@schottv
Clintonianos vs. Trumpistas
En Estados Unidos, como en el resto del mundo, se estará aguantando literalmente la respiración por las próximas dos semanas, hasta saber por fin quién va a suceder a Barack Obama, como presidente.
Todos los expertos, casi todas las encuestas y muchos de los políticos republicanos de alto perfil, están convencidos de que Hillary Clinton le ganará a Donald Trump, pero ¿y qué tal si todos ellos se equivocan y se produce un aumento repentino del apoyo a Trump?
¿Qué pasa si todos los votantes indecisos deciden rechazar a la candidata que parece estar a sólo unos pasos de cumplir su sueño, para seleccionar al hombre que a pesar de la controversia que le rodea, promete un liderazgo totalmente diferente, quizás más dictatorial que democrático?
A diferencia de Clinton, Trump sabe quiénes son sus seguidores y aunque puede que no sean suficientes en número para hacerlo ganar la presidencia, son un importante bloque de aliados, anti establishment que estarán ahí para él, con el apoyo de su voto duro, como leales “trumpistas”.
La candidata demócrata en cambio, se encuentra todavía en dimensión desconocida como para poder predecir con seguridad quiénes votarán por ella finalmente en las elecciones número 58 que se celebran en Estados Unidos.
Clinton, obviamente tiene sus partidarios, no menos importantes, dentro de la comunidad financiera y de negocios, sin embargo ella sabe que no es la estrella de rock entre los votantes demócratas y que su base no la conforman fervientes “clintonianos” que la admiran a toda prueba, a pesar de que compite con mejores ventajas que su contrincante.
Esto explica por qué el mundo está esperando con una inusitada ansiedad la llegada del 8 de noviembre.
Ante la posibilidad de lo inesperado, esos líderes mundiales que en el pasado han expresado su consternación ante un Trump presidente, ahora guardan un conveniente silencio, por si acaso.
En la primera etapa de la campaña electoral, cuando Trump comenzó a barrer a sus rivales para la nominación republicana, un número de líderes mundiales hicieron eco de sus temores sobre tener que lidiar con una persona tan controversial como presidente de Estados Unidos, especialmente luego de su idea de prohibir la entrada de musulmanes al país. El Reino Unido incluso, llegó a expresar su deseo de reservarse su derecho de admisión, en caso de producirse una vista de Trump.
Sin embargo, después de haber vencido a 17 candidatos republicanos durante las primarias y con unos números de encuestas tan variables frente a la rival demócrata, los líderes mundiales se han visto obligados a tomar en serio a Trump y aunque todas las señales apuntan a una victoria de Clinton, nadie fuera de Estados Unidos se atreve a descartar la posibilidad de una sorpresa electoral.
Y mientras los aliados internacionales de Estados Unidos mantienen sus dedos cruzados esperando que Clinton gane, porque ya la conocen en acción y respetan su experiencia, los fanáticos de Trump lo aman precisamente, porque lo creen alguien capaz de cambiar el curso de las relaciones de Estados Unidos con el mundo.
Durante el debate televisivo final de la semana pasada, Trump resumió lo que sus seguidores, ven como su carta más fuerte, cuando le dijo a Clinton:
"La única ventaja que ella tiene sobre mí es la experiencia, pero es una mala experiencia. El problema es que habla pero no hace nada".
Habrá que ver si el resto de votantes también lo creen.
NULL
