WASHINGTON.- DANIEL GARZA
Obamacare: un nuevo vencimiento, una nueva complicación
WASHINGTON.- Claramente, esta ley sigue sin funcionar del modo en el que prometieron que lo harían. Aquellos que votaron por la ley –y que aún la apoyan- prometieron que disminuiría los costos, extendería el número de asegurados, y le permitiría a las personas inscribirse en planes de salud de calidad a un bajo costo con tan sólo hacer click. Eso, sencillamente, no ocurrió.
@danielggarza
Una de las principales quejas que la gente tiene sobre la nueva ley de salud es que es muy compleja y, sencillamente, no entienden sus reglas y mandatos. ¿Quién puede culparlos? Pareciera que cada vez que creemos haberla entendido, aparece un nuevo cambio y se revelan nuevas consecuencias. Esta semana hubo un vencimiento clave de la ley de reforma al sistema de salud (Obamacare) que podría afectar a millones de personas.
El pasado lunes 15 de diciembre, fue el vencimiento para aquellos que compraron un seguro en el nuevo mercado de salud durante el primer año, para elegir un nuevo plan y evitar una renovación automática en el segundo año. Mientras lo más sencillo pareciera ser una simple renovación automática, esa acción podría resultar en costos más altos para los individuos. Esto ocurre porque muchas personas de las que compraron un seguro bajo la nueva ley el año pasado eligieron el plan de menor costo, y muchos de esos planes tienen aumentos significativos en sus pólizas. La Casa Blanca incentivó a los asegurados a que vuelvan a la página web Healthcare.gov y revisen la información de su plan, pero millones de personas parece que no lo hicieron. Hoy pueden estar enfrentándose a un dilema porque las pólizas tienen un aumento de hasta un 20 por ciento en este tipo de planes.
Lo que es peor aún, en muchas partes del país el plan federal de referencia de bajo costo –que es el utilizado para calcular la cantidad de subsidios que una persona puede recibir- cambió. En estas regiones, las personas que se queden con su primer plan de Obamacare encontrarán que sus subsidios son considerablemente menores que los que recibieron durante el primer año, inclusive manteniendo un mismo plan. El resultado final puede ser que terminen pagando más –por un plan que, en muchos casos, ni siquiera consideraban bueno en un primer momento.
Pero hay más personas que se verás afectadas por este vencimiento. El 15 de diciembre era la fecha límite para elegir un plan de salud que diera cobertura a partir del 1 de enero. Durante el primer año de la ley hubo muchos problemas para el consumidor –uno de ellos fue la mal lograda página web que evitaba que muchos tuvieran una cobertura continua sin interrupciones. Eso mismo puede ocurrirle a decenas de miles de personas más este año simplemente porque no estaban al tanto de la fecha de vencimiento.
Claramente, esta ley sigue sin funcionar del modo en el que prometieron que lo harían. Aquéllos que votaron por la ley –y que aún la apoyan- prometieron que disminuiría los costos, extendería el número de asegurados, y le permitiría a las personas inscribirse en planes de salud de calidad a un bajo costo con tan sólo hacer click. Eso, sencillamente, no ocurrió.
Para los hispanos las cosas son aún peor. Como nuestra edad en promedio es 10 años más baja que el promedio nacional, pagamos una porción desproporcionada de la carga que se le impuso a los trabajadores jóvenes y sanos. Además, los latinos que califican para Medicaid se les está prohibido recibir asistencia para comprar seguros en el nuevo mercado de intercambio. Para ellos la elección es entre Medicaid, o nada. Y con más y más médicos negándose a participar en Medicaid, es cada vez más complicado para ellos encontrar un doctor. Este problema empeorará cuando entren en efecto los recortes a los pagos de los médicos previstos para Medicaid en la nueva ley de salud. Las promesas incumplidas de Obamacare están afectando nuestros bolsillos y no están haciendo nada para mejorar nuestra salud.
No sorprende que las encuestas muestren que más latinos creen que la ley de salud los afectó más de los que ayudó. Tampoco sorprende que cerca del 60 por ciento de los estadounidenses hayan dicho que ya es tiempo de revocar la ley, según una encuesta reciente. Este número podría aumentar dramáticamente cuando entren en vigor las penalidades para aquellos que no compraron un seguro –multas de $325 por persona, o más. Es tiempo de llevar a cabo reformas al sistema de salud que sean reales, orientadas a favorecer al consumidor, en las que se cumplan las promesas que se hicieron para Obamacare. Existen varias soluciones con sentido común, tanto en los Estados como a nivel federal, que pueden proteger la calidad del servicio, reducir los costos, expandir las opciones y aumentar la cobertura –todo esto protegiendo las cosas buenas que el actual sistema tiene para ofrecer. En lugar de continuar esperando para ver qué nueva sorpresa nos espera bajo el Obamacare, es tiempo de empezar a trabajar en lo importante para reformarlo.
El autor es director ejecutivo de La Iniciativa LIBRE.
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