado azúcar, aceites y grasas; (el consumo de) carne (roja), leche y queso ha aumentado", escribieron los investigadores. El estudio también revela que los franceses y alemanes toman de media muy poca fruta y verdura y que los británicos y alemanes consumen muy poco pescado y beben demasiado alcohol.

Basándose en estos datos, el equipo dirigido por Davy Vanham calculó cómo repercutiría en el consumo de agua para la producción de alimentos que el conjunto de la población llevara a cabo una dieta recomendada. Para ello utilizaron la llamada huella hídrica que indica cuánta agua se necesita para la producción de un alimento.

Teniendo en cuenta el consumo actual, el estudio concluye que cambiar a una dieta sana con poca carne podría llevar a un ahorro de agua de entre un 11 y un 35 por ciento. En caso de una dieta sin carne pero con pescado se podría ahorrar entre un 33 y un 55 por ciento de agua y en caso de una dieta puramente vegetariana entre un 35 y un 55 por ciento de ahorro.

Actualmente, de los tres países analizados Reino Unido es el que menos agua consume para la producción de alimentos con 2.757 litros diarios por cabeza, seguido de Alemania con 2.929 litros y por último Francia, donde se emplean 3.861 litros. Esto está relacionado, entre otros, con el hecho de que los franceses beben más vino que los alemanes y los británicos. Para la producción de vino se necesitan 732 litros de agua por kilo, en cambio para fabricar cerveza sólo son necesarios 111 litros. Además, en el sur de Francia se consume mucho aceite que requiere mucha agua.

"Estos datos se podrían utilizar en distintos niveles políticos para proponer estrategias adaptadas en determinadas unidades geográficas", señala el estudio. La política podría establecer incentivos fiscales, dirigir la producción y el consumo a través de medidas políticas, así como informar, alentar y capacitar a la población a través de etiquetas e iniciativas comunitarias, añade.

Porque como dice el estudio, "el cambio a una alimentación sana no sólo es bueno para la salud humana, sino que reduce notablemente el consumo de recursos hídricos".