Cuando los estudiantes de primaria, intermedia o secundaria contraen una enfermedad que requiere tratamientos médicos prolongados en el hospital o se encuentran envueltos en un accidente que les impide caminar, la mayoría de las personas asumen que cualquier enseñanza se pospone de forma indefinida. Pero hay un centro educacional dentro de las Escuelas Públicas del Condado Miami-Dade (Miami-Dade County Public Schools, M-DCPS) que se especializa en estos casos difíciles.
Centro Educacional Brucie Ball ayuda a estudiantes de Miami-Dade
El Centro Educacional Brucie Ball Educational Center es uno de los mejor secretos guardados de las M-DCPS y es uno de sus recursos más esenciales. Cuando los estudiantes sufren una lesión o están demasiado enfermos para asistir a la escuela, este innovador centro de aprendizaje es su más poderoso aliado en su búsqueda por seguir el aprendizaje.
“Incluimos toda la gama de niños que desarrollan cáncer hasta los que sufren de depresión mayor y ansiedad, pacientes que han recibido un trasplante y niños que pueden estar involucrados en un accidente”, comentó la Dra. Amrita J. Prakash, directora del Centro Educacional Brucie Ball. “Un estudiante puede estar confinado en casa por una variedad de razones”.
A través del Centro Educacional Brucie Ball, a dichos niños se les proporciona el tiempo de aula que necesitan para mantenerse al día, ya sea en línea o a través de visitas de un maestro. Están equipados con un personal de maestros y un consejero que puede abordar cualquier obstáculo académico y psicológico que dichos estudiantes pueden enfrentar en el camino hacia la recuperación.
La escuela cuenta con 37 maestros, de los cuales 17 viajan a visitar estudiantes todas las semanas en sus casas o en hospitales. Los estudiantes que aprenden en línea se les imparte la enseñanza en grupos de 10 y las horas y las clases se imparten para que reflejen los cursos en las clases en escuelas presenciales. Los estudiantes de intermedia y secundaria tienen diferentes períodos para cada materia. A los estudiantes que se les proporciona enseñanza en persona son visitados varias veces a la semana durante dos o tres horas.
Hay 465 estudiantes matriculados en el programa de recibir instrucción en su hogar o en el hospital desde Pre-Kíndergarten hasta el 12 grado. A unos 140 de dichos estudiantes se les enseña en línea en grupos de 10. Los educadores que visitan enseñan a los 283 estudiantes restantes en sus hogares o en sus habitaciones del hospital.
Algunos estudiantes que participan en dicho programa lo hacen a corto plazo. Otros han sido lesionados en un accidente o se recuperan de una cirugía. Pero otros usan el programa durante años debido a una lesión catastrófica o un tratamiento que se prolonga durante años.
Esto significa que los profesores se convierten en mucho más que simples instructores. Los maestros presenciales forman parte de un vínculo personal cercano con el estudiante y sus familias, lo que puede ser difícil de manejar.
“Si usted está enseñando en el hogar del niño y la mamá le sirve un cafecito al maestro en el mostrador de la cocina, usted se convierte en parte de la familia del estudiante”, expresó la Dra. Prakash.
La Dra. Prakash agregó que, a pesar del entorno laboral desafiante, los maestros de su escuela están muy comprometidos y pocos se van o se transfieren a otras escuelas. Los maestros quieren enfocarse en los niños que tienen necesidades especiales, mucho más allá de enseñar matemáticas o artes del lenguaje. Señaló que los padres de familia envían actualizaciones periódicas sobre el progreso de los estudiantes mucho después de que sus hijos terminan la escuela, un comprobante del estrecho vínculo que desarrollan los maestros con sus estudiantes.
“En su mayor parte, es un empleo alegre donde laborar. Todos estamos muy unidos por la labor que realizamos”, explicó la Dra. Prakash.
Los estudiantes del Centro Educacional Brucie Ball prosperan mientras laboran con sus atentos maestros y compañeros de clases en línea. Muchos han superado enormes obstáculos en su camino hacia la recuperación.
La escuela comparte un espacio con el Centro Educacional Ruth Owens Kruse Educational Center y también tiene alrededor de 42 estudiantes que asisten a la escuela en persona, la mayoría de los cuales tienen discapacidades intelectuales y físicas severas.
La consejera escolar, la Sra. Lisa Nesenman, dice que a pesar de las situaciones tristes que enfrentan con los estudiantes que tienen enfermedades o lesiones a largo plazo, nuestra labor es emocionante porque los maestros pueden ver a muchos estudiantes mejorar y prosperar después de un largo camino hacia la recuperación.
“Soy la primera en recibir los formularios médicos y solo esta semana tuvimos cinco solicitudes de ingreso para estudiantes con enfermedades”, dijo la Sra. Nesenman. “Pero es increíblemente gratificante ver cuando los estudiantes de último año se gradúan, se liberan, y pueden caminar en la ceremonia para recibir su diploma”.
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