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ASESORÍA FINANCIERA

¿Debo consolidar mis deudas?

No existe algo más desalentador y frustrante que trabajar duro solamente para pagar intereses y deudas que nunca terminan, lejos de disminuir aumentan. ¿Cómo proceder entonces?
Por ANDRÉS GUTIÉRREZ

¿Has sentido desesperación o impotencia cuando mandas todo ese dinero en pagos y tus deudas no disminuyen? Sientes que tu trabajo es en vano porque todo el dinero que ganas se va en pagos y parece como si estuvieras atascado. Aquí es cuando la mente dice: “debo estar haciendo algo mal; o, debe haber alguna otra solución para salir de este atoramiento financiero en el que me encuentro”. Aquí es cuando frente a tu televisor o celular aparece la respuesta: “Si siente atorado, la solución es consolidar sus deudas”. No es por nada, pero la palabra “consolidar” suena a plan sofisticado y si es sofisticado “debe funcionar”. Aparte, cuando uno se está ahogando, hasta una cadena parece una soga con salvavidas.

A fin de que comparemos manzanas con manzanas y no con peras, hay dos tipos de consolidación que me gustaría resumirles:

“Pero Andrés, si me hacen los pagos más chiquitos, mi vida será menos estresante”. La gente cree que el problema es la deuda, pero el problema no es la deuda sino la falta de orden. La falta de aprender a vivir con lo que ganas es el verdadero problema y si eso no cambia la consolidación puede hundirte mucho más. He sido testigo de personas que consolidan con un préstamo contra su casa y como las tarjetas quedaron libres, las vuelven a llenar; y como diría mi tía Juana, “les salió más caro el caldo que los frijoles”.

Mi recomendación es ustedes mismos enfrenten y paguen sus deudas. Creer que saldrás de esto poniéndolo en manos de alguien más es como creer que al banquero le conviene que pagues tus deudas. La consolidación cuesta, aparte de que el avance es demasiado lento. Los periodos de pago son a muchos años y, lo más importante, es que no tratan en el verdadero problema: el desorden.

Otra razón por la que no recomiendo la consolidación es porque da falsas esperanzas. La gente cree que por mover la deuda ya está mejor financieramente, pero la verdad es que la deuda sigue siendo la misma. No han pagado nada. Destaparon un hoyo para tapar otro. Ahora bien, si cortan sus tarjetas y toman una decisión muy, muy firme de no pedir prestado más, no estoy en contra de que muevas la deuda a otro lugar donde te castiguen menos con los intereses, pero eso sí, debes atacar la deuda con mucha intensidad.

A veces, tomamos decisiones sin analizarlas bien porque aparentan ser buenas. Otras veces, la gente habla sin saber. Aunque la gente da consejos con buena intención, puede ser que tú no quieras los resultados ni la vida que esa persona tiene. “No comadre, no lo perdones por llegar tarde del trabajo, tú te matas por hacerle de cenar y él que no llega”. Tomar consejos de un quebrado es como tomar consejo matrimonial de esa vecina a la que le gusta sembrar cizaña para luego regar el chisme. Les puedo decir que la consolidación no es la solución para salir de sus deudas. Lo que he visto que funciona es un plan muy intenso, con mucho coraje y acelerado para salir. Toma las riendas de tus deudas, no es complicado, simplemente ponlas todas en papel y pregúntate: “qué se necesita para salir de esto en 10 meses” y hazlo.

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